Trolebuses: Proceso de instalación y arribo ala ciudad de Valparaíso, una mirada hacia la vanguardia 1948 – 1953.

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Aug 24, 2009, 4:42:03 PM8/24/09
to Red Patrimonial de Valparaíso
Universidad de Playa Ancha.
Valparaíso Chile.














Trolebuses: Proceso de instalación y arribo ala ciudad de Valparaíso,
una mirada hacia la vanguardia 1948 – 1953.














Autor:

María Ximena Olivares Cisternas
Leandro Alonso Oyarzún Medina















Valparaíso 2009





Presentación.



Lo que se expone es parte componente de un trabajo mayor de los
autores, donde han dado cuenta, de parte de la Historia de la
modernización técnica que se va a producir en Valparaíso, en las
primeras décadas del siglo XX.

Como puerto principal del país y además paso obligado de muchas
embarcaciones, desde el norte del Pacífico y del sur del mismo,
Valparaíso, está expuesto a los avatares-incorporaciones, ingerencias-
de la modernidad y del progreso. Es por eso que la incorporación,
entre otros avances técnicos, como los trolebuses, van a tener una
connotación pública, de resonancia social, donde se discutirá la
introducción de tal medio de locomoción.

En Valparaíso en ese momento el transporte estaba en manos del
ferrocarril, que si bien era un elemento fundamental de transporte de
carga, principalmente, y de personas desde el muelle hacia otras
comunas, este –a saber de informaciones de la época- causaba ciertos
inconvenientes, como eran, demasiado rumor en las calles, humo que
ensuciaba las casa y las vibraciones por el peso y el volumen natural
del mismo. La población no estaba contenta con esta realidad. Otro
medio eran, la locomoción con motor a combustión interna –micros,
góndolas-, pero que no eran lo suficientemente eficaces y pocos en
cantidad. Por lo tanto la necesidad estaba manifiesta y por ende la
preocupación por encontrar un medio que satisficiera las carencias de
la gran mayoría de la población,
Lógicamente el proceso de elección, selección y finalmente de
decisión, fue bastante largo, y lleno de proyectos y dificultades
para, que finalmente tomar la opción.

Esto último fue llevado a cabo por la municipalidad de Valparaíso
mediante concursos, que fueron publicitados por medio de prensa local
y otras instancias.
Este trabajo desarrolla cada paso hasta llegar a la instalación del
mismo en la década del “50”, si, mostrando una serie de dificultades,
antecedentes y elementos significativos, a propósito de esta nueva
incorporación tecnológica, que vendría a poner a Valparaíso dentro de
una ciudad moderna, de acuerdo a las necesidades de la época.

Por lo antes expuesto es que invitamos a interiorizarse de tan
interesante pasaje de nuestra historia porteña, a través de un gran
elemento patrimonial, como son los trolebuses, que en el pasado
cercano cautivaron al puerto y la ciudad, porque se transformaron en
hitos propios de la urbanización y que en la actualidad luchan por
mantener su presencia y dignidad, porque son parte del acervo cultural
de la ciudad de Valparaíso.




Profesor.



Alessandro Monteverde Sánchez.












Llegada de los trolebuses


En el mundo, el primer servicio de trolebús entró en funcionamiento en
los albores del siglo XX, más específicamente en el año 1900, durante
una exposición en París, Francia. Posteriormente entraron diferentes
líneas en servicio, como lo fue en Italia, la correspondiente a la de
Pescara-Castellamonte, en 1903; sin embargo, prontamente esta idea de
servicio eléctrico se abandonó y el trolebús permanecerá en abandono
por un período de 30 años. A Partir de 1930 se produce un auge en el
uso de este sistema de locomoción, “el año 1935 Inglaterra contaba con
1400 trolebuses y en Estados Unidos había 650 empresas que atendían
con estos vehículos el servicio urbano” . El trolebús tuvo un
importante auge y masificación a nivel mundial, como medio de
transporte moderno, que terminó con el funcionamiento de los trenes
urbanos, tranvías. Lo cual hizo de este nuevo servicio eléctrico, un
sistema de transporte privilegiado por los pasajeros, y su
masificación fue tal que, nuestro país no quiso quedar al margen de la
vanguardia mundial y para finales de la de década de los 40, se
inicio el proceso de gestiones para instalar el moderno servicio en
nuestro país.


Transformaciones urbanas acaecidas en el plan de la ciudad de
Valparaíso

La finalidad que buscó tanto el país durante la década de 1940 como la
municipalidad de Valparaíso fue sin lugar a dudas promover y generar
cambios sustanciales dentro de los espacios públicos de la ciudad con
la finalidad de otorgar elementos modernizadores para Valparaíso.

La implementación de este servicio en Valparaíso motivó una
preocupación por parte del municipio, pues permitió a la ciudad
cambiar su rostro por uno mucho más “moderno”.

A $3 el Kilo de Tranvía

La transformación urbana que comenzó a manifestar la ciudad para
poner en marcha el nuevo modo de transporte y cambiar su fachada para
dar aires de modernidad y comodidad al ciudadano de Valparaíso, se
inició con la supresión del tren urbano eléctrico que entre ruidosos
y lentos viajes recorrió durante la primera mitad del siglo XX las
calles porteñas.

Las gestiones que lograron desarticular este servicio, que para estos
tiempos no suplían las necesidades de la población, lo inició el
municipio a comienzos del años 1951, tras la sesión especial del 8 de
febrero de 1951, en la cual los señores Juan López Araya y Carlos
Tomasello presentaron un Proyecto que debió iniciar la Empresa
Nacional de Transporte tras la situación que presentaba el servicio de
transporte urbano en la ciudad. Así lo informó el diario La Unión: “la
Municipalidad de Valparaíso acordó anoche proceder a la inmediata y
definitiva supresión del servicio de tranvías por la Avenida Pedro
Montt” , esto a raíz de la problemática y constante amenaza que
significó la circulación de estos antiguos vehículos, los que eran
considerados “un grave peligro para el tránsito y los pasajeros” , por
lo cual se ordenó la inmediata retirada de sus rieles por la principal
arteria de la ciudad, Avenida Pedro Montt, lo cual obligó a la Empresa
Nacional de Transporte, E.N.T., quien se encargó del mantenimiento y
administración de este servicio. Por otro lado, además de la constante
amenaza que significaba para el ciudadano de Valparaíso, se tomó en
cuenta, para iniciar la supresión de estos vehículos, los daños que
provocaban a la ciudad, pues según la queja que realizó la Unión de
Transportes Motorizados a la Municipalidad de Valparaíso durante el
mes de junio de 1950 y que el señor Juan López de Araya hizo presente
en la sesión extraordinaria de enero de 1951, señaló “el estado en que
se encuentra la pavimentación de las principales vías de la ciudad
debido a la circulación de los tranvías” , lo cual constituyó un
atentado en contra de la apariencia de la ciudad, puesto que estos
vehículos circulaban por una sola vía, y esta se encontraba en medio
de la avenida o calle, sin una plataforma o solera especial para su
circulación, en algunas calles se encontraban instaladas las vías
sobre adoquines puestos especialmente para el funcionamiento del
servicio, y en otras sobre el pavimento o asfalto, ambos tipos de
superficies terminaban agrietadas y dañas en el mediano y corto plazo,
siendo o mas bien debiendo ser restituidas y reparadas
constantemente.

Es importante resaltar que con la finalidad de instalar el servicio de
trolebuses las principales calles porteñas sufrieron transformaciones;
la avenida Pedro Montt recibió una modificación completa, la cual se
inició debido a que “por el transito de los tranvías y la existencia
de rieles, presenta numerosos baches y hoyos, prácticamente imposibles
de reparar” . A su vez, se encontró necesaria la plantación de
árboles, con el fin de darle más “vistosidad”, se trajeron especies
mucho más frondosas. El proyecto contempló transformaciones en la
pavimentación, postación ornamental y diversos cambios que cumplían
con la finalidad de adornar y decorar esta arteria principal.

El primer paso que se realizó para lograr dicha obra fue el
desplazamiento de la movilización de esta Avenida hacia calles
aledañas, como lo fueron las calles Colón e Independencia, hacia donde
se desplazaron los modos de transporte, mientras se desarrollaron las
obras en la Avenida Pedro Montt, lo cual sirvió para incentivar el
desarrollo de estas calles debido a la circulación de peatones y
ciudadanos.
Por otra parte la participación de los comerciante del sector de Pedro
Montt también fue importante para cambiar el rostro de la ciudad,
pues, no todos los cambios estuvieron sujetos a disposiciones
municipales o fomentadas o apoyadas monetariamente por el municipio,
sino mas bien, fue de común acuerdo, pues a largo plazo, todos se
verían beneficiados con las transformaciones realizadas en este
sector. Ante esto, a los comerciantes les correspondió la
importantísima labor de “ofrecer grandes atracciones con sus vitrinas,
amplias y bien iluminadas” .


Sobre las medidas que se llevaron a cabo para poder realizar la
pavimentación de la avenida Pedro Montt, según lo indicado por el
director de obras de la Municipalidad de Valparaíso, Don Camilo Moya
Bravo, hubo que “despejar” ambas calzadas de la avenida, por lo cual
fue preciso “retirar los postes centrales de alumbrado que sirven de
sostén a los cables conductores de la electricidad alimentadora de los
tranvías” , puesto que su existencia, como a su vez la de los refugios
ubicados en este mismo lugar central de la avenida, no tenían
importancia alguna una vez que el trolebús entro en funcionamiento,
puesto que los cables alimentadores que utiliza este nuevo servicio
eléctrico se encuentran conectados a postes paralelos ubicados en los
costados de la avenida Pedro Montt, de la misma forma fue instalada la
nueva iluminaria pública en los costados de la avenida.

