Me parece que esta investigación es bastante reflexiva e integral, parte de discusiones de investigadores que han abordado la EIB, los temas e instrumentos aplicados a cada grupo tienen pertinencia y precisión.
En cuanto al análisis de los datos recogidos, primero intragrupal y después intergrupal, permite una visión integral de la practica pedagógica en las escuelas del surandino, quizá en el Perú, porque esos escenarios son comunes.
En las conclusiones: seguimos relacionando la EIB con el quechua y el folkore, los órganos intermedios del MED se avocan a supervisar, los padres de familia se oponen, los maestros y maestras con débil formación en EIB (en la U, ISP u otra IIEE). Continua el problema de fondo:
?Cuando y quien acompaña en la operativización? Si no elaboran una programación curricular consensuada y pertinente entre escuela -comunidad, no se concreta la EIB con los estudiantes. El maestro tiene que fortalecer su identidad, la EIB tiene un fuerte componente ideológico, que requiere inserción social.
He visto con mucho agrado que casi todos los docentes de Apurimac se han inscrito para trabajar la EIB, por grupos comentaban que sabían hablar quechua, antes no. Si les proponemos aumento de sueldo por horas extras y por producir UUDD o trabajos con la comunidad, lo harán.
Hay convocatoria para proponer PIP con Municipios, podría ser una oportunidad, para seguir bregando.