No obstante la municipalidad procuró estudiar las condiciones en las
que se encontraban numerosas calles y avenidas de la ciudad, las
cuales poseen una gran cantidad de postes cuyos focos no cumplen con
su misión de iluminar, “pues se encuentran deteriorados o le faltan
ampolletas” como editorializó el Mercurio.

Además son numerosos los sectores que carecían, para estos años, de
iluminarías a lo largo del centro de la ciudad, para lo cual la
municipalidad incluyó dentro del presupuesto de el año, generar un
cambio y promover una reorganización de la iluminaria, pues en muchas
calles del centro de la ciudad, la iluminación no alcanzaba a llegar a
los extremos de estas. Pues se señaló que una ciudad que pretende dar
un aspecto de progreso y adelanto, es imperativo que esté dotada de un
buen sistema de alumbrado, que a su vez le de mayor vida y hermosura a
Valparaíso.


Cabe agregar que la consolidación del sistema de iluminación en las
calles de Valparaíso, durante el proceso de arribo e instalación de
los trolebuses, se vio retrasada sin lugar a dudas, según las
publicaciones en la prensa de la época, por los mismo retrasos en las
gestiones para instalar los trolebuses que se vieron constantemente
aplazadas a lo largo de todo este período.

Todos estos cambios que resaltan por su importancia, mejoraron en
gran medida la apariencia de la ciudad, en una época donde era
necesario ir a la vanguardia en las construcciones, de tal forma que
el desarrollo que el país manifestó durante este período, quedó
plasmado en las fachadas de los edificios, calles, plazas y todos los
aspectos concernientes a una ciudad.


Estas transformaciones se evidenciaron en los trabajos en la avenida
Pedro Montt, los cuales se iniciaron desde el sector en donde se
encontraban las vías de los tranvías pues, la franja central de la
avenida “quedo destruida al retirarse los rieles de los tranvías que
ahora han sido reemplazados por trolebuses” . El retraso de estas
obras abarcó un periodo de casi dos años, pues el proyecto se dio a
conocer a mediados del año 1951, junto con el se conoció el volumen de
la inversión, la cual fue cercana a los 11 millones de pesos.

Por otra parte, la Empresa de Transportes Colectivos con la intención
de mejorar y agilizar el servicio de instalación eléctrica “prestará a
la Cía. Chilena de electricidad la suma de $800.000 pesos, para que
esta empresa de utilidad pública efectúe los cambios de los cables de
la calle Colón, para que pueda ser convertida en avenida, …como
anteriormente se señaló su transformación de calle a una mas grande e
importante, en una avenida, además se …tuvo conocimiento que los focos
del alumbrado serán colocados en los postes que se utilizarán para los
trolebuses”.


A pesar del afán por reparar y modernizar siguen existiendo elementos
que muestran una imagen atrasada de la ciudad, pues, año tras año en
los invierno es posible constatar las constantes inundaciones
ocurridas aún en la década de 1950, producto de las lluvias el
descenso de las aguas por las quebradas de la ciudad, que finalmente
terminaban arrastrando todos los desechos que encuentra a su paso, y
que posteriormente todas esta agua lluvias se depositaron en las
calles del plan de la ciudad de Valparaíso.



Gestiones administrativas para la compra de los trolebuses en
Valparaíso


“Fue Firmado ayer el contrato que asegura la movilización con
trolleybuses en Valpo.” , con este titular del mes de diciembre de
1948 se dio a conocer el inicio del proceso de gestiones por parte
de la Municipalidad de Valparaíso para poner en funcionamiento este
moderno sistema de trasporte público que vino a reemplazar, aun que
años mas tarde, el ya ineficiente y obsoleto medio de transporte
eléctrico que recorría las calles de la ciudad, el Tranvía.
Las motivaciones por las cuales se realizaron las gestiones para
introducir el servicio de trolebuses en la ciudad de Valparaíso,
radican en primer lugar, en los constantes reclamos de los usuarios,
que queda manifestado en las columnas de opinión en los distintos
medios de comunicación local, sobre las malas condiciones en las
cuales se encuentran estos carros, que como anteriormente hemos
señalado, desde la década de 1930 existieron las intenciones de
mejorar este servicio, de convertirlo en uno más eficiente, y que
estas mismas características a las cuales se han visto enfrentados los
usuarios de este servicio, han seguido presentando hasta la fines de
la década de 1940, lo que llevó a que se iniciaran las gestiones para
conseguir su reemplazo, lo cual se logró en diciembre de 1952.
Dentro de los reclamos manifestados por los usuarios, estos
cuestionaron principalmente las características del servicio como
también la de los carros. Para el primero señalaban la lentitud y el
poco número de recorridos que poseían, lo que motivó el surgimiento de
otros tipos de servicios alternativos, como las góndolas y microbuses,
que vinieron a suplir las falencias que dejaban los tranvías en el
transporte. Para lo segundo, las quejas señalaban la inseguridad que
provocaron los carros, debido al número de accidentes de tránsito, así
también la poca capacidad de pasajeros que poseían estos carros, la
mayor de las veces iban atestados de gente, y debido al poco números
de carros estaban funcionando, que no alcanzaban a suplir al demanda
total de usuarios.

Estos no estaban conformes con las condiciones que brindaba el
servicio, que en su gran parte eran carros que poseían una antigüedad
cercana a los 50 años, donde el usuario debió enfrentarse a los fríos
de los inviernos, como la incomodidad de los asientos, lo ruidoso en
que se transformaron estos carros, que provocaban incluso quejas de
los vecinos a las líneas. El realizar diariamente viajes en un carro
atestado de personas, se tradujo en una incomodidad constante para el
usuario de este servicio.

Por otro lado, se destaca la visión de la municipalidad para realizar
su reemplazo, en vista y considerando las opiniones de los usuarios,
se agregaría a lo mencionado anteriormente, el proceso de
modernización que el alcalde de Valparaíso pretendió desarrollar y
gestionar en la cuidad, para lo cual es necesario el reemplazo de este
servicio eléctrico de tranvías por el servicio moderno de trolebuses.
Entre las motivaciones principales que tuvo la Municipalidad y el
Gobierno de turno, fueron en primer lugar, el solucionar el problema
de la locomoción colectiva, así lo comunicó el Ministerio de Hacienda
que, por parte del Gobierno, se aumentaría al doble la internación de
trolebuses. En segundo lugar el modernizar la locomoción colectiva de
la ciudad de Valparaíso y en tercer lugar el mal estado en que se
encuentran los tranvías, lo cual arroja perdidas de 15 millones de
pesos mensuales, y que de seguir con este servicio se llevaría a la
quiebra a la ENT.

Por lo cual, la ciudad se ve en la urgencia de reemplazar estos
carros, pues, y según lo señalado en la sesión extraordinaria del 8 de
enero de 1951, la situación actual obligó a doblar las tarifas de los
tranvías para subsidiar los gastos de perdida que estos producían a la
empresa estatal, hecho que generó un importante disconformidad por
parte de los usuario que debían pagar más por un servicio que poseía
un deficiente funcionamiento. Junto a esto, la ENT se vio obligada a
la instalar un servicio de microbuses los que tenían como objetivo
apalear la situación por la que el transporte público de la ciudad
atravesaba. Por lo cuál, el servicio de tranvías se encontraba
amenazado y destinado a una suspensión definitiva. Cabe agregar que la
instalación del servicio de trolebuses, tuvo un costo de 250.000.000
de pesos para el Gobierno de la República de Chile, el cual estuvo
destinado a la compra de estos modernos vehículos que tenían como
destino la ciudad de Valparaíso y Santiago. El objetivo por parte del
gobierno así como del municipio era brindar a la ciudad de un servicio
de transporte público moderno y barato.

El contrato que fue firmado entre la Municipalidad de Valparaíso y la
Empresa Nacional de Transporte, dispuso que dentro de un año a partir
de la firma del contrato, la entrada en funcionamiento de los
trolebuses por las calles de la ciudad, lo cual cumpliría con una
importantísima labor, el transportar al ciudadano porteño dentro de la
ciudad, como a su vez el modernizar el transporte público, a lo que el
alcalde indicó: “espero que los habitantes de Valparaíso sabrán
apreciar la importancia de este adelanto local y querrán colaborar a
la acción de sus autoridades que se preocupan por que este primer
puerto de la República tenga un servicio moderno de movilización y a
los representantes de la E. N. de T. C. que con verdadero interés se
han preocupado de atender a esté primordial servicio comunal
porteño” .
Resulta realmente extraño comprender el sentido de esta frase antes
señalada por el Alcalde Leonidas Leyton, donde el se refirió al
verdadero interés que a demostrado la ENT por concretar las
necesidades de los porteños en cuanto a locomoción, esto debido a que,
según lo pactado en el contrato el servicio de trolebuses debió estar
funcionando a más tardar en 1949, si embargo no hubo noticias de esto
sino hasta el año 1951, que no serán nada alentadoras, pues motivó una
sensación de incertidumbre y desilusión dentro del espíritu de todos
los porteños, quienes convencidos del progreso que la ciudad estaba
llevando a cabo, el eje central de este desarrollo comenzaba a
abandonar las esperanzas, que no fue sino hasta el año fines del año
1952 que por fin lograron concretar sus sueños, el de un sistema de
transporte moderno.


El retraso en la subscripción y recepción de contratos con empresas
extranjeras fabricantes de trolebuses por parte de la ENT, obligó,
entre otros puntos, a la realización de la Sesión Extraordinaria para
el día 6 de enero de 1951, donde se “tratará la resolución de del
contrato subscrito con la ENT en diciembre de 1948. Tal asunto deberá
ser llevado a los Tribunales y la Corte de Apelaciones deberá designar
el Juzgado de Letras Civil Mayor en lo que corresponderá resolver.
Por lo pronto, hasta las últimas horas de la tarde de ayer el acuerdo
en referencia no había sido aún transcrito a la D. Municipal que será
la encargada de plantear la demanda correspondiente” . No obstante, la
municipalidad se vio paralizada en estas acciones, pues las gestiones
de ofertas públicas ya habían sido iniciadas por la ENT. El Gerente de
la empresa estatal en Valparaíso, Ernesto de la Fuente, declaró que
“existen sólidos fundamentos que permiten adelantar que nuestro puerto
tendrá dentro de cuatro meses un servicio de trolebuses de la ENT cuya
instalación sería rapidísima por hallarse en la misma Aduana equipo
por varios millones de pesos” .Tras la mencionada sesión mencionada,
la empresa acordó realizar la compra de 417 trolebuses a empresas
extranjeras, sin embargo, el plazo inicial que se había propuesto a
las empresas fabricantes de trolebuses para hacer entrega de sus
propuestas, que correspondía al 18 de enero del año 1951, tuvo un
cambio de fecha debido a que “diez firmas comerciales, representantes
en Chile de fábricas extranjeras, solicitaron a la Empresa Nacional de
Transportes Colectivos que ampliará el plazo de recepción de
propuestas públicas a que ha llamado la ENT para la adquisición de 417
trolebuses” , tras lo cual se acordó aplazar la recepción de ofertas
para el día 19 de febrero del mismo año.
Como resultado de estos últimos acontecimientos que fueron llevados a
cabo en la ciudad de Valparaíso, se promovió la agilización del
proceso para adquirir los trolebuses, por lo cual los señores Alfredo
Rioja y Luis Soffia, declararon al diario La Unión, tras entrevistarse
con el alcalde de Valparaíso, que “en cuatro meses más correrán por
Valparaíso los primeros trollebuses” a lo que agregaron que “es
indispensable antes que nada, que el Ministro de Hacienda, señor Raúl
Irarrázabal, resuelva una gestión que es posible que determine la
inmediata instalación de los trollebuses en Valparaíso, conforme a un
ofrecimiento realizado desde los Estados Unidos” tras lo cual el
alcalde de Valparaíso indico posteriormente que “si la única
dificultad estaba en el Gobierno, él no tendría inconveniente en
solicitar al ministro de Hacienda la aceleración del despacho de esta
solicitud” . En cuanto a las declaraciones por parte de los señores
Rioja y Soffia, es necesario destacar la certeza con la cual se
refirieron al tema de la instalación de los trolebuses, pues, primero
que todo, la ciudad aún no se encontraba preparada para recibir dichos
vehículos, debido a que fue necesario generar importantes cambios y
transformaciones, que en un período de 4 meses sería imposible de
realizar, el número de obras viales que debieron realizarse y la
inversión sobre la cual la municipalidad debió hacerse presente no
alcanzaría a lograrse en los plazos estipulados ya que hasta la
llegada de los trolebuses, estas obras tardaron un período de 2 años
en concreción, hace presagiar una posible irresponsabilidad por parte
de la ENT. Además, en la misma declaración se menciona la oferta
recibida por parte de una empresa Norteamericana, sobre la cual, para
el momento de las declaraciones no se ha dado a conocer dicha empresa,
sin embargo días antes de tales declaraciones piden un aplazamiento
cercano a un mes en las fechas para recibir ofertas, que se
realizarían de manera pública, pero de esta empresa no existe un
conocimiento por parte de la prensa ni del municipio, ni menos el echo
que la ENT mencionase su nombre.

De esto último se desprende, y con extrañeza para el lector y para el
ciudadano , que pese a que la ENT aseguró tener en manos una oferta
de una empresa Norteamericana, esta, como ya antes dijimos, no es del
conocimiento público hasta el momento, y se corrobora con las
declaraciones realizadas por el Alcalde al mencionar que ha iniciado
“estudios sobre las ofertas presentadas a la Municipalidad por las
firmas fabricantes de trolebuses, ACEC (belga), la Jacquemond
(francesa) y la Leyland (inglesa) , y donde esta última indicó al
alcalde ofrece “financiar totalmente la instalación del servicio y
aceptar su por cuotas de parte de la Corporación” .

Tantos atrasos, tanta falta de información y poca claridad de esta,
provocó la aparición de numerosas incertidumbres e información que va
permutando durante todo este período, mientras no se confirme
finalmente el cierre de algún tipo de contrato.
Mucha información proponía un futuro que sonaba incierto para la
realidad sobre la cual se desenvolvía tanto la ciudad como a su vez
las gestiones de la ENT. Diversos proyectos y ofertas dando vueltas en
los medios de comunicación y el municipio manejando otro grado de
información, las cuales no calzaban con las dadas a conocer por parte
de la empresa estatal, es que motivó al señor Ángel Fernández,
corregidor y consejero de la Municipalidad a realizar diversas
denuncias sobre graves irregularidades producidas por parte de la ENT
en aspectos financieros y administrativos.

En sesión secreta efectuada el 23 de Enero de 1951 el Sr. Fernández
realizó graves acusaciones en contra de algunos consejeros de la ENT,
denunciando serias irregularidades que se estaban cometiendo en
aspectos administrativos y financieros dentro de la institución, lo
que se tradujo en un “evidente desorden administrativo que ocasiona
semanalmente más de dos millones de pesos de perdida, ya que el gasto
en el país asciendes a 7 millones, mientras que las entradas solo
ascienden a 5” .

A este desorden administrativo que ocasiona perdidas por 2 millones
de pesos, se agregó un hecho poco claro desde el punto de vista legal,
pues dentro de la misma Empresa Nacional de Transporte se forma una
Sociedad Subsidiaria, la cual estaba compuesta por los señores Alfredo
Rioja y Ciro Álvarez, y que para lograr la aprobación de la mencionada
sociedad era necesario el pronunciamiento del consejo de esta empresa,
el cual esta compuesto por los señores Rioja y Álvarez.

Por otra parte cabe agregar a toda esta situación turbia que se generó
dentro de la empresa estatal, el hecho que desde la firma del contrato
entre la municipalidad y la ENT en 1948 para dotar a la ciudad de un
moderno sistema de transporte público, para el año 1951, aun no era
posible observar avances en las gestiones para finiquitar o concretar
algún tipo de contrato o acción que asegurará la futura instalación
del sistema de trolebuses en la ciudad y que “el Consejo de la ENT no
había hecho las bases para la adquirir vehículos necesarios, y que
estas sólo las confeccionaba el gerente de la misma institución, sin
autorización posterior” .

Asimismo la constitución de una sociedad subsidiaria dentro de la
empresa e integrada por miembros de esta, fue un hecho que llamó
fuertemente la atención, y que tenia como objetivo de explotar la
publicidad de la empresa, se señaló que si bien esta situación no
constituyó una ilegalidad, sin embargo la presencia de “consejeros les
impide hacer negocios de carácter particular con la misma Empresa en
cuyo Consejo participan” .

Pese a todo este clima de incertidumbre que surgió respecto al
cumplimiento del ya mencionado contrato entre la empresa estatal y el
municipio, las irregularidades que surgieron en torno al
funcionamiento y administración de la Empresa de transporte, la cual
según cifras indicadas, arrojaban perdidas de 100 millones de pesos
anuales, la instalación de los trolebuses se sigue aplazando, si bien
la municipalidad continúa con la recepción y estudio de las ofertas,
pidiendo el municipio porteño propuestas para resolver esta situación,
que afecta, mas allá de las misma relaciones entre la ENT y la
municipalidad, al ciudadano porteño que siguió estando con una
inseguridad frente al tema del transporte, debido a que toda la
información entregada por la prensa, arrastra confusiones e
irregularidades, que generaron un panorama nebuloso frente al cambio
del modo de transporte.

Y a todo este pasar incierto, se agregó la declaración del señor
Raúl Irarrázabal, Ministro de Hacienda, quien desautorizó las
gestiones por parte de la ENT, sobre las propuestas de trolebuses, ya
que estas fueron realizadas de manera privada y no como estaba
estipulado para las empresas que pertenecen al estado. A esto agregó
que “no solo las gestiones debían ser enteramente claras y correctas,
sino que también revistieran ese carácter, para que no hubiera duda
alguna sobre su honradez de procedimientos, y que esta clase de
operaciones era imprescindible hacerlas mediante propuestas
públicas” . Por lo cual nuevamente se retrasa el proyecto de
instalación de trolebuses, elemento que pasó a transformarse en una
constante dentro de las gestiones.

El constante retraso en la instalación, provocó aplazar el proceso
de modernización que se pretendía implementar por parte de la
municipalidad en Valparaíso. Finalmente se dio inició a las gestiones
para la instalación de trolebuses con la recepción de las propuestas a
partir del el jueves 22 de Febrero, las cuales debían contemplar la
adquisición de 400 maquinas, las cuales tendrían como destino las
ciudades de Santiago y Valparaíso. Se presentaron 21 propuestas, de
las cuales solamente 5 contaban con las exigencias técnicas exigidas.


Cuadro N°1 Resumen de las propuestas para la adquisición de
trolebuses

Empresa País Costo Forma de Pago
Vetra Francia $10.000.413 dólares Acepta el Pago en Peso Chileno y en
cuotas
Pullman Standard K Company Estados Unidos $10.520.493 dólares Pago al
contado y en dólares
Saint Louis Carr Company Estados Unidos $10.697.301 dólares Pago al
contado y en dólares
Brum Company Filadelfia, Estados Unidos $10.911.922 dólares Pago al
contado y en dólares
No se menciona su nombre Indianápolis, Estados Unidos $10.843.251
dólares Pago al contado y en dólares
Fuente: Diario La Unión y El Mercurio
Adaptación: María Ximena Olivares y Leandro Oyarzún


Con esta información en mano, el gobierno de este período, en
representación del Ministro de Hacienda, señor Raúl Irarrázabal,
confirmó que en el plazo de un mes, la resolución del contrato con las
empresas fabricantes de estos vehículos debiera estar listo,
nuevamente la información que se comunica sufre cambios y/o
modificaciones, pues el Ministro de Hacienda al dar a conocer las
propuestas que mas interesaron al gobierno para realizar el contrato,
las que correspondieron a 3, se sumó una empresa nueva, una Inglesa,
la cuál no había sido anteriormente señalada por la prensa, las otras
dos corresponden a una francesa, Vetra, y una norteamericana, cuyo
nombre no se menciona..

Cercano a los 10 millones de dólares corresponden al promedio de las
ofertas que recibió el país para la fabricación, ahora de 436
trolebuses, correspondían a 600 millones de pesos aproximadamente.
Sin embargo no duró mucho el agrado con el cual se iniciaban las
gestiones para realizar la compra, pues nuevamente aparecía en escena
el regidor Fernández. La Empresa Nacional de Transporte volvía a ser
participe de irregularidades, esta vez al momento de realizar la
selección de las empresas, de acuerdo a sus ofertas y las
características de los vehículos, se realizó una selección de manera
arbitraria.

“Expresó que había comprobado que en el caso de una firma italiana y
de la firma Jacquemond, había errores garrafales al transcribir las
condiciones de la propuesta de las firmas extranjeras, a cuadro
general para que una comisión especial seleccionara las mejores” ,
dejando de esta manera a 4 empresas seleccionadas, 4 norteamericanas y
una francesa, sin embargo se desestimó las ofertas de las empresas
norteamericanas, pues exigían el pago al contado y en dólares. Se
estimó que el echo de haber eliminado de la lista principales ofertas
y más convenientes para realizar un contrato, fuera marginada a causa
de los errores de transcripción antes indicados. A estas
declaraciones del señor Fernández se agregó el comunicado oficial de
la firma Berthet y Donoso, quienes dieron a conocer oficialmente las
diferencias que existieron entre la información oficial y el cuadro
comparativo.


Entre los datos que no concuerdan, se destacan:

“1.- Los trollebuses Jacquemond aparecen en el cuadro como que tienen
un pasillo con un asiento de 0.46mts. Los asientos tienen 0.92mts. o
sea, hay 1.84mts. ocupado en los 61cm restantes en vez de 46
2.- La carrocería de los Jacquemond es totalmente soldada, formando un
solo cuerpo, o sea, es integral, y no semi integral, como se coloca en
el cuadro comparativo.
3.- La medida de los aros de las ruedas pedida por la ENT, es 22 y
Jacquemond ofrecía mil por 22. en el cuadro se coloca 1.050 por 22
4.- El plazo de entrega se indica en 48 meses, siendo que el plazo
puede fluctuar entre 27 a 38 meses máximo.
5.- La firma ofrecía el financiamiento de tres años y no lo indicado
en el cuadro: en cambio se la colocaba con pago al contado.” . Estos
datos nos revelan las irregularidades en que incurrió la Empresa de
Transportes Colectivos durante el proceso de gestiones. “Un índice más
de otro hecho obscuro de la ENT” , que nuevamente se hizo público
gracias al inquebrantable espíritu denunciador del señor Fernández,
quien además señaló que este suceso pudiera haber realizado a
propósito, e inclusive haber procedido de mala fe en la selección de
las ofertas.

Las discrepancias que fueron dadas a conocer, tras los alegatos del
Señor Fernández, quien buscó un accionar y toma de decisiones mas
clara y pulcra en todo lo relativo a este nuevo modo de transporte que
la ciudad anhelaba ya hace tiempo, solo provocaron una paralización
momentánea en las gestiones de compra de los trolebuses, además cabe
agregar que “será el propio Presidente de la República el que dará su
autorización para realizar la importación, para lo cuál designará una
comisión de tres ingenieros totalmente independientes de la Empresa
Nacional de Transportes Colectivos que estarán encargados de estudiar
los aspectos técnicos de la adquisición” , con lo cuál, pese a que la
ENT en un principio tomo una actitud mas distanciada del proceso por
el cual estaba pasando el transporte porteño al manifestar su malestar
tras las constantes acusaciones que el municipio había realizado a
través del Sr. Fernández, quien sin ánimo de ofender a la empresa sino
mas bien preveer que las gestiones se realizaran lo mas transparente
posible, es que determinaron en un momento no realizar la instalación
del sistema de trolebuses, sin embargo días mas tarde se retractarían
de dicha decisión, afirmando que en octubre de 1951 Valparaíso tendría
trolebuses.
Sin embargo, las negociación para la adquisición de 417 trolebuses
finalmente, o nuevamente, fue aplazada, esta vez por motivos
económicos, pues fueron “postergadas por el momento, debido a que el
Consejo Nacional de Comercio Exterior tendrá que hacer un estudio
previo de las disponibilidades de divisas para cubrir el elevado monto
de esta transacción” , esto a raíz de las necesidades que requiere el
país, las divisas disponibles se utilizaron en productos necesarios
para la vida cotidiana, y las escasas divisas que sobraron no
cubrieron los gastos que implicó la compra de los trolebuses.

Mientras tanto se sigue postergando la compra de trolebuses, la crisis
en la movilización pública en la ciudad de Valparaíso, se pide un alza
de 40 centavos en el pasaje de los tranvías, lo cual ayudaría a
soportar la fuga de dinero producida debido al mal estado de los
carros, donde el dinero que entrara fuese inferior al que se gasta en
su mantenimiento.

Debieron transcurrir varios meses para que la situación de los
trolebuses volviera a estar en la luz pública, pero esta vez con
noticias mas alentadoras, pues la CONDECOR, Consejo Nacional de
Comercio Exterior, tras sesión extraordinaria, acordó destinar la suma
de un millón de dólares para la importación de 30 trolebuses que
fueron destinados a las ciudades de Valparaíso y Viña del Mar. “Las
máquinas serán traídas desde los Estados Unidos y probablemente la
primera partida llegará a fines del mes en curso a puertos chilenos a
bordo de naves pertenecientes a la Compañía Sudamericana de Vapores” .
Asegurando por aquel momento la compra de trolebuses, el Ministro de
Hacienda, ahora Sr. Picó Cañas, confirmó al Alcalde Leyton la compra
de trolebuses para la ciudad de Valparaíso.


Estas desconfianzas por parte del gobierno no se generaron de manera
espontánea, sino fue la misma empresa y sus altos funcionarios las que
dieron los motivos suficientes para que el Presidente de la República,
Gabriel Gonzáles Videla, pospusiera la compra de trolebuses, y
sometiera a estudio nuevamente las propuestas de las empresas
fabricantes de estas máquinas.
En primer lugar, el motivo que tiene el Gobierno para suspender las
gestiones, son los contratos que había realizado la empresa de
transportes con la casa francesa fabricante de trolebuses, Vetra, pues
se cuestionaron las gestiones realizadas por el señor Alfredo
Lagarrigue, Gerente Técnico de la Empresa Nacional de Transporte,
quien se adjudicó la propuesta de la empresa francesa, en cuyo momento
se presentó el reclamo tanto por parte del Sr. Fernández, como de la
empresa Jacquemond, puesto que en aquella oportunidad los datos
técnicos de esta última fueron erróneamente traspasados al cuadro
comparativo, a través del cual se seleccionaría la propuesta que
cumpliera con las expectativas de la ciudad.
En segundo lugar, se reconoce la irregularidad cometida por patre del
señor Alfredo Rioja Ruiz, Gerente General de la Empresa Nacional de
Transportes, quien firmó un contrato con la empresa Pullman Standard
de estados Unidos, lo que según declaraciones del Ministro de
Hacienda, “se tiene conocimiento de que se habrían recibido ciertas
comisiones en dinero por la adquisición de estos trollebuses, por lo
que la confianza que el Ejecutivo tenía depositada en el Gerente
General de la Empresa fue retirada.”
Pesé a que la empresa realizó un contrato con la empresa de trolebuses
Vetra, por una cantidad de 30 maquinas, esta quedó sin efecto, debido
a que el “Consejo de la citada Empresa actuó con negligencia o
descuido al no realizar la operación con debida prontitud y es
responsable de los perjuicios causados a la Empresa”
Es debido a los motivos anteriores que se suspendió la llegada de
trolebuses para el año 1951, y fue aplazada hasta mediados del año
entrante, motivando el Gobierno del Chile, una reorganización de la
Empresa Nacional de Transporte.
Finalmente, en el mes de abril del año 1952, se inicia nuevamente la
concreción de las gestiones para la compra de los 417 trolebuses que
eran necesarios para las ciudad de Santiago y Valparaíso e instalar el
servicio de trolebuses en la ciudad puerto, pues la “Contraloría
General de la República recibió los antecedentes relacionados con la
resolución de la ENTC para comprar trolebuses a la empresa “Vetra” en
Francia. Dichos antecedentes serán estudiados acuciosamente por las
diferentes reparticiones de la Contraloría por petición del Ministro
de Hacienda y la resolución que dará el Contralor Mewes pondría
termino al diferenciado creado en torno a este asunto”

Tras meses de gestiones mal realizadas, irregularidades dentro de la
empresa estatal de transporte, disputas desarrolladas con el Municipio
de la ciudad de Valparaíso, se logró concretar el gran anhelo de los
porteños, el conseguir finalmente la concreción del contrato de la ENT
con la empresa fabricante de trolebuses, la que fue Pullman Standard
Manufacturin Company de Nueva York. Tras comunicado enviado por parte
de la ENT a la municipalidad de Valparaíso, en este comunicó el
Gerente General subrogante de la Empresa Nacional de Transporte,
señor Carlos Ruiz Bouergeois la siguiente información: “Les confirmo
la noticia que ya le había adelantado acerca del motivo del viaje del
Gerente General señor Alfredo Rioja a Estados Unidos, con el fin de
adquirir y firmar el contrato respectivo para la compra de treinta
trolebuses para la ciudad de Valparaíso.
El contrato fue firmado en Nueva York el 27 de abril en curso con la
Pullman Standard Manufacturin Company New York, mediante el cual la
manufactura citada se compromete a entregar cinco trolebuses por
semana a contar desde octubre próximo” , confirmando finalmente que
Valparaíso tendrá su nuevo y moderno servicio de trolebuses para
finales de 1952. En total el contrato comprendió 30 maquinas.


Arribo e Instalación de los trolebuses


Luego del proceso de gestiones ya descrito, es necesario ver que
ocurrió en nuestra ciudad y describir el proceso de llegada e
instalación de tan esperado servicio.

Para que los troles entraran en funcionamiento lo primero fue instalar
los postes que soportaran el tendido eléctrico, por lo cual se comenzó
en 1951 con el tramado eléctrico, los postes también fueron traídos
del extranjero los primeros, y el resto serian fabricados en el país.
Lo cierto es que finalmente el primer trolebús comenzó a circular por
las renovadas calles porteñas en Diciembre de 1952, después de casi 4
años de espera. El proceso que se llevo acabo para traer
definitivamente los trolebuses a nuestra ciudad no estuvo exento de
criticas, atrasos, demoras y confusiones. Por parte de la
Municipalidad se trato por todos los medios de acelerar el arribo lo
mas posible, pues recordemos que el proyecto esta en las agendas
municipales desde 1948, pero diversos problemas y trastornos harán que
los porteños sigan esperando, entre la incertidumbre y la
desinformación. Así lo manifiesta la prensa local entregando
informaciones confusas y a veces contradictorias.

Esto nos demuestra que existe un evidente retraso en las gestiones
que preocupan a diversos sectores de la sociedad, entre ellos a la
Municipalidad, quienes son los mas interesados en instalar este
sistema de locomoción lo mas pronto posible en la ciudad, así solo dos
días después de darse a conocer estas informaciones el Municipio se
esmera en calmar la situación y garantizar tan ansiadas maquinas, este
cruce de información tiene como escenario los periódicos de mayor
circulación y credibilidad como el diario La Unión , el cual notifica
“La ENT dice que en Octubre correrán los primeros trolebuses en
Valparaíso, desmiente la afirmación hecha por el señor regidor Carlos
Tomasello, en la sesión municipal del Jueves, en el sentido de que no
habría la intención en dicha empresa de cumplir con el contrato
subscrito con la municipalidad. En una carta abierta enviada al señor
regidor don Carlos Tomasello por el administrador de la ENT, señor
Ernesto de la Fuente y el abogado d e la misma empresa” . La carta
sostiene fundamentalmente la molestia por la filtración de la
información y también nos aporta interesantes datos, sobre los avances
para la instalación de dicho servicio, como son que la orden para la
fabricación de 30 trolebuses a la empresa estadounidense Pullman
Standard Co. Ya esta realizada, por lo cual no hay nada de que
preocuparse, y que los vehículos llegaran en Octubre de 1951 y lo
harán cuando su numero sea suficiente como para suplir el servicio de
tranvías, la carta agrega además que las instalaciones eléctricas, la
postación y el cableado la empresa cuenta con todos los materiales
necesarios y que para la postación no sería una demora, pues solo en
90 días estarían instalados.

El Mercurio también lo manifiesta “La ENT insiste: Valparaíso tendrá
este año un servicio de trolebuses” . Información que se basa en la
misma carta que fue entregada a los periódicos de circulación
regional. Este nos demuestra los desacuerdos y las malas relaciones
que existen entre ambas partes debido al retraso y la demora, pero
ante todo lo importante para la ENT es cumplir con el contrato
firmado con el Municipio porteño en 1948.

Fuera de la confusión y el cruce de información, lo cierto es que solo
para entrado el año 1952 se comenzó con las obras de postación y de
pavimentación de las calles céntricas de la ciudad preparándose para
la llegada de las primeras maquinas, “ Serán pavimentadas antes de fin
de año las principales calles del plan” . El tema de la pavimentación
de calles ya fue tratado con detalla en el capitulo anterior, pero
también es necesario hacer mención del. Respecto a lo estudiado en el
capitulo anterior podemos anotar que además de las retrasadas
gestiones, estas fueron de la mano con las pavimentaciones y la
reparación de la ciudad que se inician en el año 1952, teniendo como
principales labores a realizar las necesarias para habilitar calle
Pedro Montt, Colón, Independencia, Edwards, Brasil, Blanco
Bustamante, Serrano, Prat, Condell y Argentina lo establece en su
periódico La Unión “11 millones de pesos serán destinados a
pavimentación” . Información que también recoge el Mercurio de
Valparaíso “Un plan de pavimentación por $11.000.000 para
Valparaíso” . También el diario Magazine del puerto lo anuncia “El
acuerdo Municipal sobre obras de pavimentación fue enviado a
Santiago”.
Esta es una obra de gran envergadura, ya que se necesita de mucho
dinero y tomara varios meses y molestias para los pasajeros la
realizaron de estas faenas, lo que el contenido de estas noticias nos
devela nos sirve para englobar todo el proceso de pavimentación que se
comienza a mediados de 1951 con la intención de establecer el servicio
de trolebuses lo antes posible.

Pero para que este tan anhelado espectáculo fuese posible fue
necesario retirar de circulación los tranvías. Estos carros que en su
momento fueron un importante símbolo de modernidad y progreso, con el
paso del tiempo se volvieron antiguos roñosos y vetustos, elemento
de una fisionomía que el puerto ya no quería tener.

Suspender el tranvía no fue un a labor tan sencilla, pues este
transportaba al grueso de la población dentro del plan, recordemos que
a pesar de la existencia de un sistema medianamente organizado de
locomoción a motor, el tranvía seguía siendo el modo tradicional y
popular de desplazarse por la ciudad, por lo que antes de prescindir
de sus servicios, fue estrictamente necesario contar con otro medio
que supliera sus funciones. El 505 transportó en la vuelta completa
200 pasajeros gratis y las 22:50 fue guardado en definitiva “ . Si
bien las despedidas siempre son tristes, la del tranvía tenía un
reemplazante digno de encomios y alabanzas que ante el asombro por lo
rápidos y lo silenciosos les ayudo a olvidar a los antiguos tranvías.

Otro elemento fundamental para poner a andar motores fue la postación
para extender las líneas aéreas electrificadas. Proceso que se inicia
según las publicaciones del periodo en 1952. “Mañana será levantado el
primer posta para el servicio de trolebuses, En la mañana de hoy
empezaran a ser sacados de la Aduana 900 postes destinados la servicio
de trolebuses de Valparaíso según nos informo anoche el administrador
de la Empresa de Transportes Colectivos… en una sencilla pero
significativa ceremonia, seria colocado le primer poste en presencia
del señor Alcalde y algunos regidores de la Municipalidad de
Valparaíso” . Este hecho fue uno de los primeros eventos que se
realizaron en la fisonomía de la ciudad para instalar los trolebuses,
ya que luego de instalar los postes, se comenzó a tirar el tendido
eléctrico, si bien este es un proceso lento, ya que antes debió
procurarse fijar de forma definitiva los recorridos, las estaciones,
las paradas, las calles exactas por donde doblarían y los posibles
recorridos a realizar.
La Unión rotula en una de sus noticias, que en Julio correrán los
trolebuses, motivo por el cual ya en Enero es necesario comenzar con
la postación “ la ubicación de los postes se empezó hacer por la
Avenida Pedro Montt, siguiendo por la Avenida Colon, calle Colón,
Edwards , Blanco , para regresar por Bustamante, Serrano, Prat,
Esmeralda, Condell e Independencia… esta es la primer y quizá la mas
difícil etapa en la instalación de las modernas maquinas, posiblemente
hoy llegué a nuestro puerto el contratista encargado de la postación
señor Alfredo Vergara, quien tuvo a su cargo la postación en la
capital… la postación completa estará terminada en un plazo de dos
meses aproximadamente” . El Mercurio indica que en “Esta semana
comienza postación para los trolebuses” . Los diarios de mayor tiraje
y circulación del puerto nos entregan la misma información, que para
iniciar la postación es necesario esperar al ingeniero que viene de
Santiago, misma persona que instalo los postes en Santiago, pero que
en conclusión será un proceso rápido y no muy complejo, ya que se
cuenta con la ubicación exacta de donde instalarlos, señalemos que
fueron importante para soportar el tendido eléctrico, pues el que
usaba el tranvía si bien se hubiese podido utilizar, no pudo haber
soportado el flujo total de la flota de trolebuses que se pensó
instalar.

El tendido eléctrico demoró mas tiempo en emplazarse, pues las vías
aéreas necesitaban de técnicos especiales, “Llego personal y material
para las líneas aéreas de trolebuses” . Este personal proviene de la
capital, a la cabeza de estas estuvo el señor Víctor Portales, estas
vías aéreas comenzaron en la Avenidas Pedro Montt y Cristóbal Colón.



“Por Fin Los Porteños creemos”, este titular nos grafica el animo de
la población, si señores el día 31 de Diciembre de 1952, tras largos
años de espera se inaugura con bombos y platillos el moderno servicio
de trolebuses.

En una inauguración muy esperada, masiva y cargada de entusiasmo el
primer trolebús comenzó a circular “numero 711, manejado por el ex
maquinista de tranvías don Pedro Salas Valenzuela, quince años a cargo
de tranvías” con los siguientes pasajeros, “autoridades porteñas las
a miembros del Consejo de la ENTC, e invitados especiales, junto al
chofer Salas iba el primer Director del Transito Municipal que tuvo
Valparaíso en 1902, señor José Marshall quien también inauguro el
servicio de tranvías hace 50 años” . Tras años de gestiones y
negociaciones se consigue tan ansiado signo de distinción y
modernidad, según el Mercurio es tras una gestión de 12 años, “Después
de 12 años de gestionarse la instalación del servicio de trolebuses,
hoy a las 12:00 horas entrara en funciones” . El diario esgrime como
explicación ante esta información su sugerencia la ENT, acerca de la
necesidad de colocar este servicio ya en el año 1940, sugerencia
basada en lo que ocurría en el resto de las ciudades del mundo, donde
el tranvía no correspondía para una ciudad que se perfilaba como
emprendedora y moderna.
Analizando las noticias aparecidas en los tres periódicos en cuestión
estudiados, podemos evaluar que gracias a expresiones tanto de las
autoridades, como a miembros de la ENT, que se referían especialmente
a los tiempo, y fechas en que arribarían los trolebuses, pareció un
cuento de nunca creer, y por el contrario este ir y venir de
informaciones difusas y contradictorias, contribuyeron a crear un
clima de incertidumbre y de desacreditar las informaciones que cada
cierto tiempo aparecieron en los periódicos, que en este mes o en
aquel Valparaíso tendría sus troles.

Este hecho lo reflejaron la mayoría de los titulares, al encabezar la
noticias con frases como estas “Se Inicio hoy el Servicio de
trolebuses” , “Se cumple gran anhelo porteño: desde hoy corren los
trolebuses” .
En definida se dio marcha blanca al tránsito de los actuales
trolebuses, pero con un recorrido de “prueba”, ya que los trabajos de
colocación de las líneas aéreas no se encontraban terminados en el
sector del puerto. Además algunas calles tampoco se encontraban en
óptimas condiciones, falta de terminaciones y con escombros todavía,
tampoco se encontraban en la ciudad el total de maquinas necesarias
para realizar un recorrido íntegro, pues solo 12 troles entraron en
circulación ese día, con el promesa de que los restantes para
completar los primeros 30 comprados ala Pullman Carr Co. Arribarían
algunos meses después.

El tránsito que hicieron los primeras semanas se iniciaba en Barón,
hasta a Plaza Victoria, pasando de ida y regreso por la Avenida Pedro
Montt, con una frecuencia de minuto y medio entre maquina y maquina.
Por este recorrido se cobro la suma de $ 2, pero destaquemos que la
tarifa no correspondía al tramado completo que abarcarían las
maquinas. Por lo cual fue probable asistir a un alza en estas cifras,
el recorrido del tranvía costaba $3.

Los primeros troles, los modelos 700 de la Pullman Standard que
arribaron a Valparaíso el 3 de Noviembre de 1952 tenían las siguientes
características, capacidad para 50 pasajeros cómodamente sentados y 70
personas de pie, en total 120 personas, y entre el resto de sus
particularidades destacan “Cada maquina viene equipada con asientos de
cuero, iluminación directa e individual para cada asiento, altura de
tres metros, piso con cubierta de goma y amplias ventanas. Cada
trolebuses tiene la instalación correspondiente de radio, que solo
será instalada dentro de un año mas” . Estas observaciones
corresponden a lo que desde afuera podemos apreciar y nos reflejan
como lucían los troles mas que entregarnos detalles acerca de su
funcionamiento técnico y eléctrico no encontramos mayores
informaciones en la prensa. Por lo cual tuvimos que recurrir a fuentes
orales. Según un técnico de la actual Empresa de Trolebuses de Chile
S.A., en relación a las propiedades la maquina 723, de modelo 700 y
de marca Pullman Standard, cuyo año de origen es de 1945 en Estados
Unidos*. Que aun continúa en funciones.

Entre las particularidades encontramos que “estos tienen 6
velocidades, o sea que son como 6 cambios como los vehículos
modernos, estos tienen dos motores uno que es un motor grup mas un
dinamo, este motor no tienen nada que ver con la velocidad, esotro el
motor que se encarga del funcionamiento del trole, ósea que trabajan
con dos motores uno paúl funcionamiento del timbre luces, puertas y
cosa así y otro que lo mueve… trabaja con 600 volts, continuos,
alcanzando una velocidad máxima de 60 pero con el estado en que se
encuentran 50 o 40… 145 HP tienen estos, son electro mecánicos” .

Otro testimonio de un mecánico de la empresa señala que “este el
Americano es el mejor trole que tenemos aquí en el país… usted le pone
una piedra un palo y el trole anda… trabaja con 600 volts de tendido y
adelante tiene un control que del americano trabaja con 12 volt “ .
Ahora bien con base en esta información podemos saber las
especificaciones electrónicas y mecánicas de los troles,
características que nos ayudaran a dilucidar sus diferencias con el
tranvía y a conocer sus reales posibilidades de subir a los cerros d
el puerto. En resuman los troles que llegaron a Valparaíso, del
modelo 700 presentaron las características señaladas por los
entrevistados, 600 volts, dos motores separados, 140 caballos de
fuerza, seis velocidades alcanzando un máximo de 60 kilómetros por
hora, y que los adquiridos de la serie 700 y marca Pullman fueron de
fácil mantenimiento.
De la mano del gran proyecto del servicio de trolebuses vino una
serie de proyectos referentes a los posibles recorridos de estas
maquinas, pues la gran falla del tranvía fue su incapacidad para
acceder a otros sectores de la ciudad, como los nacientes barrios y
los cerros.

Esta problemática de la conectividad fue una constante durante todo el
proceso expansivo urbano de la ciudad. Establecer una conexión real,
segura y eficiente entre la parte alta y el plan ha sido una quimera
por muchos años para una gran cantidad de personas. “Un problema que
las autoridades deben resolver: la mala movilización colectiva hacía
los cerros” . Si bien el único medio posible de resolver este problema
serian extender recorridos de microbuses, por sus amplias capacidades
y ventajas, ante la locomoción eléctrica, o mejorar el deficiente e
incierto servicio de ascensores, “La comunicación con los cerros es
uno de los problemas mas graves que afecta a la ciudad de Valparaíso”
se barajó la opción de probar la posibilidad de los troles en esta
área.
Pero también se pensó lograr un mejor acceso a sectores periféricos de
la ciudad como el barrio O Higgins o el sector de Playa Ancha. O
mejorar el transito por los sectores que recorrían los tranvías.
Ahora bien el trole llego a resolver esas inquietudes, dado sus
superioridad como vehiculo de locomoción sobre el tranvía, sin embargo
sus reales capacidades estaban por verse.

La prensa fue la encargada de mantenernos al tanto, “Desde Aduana a
Matadero o Sauce correrán tres líneas de trolebuses… el recorrido a
Pedro Montt será el primero en ser instalado ya que, por cuanto esta
línea tiene el 80 por ciento de la movimiento total de pasajeros…el
alcalde insinúo la posibilidad de que el terminal Oriente del servicio
fuese fijado en los Sauces en vez de, Matadero” . Entre las ideas de
nuevos recorridos se proyectaron en tres vértices, el primero dentro
de la ciudad, expandiendo los recorridos originarios del tranvía, en
segunda instancia hacia la parte alta y finalmente lograr establecer
un servicio fuera de la ciudad.
En este ultimo punto, se contemplo la idea de alargar el servicio
hasta la ciudad de Viña del Mar “Se estudiara extender líneas de
trolebuses hasta Viña del Mar, el alcalde de Viña del Mar, el señor
Emilio Court Señoret a sostenido conversaciones con el señor Alfredo
Rioja referente a la posibilidad de que las líneas de trolebuses que
es instalaran en nuestra ciudad se han extendidas hasta Viña del Mar…
el problema ha sido estudiado por técnicos de la empresa quienes ,en
principio, han considerado que la idea es factible” . Desde antes de
su llegada se repasaron estas ideas, pero luego de que entra en
funcionamiento estas ideas tomaran mayor vigor y consistencia
“Trolebuses correrán a Chorrillos, También a Playa Ancha, Viña,
Placeres y Av. Alemania… prometió ayer a la Municipalidad el señor
Alberto Jiménez, director de la Empresa de transportes Colectivos,
dijo. El contrato con la Municipalidad tiene tres etapas, Primera
etapa, línea Nº 1 Pedro Montt, en este servicio los trolebuses uno por
medio servirán a Playa Ancha subiendo por Carampangue con terminal en
el estadio bajo, y el barrio Placeres por Av. España hasta plaza de la
Conquista. Línea Nº 2 Colon ida, Plaza Barón Av. Argentina, Colon ,
Edwards, Brasil Norte, Blanco, Aduana, Regreso Bustamante, Serrano,
Prat ,Esmeralda, Condell, Plaza Victoria, Independencia, Buenos Aires,
Colón, Av. Argentina Plaza Barón . Segunda Etapa; Línea Nº 3 Aduana,
Plaza Viña del Mar. Línea Nº 4 Aduana, Chorrillos. Tercera Etapa,
Movilización Av. Alemania, para cuyo efecto la ENT se obliga a
presentar ala Municipalidad un proyecto .

Si bien son acuerdos previos concretados entre la Municipalidad y la
ENT, Lo cierto fue que eran solo proyectos que aun no habían sido
evaluados completamente, en cuanto inversiones, recorridos y trabajos
previos, por el transcurso de los hechos vemos que crear una línea
hasta Playa Ancha no fue posible, dado las características de los
trolebuses y la inversión que significo para el Municipio porteño.
Además lo mas importante fue establecer a cabalidad el servicio
dentro de la ciudad de Valparaíso, ante lo cual era imperioso extender
el primitivo primer recorrido, siguiendo esta lógica que nos parece la
mas adecuada, se inicio la circulación por calle Colon “El Martes,
Trolebuses por Colón, en 10 días mas estará lista línea al Matadero;
Se extenderá a Viña. El próximo martes ocho trolebuses están en
condiciones de iniciar el servicio en calle Colon… este fin de semana
se termino de hacer la doble disposición aérea .

La importancia de la línea Matadero fue que desde esta se programo la
vía hacia Viña del Mar, según informaciones recabas de la prensa, ya
que el terminal de esta se ubicaba en Portales, cercano al límite
comunal por lo cual una estación aquí era muy conveniente. Con
instalación de esta última línea se pudo haber completado un total de
tres líneas trolebuseras, una por Pedro Montt, otra por Colon y la que
llega hasta Matadero. La extensión de la línea hasta Matadero no
debió representar tantos complicaciones ya que se encontraba dentro d
e los limites de la ciudad, pero aun que nos parezca irrisorio esta
prolongación demoro mas de lo planeado. “En breve se aceleran los
trabajos para prolongar Líneas de trolebuses, en el transcurso de la
semana de levantamiento de plano, indispensable para completar la
postación para los trolebuses entre Barón y Matadero” .
Esta proyección esta en las agendas desde Febrero de 1953 y pasado
seis meses aun no hay fecha exacta para la inauguración de esta
conexión. Una serie de problemas mantuvo los trabajos paralizados,
indiquemos que para Septiembre 1953 se cierran las negociaciones que
incluyeron a la antigua Empresa Nacional de Transportes (ENT), dentro
de la esfera de las empresas públicas, empresa que desde este mes fue
conocida como Empresa de Transportes Colectivos (ETCE).

Asimismo otras problemáticas de orden económico y de planificación
ayudaron a dilatar esta amplificación “Varios inconvenientes han
demorado la Extensión del Servicio de Trolebuses” . Debido a estos
se postula como fecha para la culminación de los trabajos de postación
y del tramado eléctrico en Diciembre de 1953.

Otro propuesta fue la instauración de una línea hacia Viña del Mar,
idea que tomo la suficiente fuerza como para ser realidad, debido a
las insistencias del Municipio viñamarino.

Entre las ramificaciones que se pensó para el servicio de troles,
estuvo una que propuso una línea hasta la capital, “Nuevo proyecto:
una línea de trolebuses Valparaíso - Santiago, El centro renovación
propiciará la idea los alcances y posibilidades del proyecto” . El
proyecto tiene como principal soporte que por estos años se inicia la
pavimentación y mejoramientote la principal entrada terrestre del
puerto, Avenida José Santos Ossa, y es ante las posibilidades que se
perfilan cuando estas obras hayan de culminar que se pensó en que
sería viable una conexión entre ambas ciudades.


En consecuencia un proyecto impracticable que en vez de aportar
beneficios arrastraría nuevas y más complicaciones a un proceso que de
sencillo y veloz no tuvo mucho.

Mismo escenario ocurrió con el proyecto de enviar trolebuses a los
cerros, recordemos que este proyecto estaba fijado por contrato con la
ex ENT, motivo por el cual, la Municipalidad comenzó sus gestiones “Se
pidieron trolebuses para los cerros, la Municipalidad de Valparaíso
pidió por oficio ala Empresa de Transportes Colectivos del Estado
(ETCE), la destinación para Valparaíso de la cantidad suficiente de
trolebuses a objeto de establecer un servicio de locomoción a los
cerros de la ciudad, proyecto que figura entre las primordiales
realizaciones a que aspira el Municipio y la densa población de la
parte alta… se sugiere la conveniencia de adquirir para tal propósito
un tipo especial de trolebús …mas pequeños y de menores dimensiones…
con características que se presten mejor para el servicio de sectores
elevados de la ciudad “ . Hasta este momento para la Municipalidad no
existía ningún impedimento para contar con un servicio de troles en la
parte alta de la ciudad, no se barajaba para ninguna de las partes
que este anhelo no fuese posible debido a las características
técnicas y de diseño que presentaban estas maquinas.
Por el contrario los trabajos de pavimentación que se realizaban en
el plan animaban las ideas de que se continuara pavimentando calles
en los cerros, pues cercano a esta fecha se pavimento una calle del
cerro Alegre, dando con esto mas animo a los pasajeros de los cerros.

Además contribuyeron a reanimar estas la constante insistencia de la
editorial de los periódicos regionales, estos en una suerte de campaña
para levantar vías de acceso y de locomoción a los cerros resaltan y
recalcan los problemas que día a día sufren los afligidos ciudadanos.
Lo cierto y lamentable fue que debido al atraso y a lo complejo y a
mas de alguna mala gestión, no se estudio a cabalidad las numerosas
propuestas que diversas empresas a nivel mundial presentaron a la ENT,
más de alguna de ellas aseguraba un servicio hacia los cerros. Sin
embargo los problemas antes mencionados llevaron a agilizar el proceso
y a elegir a la Pullman Carr por razones de conveniencia.

Grande fue la desilusión para los porteños residentes en los cerros,
al enterarse de las declaraciones del propio Director de la E.T.C.E,
“Para financiar los trolebuses de Santiago, Alzaran los de Valpo. No
habrá servicio de Troles a los cerros debido a las curvas” . Si bien
esta noticia no nos entrega mayores detalles del por que los troles no
pueden cumplir con el ansiado recorrido a los cerros, según la
información de la Estrella los troles que corrían en esa fecha en la
actualidad no fueron aptos, debido a sus características de diseño,
peso, y dimensiones. “se sugiere la conveniencia de adquirir para tal
propósito un tipo especial de trolebús…mas pequeños y de menores
dimensiones” . Este proyecto, que era una motivación fundamental para
sus promotores, como para la población no fue realizado. Debido a que
las características propias y de diseño de los troles ni lo permitió,
la longitud del carro en oposición a las cerradas curvas de algunos
cerros, la poca accesibilidad para la postación, el sistema de frenos
no estaba acondicionado para frenar en los descensos de cerros, dado
la cantidad de caballos de fuerza 145, no fue suficiente en relación
al peso y a la pendiente de los cerros. Asimismo, el sistema de
aceleración, que funciona imprimiendo las distintas velocidades de
manera paulatina, no permitían que los troles corrieran por los cerros
porteños. Su diseño y condiciones nunca fueron compatibles con la
topografía de cerros, estaban diseñados para recorridos planos como en
el centro de una ciudad.

Lamentablemente otra esperanza que los porteños pierden, los
habitantes de los cerros debieron seguir con su única forma de
acceder a la ciudad y a sus viviendas, caminando. Porque para que los
cerros se pavimentan y los microbuses corran pasaran varios años mas.

Si bien los proyectos de ramificaciones son muchos y a todos les
parecen de lo más probables lo seguro es que ya pasado un tiempo del
arribo e inauguración del servicio aún hay sectores no entregados ni
terminados, como la limpieza de las calles donde se realizaron
labores, o la línea Matadero.

Y los problemas comenzaron a surgir mas pronto de lo esperado.
Problemas que abarcaron todo índole de cosas, desde complicaciones
financieras, de planificación, de surgimiento de proyectos que en la
practica fueron irrealizables, de capacidades, de recorridos; pero que
a juicio de las autoridades y de los empresarios todo era posible de
resolver y mejorar, salvo que al considerar las reales capacidades de
los trolebuses el panorama optimista que se vivió en Diciembre de 1952
y Enero de 1953, fue cambiando lentamente.

Los periódicos fueron los encargados de acusar la situación que se
vivió en el normal desarrollo del transito porteño “Deben Resolver
Situación Anormal del Transito… nuestro puerto hace bastante tiempo
las innumerables molestias que generan los trabajos en nuestras
principales arterias…a lo largo de toda la calle Blanco ningún
vehículo puede adelantar a otro debido a que dificultan esta maniobra
los coches estacionados y las maquinas que corren en sentido
contrario. Debido a esto una automóvil que vaya detrás de un trolebús
esta obligado a no avanzar cuando este se detiene en sus
correspondientes paraderos” . Este fue uno de los numerosos problemas
que se detectaron, como también se indican los escombros que aún se
encuentran apostados en las calzadas, la congestión que se ocasiona
en puntos neurálgicos como la intersección que se produce en Avenidas
Pedro Montt y Argentina.

También la mala disposición de los paraderos contribuye a este
contexto. Las situaciones de mayor complejidad se dan en las calles
donde la pavimentación necesaria para cubrir los surcos dejados por la
extracción de las líneas del tranvía todavía no son terminadas, como
ocurre en las calles Blanco, Serrano. Se agregó a esta problemática
que en las estrechas calles porteñas del sector puerto de la ciudad se
continúan estacionando autos, a pesar de que no debería ser así.
Podemos concluir que estos problemas se presentaron por que las
planificaciones realizadas no fueron las correctas, ya que también se
presentaban problemas con el tranvía, y se creyó que este surgió a
raíz de las características propias de los carros.

Pero con la instalación del servicio de trolebuses vemos que el
problema a resolver fue mucho mayor, pues implicaba mucho mas que el
cambio un vehiculo por otro, sino crear un sistema integrado de
locomoción, que fuese capaz de conectar los puntos neurálgicos de la
ciudad con los cerros y las ciudades vecinas.


Trolebuses en la actualidad

Para hablar de los trolebuses en la actualidad, debemos referirnos
necesariamente a su condición como patrimonio, concepto que se
entiende como un elemento inserto e inherente a nuestra historia,
pues nos permite valorar nuestro pasado y proyectarnos hacía el
futuro, lo cual corresponde a un elemento vertebral de nuestra
identidad nacional. Y el cual Fujita define como “La herencia
colectiva de un pueblo o nación, con un pasado común de un grupo de
gente con intereses comunes y relacionados a una historia” ,
constituye esencialmente la realidad de los pueblos, relativo a su
pasado común y permite prolongar ésta en el tiempo, este concepto
abarca todo tipo de vestigio material e inmaterial.

De acuerdo a la designación que realizó la UNESCO en el año 1972 con
la intención de proteger y resguardar el denominado Patrimonio de la
Humanidad Cultural, que fue definido por la UNESCO. Según Gallastegui
y Galea (2006) este como un agrupación de monumentos, conjuntos y
parajes que poseen un valor universal desde el punto de vista de la
historia del arte o la ciencia .

Ahora bien, la ciudad de Valparaíso comenzó un largo proceso de
gestiones encabezado por autoridades y la Fundación Valparaíso con la
intención de postular a nuestra ciudad Patrimonio de la Humanidad, y
entrar a formar parte de este selecto grupo. El proceso fue largo y
complejo, el cual se inició en 1997, cuando comenzaron las gestiones
correspondientes a presentar su postulación, la cual se materializo en
1999. Pero el año 2000 se detectaron problemas en la conservación y
manejo del bien, ante lo cual se retiro la postulación por parte del
Gobierno de Chile, y se inicio una profunda reestructuración orientada
a mejorar las condiciones de conservación del patrimonio de
Valparaíso. Esta reestructuración implico involucrar a todos
posniveles de la sociedad, desde la autoridad nacional, regional, y
comunal, como a instituciones de diversas esferas sociales.

Estos cambios surgieron efectos y entre el año 2000 y el año 2003 se
registraron avances en aspectos de conservación y manejo, abordando
temas como la regulación urbana, incentivar el desarrollo productivo y
lo mas importante fue el trabajo de insertar y difundir el concepto de
patrimonio, y su existencia en la ciudad así como su importancia
para el futuro desarrollo urbano de la ciudad teniendo como punto
fundamental su conservación y rescate.


Finalmente las sesiones realizadas entre el 30 de Junio y el 5 de
julio del año 2003, por el Comité de Patrimonio Mundial en la ciudad
de Paris, el centro histórico de nuestra ciudad fue inscrito en la
lista del patrimonio Mundial. La ciudad recibió con bombos y platillos
esta denominación, que fue coronada en una gran fiesta popular
celebrada el día 18 de julio del 2003.


Pero esto no pareció suficiente y luego de algunos meses si inician
gestiones para ampliar la condición de Patrimonio Histórico al
Servicio Eléctrico de Trolebuses, maquinas que recorren desde 1952 las
calles de la ciudad porteña, que no exenta de fracasos y victorias y a
pesar de la aguda crítica de la locomoción colectiva y de un sin
numero de proyectos de mejoramiento, recorridos nuevos, y hasta de
cancelarlos, siguen en funcionamiento gracias al gran cariño que
los porteños sienten por sus queridos trolebuses.


Pero los trolebuses llegaran para quedarse y no ser olvidados, según
información aparecida en la nomina oficial de monumentos nacionales,
se dictó la ley N°761 el día 26 de Septiembre de 2003, declarándose
Monumentos Nacionales los Trolebuses de Valparaíso, correspondientes a
la marca Pullman Standard, esta situación manifestará una modificación
gracias al decreto número 2.139, aparecido en el Diario Oficial el
24 de Diciembre de 2007, éste “Amplía declaración de Monumento
Histórico, aprobada por decreto Nº761 exento, de 2003, de 16
trolebuses, de marca Pullman Standard, de la comuna y provincia de
Valparaíso, V Región de Valparaíso, a bienes que forman el sistema de
transporte eléctrico de trolebuses de Valparaíso,” , la cual se
extendió a las “catenarias (sistema de tendido eléctrico) extensión
aprox. de 12 Km., postación (elementos que sostienen las catenarias)
aprox. 717 postes tubulares tipo reja de cemento y de madera,
subestación ubicada en Aldunate #1502 (Valparaíso), y carro de
arrastre” .

Actualmente el servicio de trolebuses es explotado por la Empresa
Trolebuses de Chile S.A., la cual tiene sus oficinas ubicadas en Calle
Morris #793 y su depósito se ubica en la Calle Van Buren con
intersección en Calle Morris. Los trolebuses se ubican en estas
dependencias desde fines del año 2008, periodo en el cual también se
reestructuró la estación terminal, ubicada en Av. Argentina
intersección calle Chacabuco.
Las máquinas que actualmente se encuentran en funcionamiento son 25,
sin embargo, diariamente en servicio son aproximádamente 18 las que
recorren las calles de la ciudad. Del total de maquinas que existen en
la ciudad de Valparaíso, los trolebuses de la marca Pullman Standard
son los cuales has sido declarados Patrimonio de la Humanidad, que
comprenden un total de 16 maquinas, sin embargo según informaciones
entregadas por la Empresa de Trolebuses S.A., de este universo solo 14
se encuentran en funcionamiento, desconociéndose el paradero de los
otros dos:

Trolebús Modelo 800- Año 1947- Nº850- Patente CX-2341-7.,
Trolebús Modelo 800- Año 1947- Nº110- Patente CX-2824-9.,


A continuación adjuntamos una nomina con información respectiva a las
maquinas que se encuentran en servicio.

Cuadro N°2 Trolebuses en servicio

N° Orden Modelo Marca Año País Origen
709 700 Pullman Standard 1945 E.E.U.U.
714 700 Pullman Standard 1945 E.E.U.U.
715 700 Pullman Standard 1945 E.E.U.U.
721 700 Pullman Standard 1945 E.E.U.U.
723 700 Pullman Standard 1945 E.E.U.U.
801 800 Pullman Standard 1945 E.E.U.U.
802 800 Pullman Standard 1945 E.E.U.U.
814 800 Pullman Standard 1947 E.E.U.U.
832 800 Pullman Standard 1947 E.E.U.U.
859 800 Pullman Standard 1945 E.E.U.U.
806 800 Pullman Standard 1947 E.E.U.U.
821 800 Pullman Standard 1945 E.E.U.U.
888 800 Pullman Standard 1947 E.E.U.U.
116 800 Pullman Standard 1945 E.E.U.U.
617 BERNA APS-SAAS 1965 SUIZA
612 BERNA APS-SAAS 1965 SUIZA
99 BERNA APS-SAAS 1965 SUIZA
102 BERNA BBC 1966 SUIZA
203 BERNA BBC 1966 SUIZA
643 SAAS FBW 1975 SUIZA
105 GTR FBW 1959 SUIZA
504 GTR51 FBW 1964 SUIZA
503 GTR51 FBW 1963 SUIZA
603 SYD60C SHEN FENC 1991 CHINA
607 SYD60C SHEN FENC 1991 CHINA
Fuente: Empresa Trolebuses de Chile S.A.
Adaptación: María Ximena Olivares y Leandro Oyarzún
Año: 2009

Estas son las maquinas que aun continúan en funciones, que recorren
las calles porteñas acompañadas de un silencio que parece su último
suspiro.

Atilio Caorsi

unread,
Dec 28, 2009, 8:44:33 AM12/28/09
to redpatrim...@googlegroups.com
De: Leandro oyarzun <ele.o...@gmail.com>
Fecha: 27 de agosto de 2009 00:55
Asunto: Re: Trolebuses: Proceso de instalación y arribo ala ciudad de Valparaíso, una mirada hacia la vanguardia 1948 – 1953.
Para: Atilio <aca...@monumentos.cl>



Sr. Atilio Caorsi


Junto con saludarlo, quisiera agraceder la publicación de nuestro
articulo sobre la llegada del trolebus a la ciudad de Valparaiso, lo
cual nos deja muy contentos, puesto que genera de esta manera el
espacio para la difución de nuestro querido patrimonio, el cual aun se
encuentra circulando por las calles porteñas.

Solo quisiera saber, si es posible modificar el título del artículo,
puesto que debió haber ocurrido un error en la transcripción, ya que
el título original era "Proceso de instalación del servicio en la
ciudad de Valparaíso, una mirada hacia la vanguardia. 1948-1953”, ya
que en el que esta puesto aparece un "ala". Espero se pueda hacer esa
pequeña corrección.

Sin mas que agregar, y volviendo a agradecer la difusión de este
importante material para los porteños, me despido.


Atilio Caorsi

unread,
Dec 28, 2009, 8:44:49 AM12/28/09
to redpatrim...@googlegroups.com
De: Sam Fuentes <sam...@yahoo.it>
Fecha: 26 de diciembre de 2009 22:00
Asunto: Re: Trolebuses: Proceso de instalación y arribo ala ciudad de Valparaíso, una mirada hacia la vanguardia 1948 – 1953.
Para: Atilio <aca...@monumentos.cl>


Excelente trabajo!!!!!!!!!!!!!!!!!
Me sorprendió bastante la cantidad enorme de información... yo hace
unos 3 años trabajo investigando pero dedicado también en la mayoria a
los vehículos suizos. M e encantó la historia, espero que su trabajo
sea bien reconocido, yo también soy alumno de la Upla en la carrera de
Traducción Inglés. Cualquier información que necesiten al respecto de
la actualidad de los trolebuses como caracteristicas técnicas, etc..
me contactan: sam...@yahoo.it o a través de mi página:
www.trolleybusvalparaíso.blogspot.com


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