| Nuestra región es el reino de las paradojas |
| Por: Eduardo Galeano (Brecha 4/7/08) | |
| Julio 09, 2008 | |
Collar de historias.El 3 de julio los países del Mercosur otorgaron a Eduardo Galeano el título de primer ciudadano ilustre de la región. Estas fueron sus palabras de agradecimiento. Nuestra región es el reino de las paradojas. Brasil,
pongamos por caso: paradójicamente, el Aleijadinho, el hombre más feo de
Brasil, creó las más altas hermosuras del arte de la época colonial;;
paradójicamente, Garrincha, arruinado desde la infancia por la miseria y la
poliomielitis, nacido para la desdicha, fue el jugador que más alegría
ofreció en toda la historia del fútbol;; y paradójicamente, ya ha
cumplido cien años de edad Oscar Niemeyer, que es el más nuevo de los
arquitectos y el más joven de los brasileños. *** O, pongamos por caso, Bolivia: en 1978 cinco mujeres voltearon una dictadura militar. Paradójicamente, toda Bolivia se burló de ellas cuando iniciaron su huelga de hambre. Paradójicamente, toda Bolivia terminó ayunando con ellas, hasta que la dictadura cayó. Yo había conocido a una de esas cinco
porfiadas, Domitila Barrios, en el pueblo minero de Llallagua. En una
asamblea de obreros de las minas, todos hombres, ella se había alzado y
había hecho callar a todos. -Quiero decirles estito -había
dicho-. Nuestro enemigo principal no es el imperialismo, ni la burguesía,
ni la burocracia. Nuestro enemigo principal es el miedo, y lo llevamos
adentro. Y años después reencontré a Domitila en Estocolmo.
La habían echado de Bolivia, y ella había marchado al exilio, con sus
siete hijos. Domitila estaba muy agradecida de la solidaridad de los suecos,
y les admiraba la libertad, pero ellos le daban pena, tan solitos que
estaban, bebiendo solos, comiendo solos, hablando solos. Y les daba
consejos: -No sean bobos -les decía-. Júntense. Nosotros, allá en Bolivia, nos juntamos. Aunque sea para pelearnos, nos juntamos. *** Y cuánta razón tenía. Porque, digo yo: ¿existen los dientes,
si no se juntan en la boca? ¿Existen los dedos, si no se juntan en la mano?
Juntarnos: y no sólo para defender el precio de nuestros
productos, sino también, y sobre todo, para defender el valor de nuestros
derechos. Bien juntos están, aunque de vez en cuando simulen riñas y
disputas, los pocos países ricos que ejercen la arrogancia sobre todos los
demás. Su riqueza come pobreza, y su arrogancia come miedo. Hace bien
poquito, pongamos por caso, Europa aprobó la ley que convierte a los
inmigrantes en criminales. Paradoja de paradojas: Europa, que durante siglos
ha invadido el mundo, cierra la puerta en las narices de los invadidos
cuando le retribuyen la visita. Y esa ley se ha promulgado con una asombrosa
impunidad, que resultaría inexplicable si no estuviéramos acostumbrados a
ser comidos y a vivir con miedo. Miedo de vivir, miedo de decir,
miedo de ser. Esta región nuestra forma parte de una América Latina
organizada para el divorcio de sus partes, para el odio mutuo y la mutua
ignorancia. Pero sólo siendo juntos seremos capaces de descubrir lo que
podemos ser, contra una tradición que nos ha amaestrado para el miedo y la
resignación y la soledad y que cada día nos enseña a desquerernos, a
escupir al espejo, a copiar en lugar de crear. *** Todo a lo largo de la primera mitad del siglo xix, un venezolano llamado Simón Rodríguez anduvo por los caminos de nuestra América, a lomo de mula, desafiando a los nuevos dueños del poder: -Ustedes -clamaba don Simón-, ustedes que tanto imitan a los europeos, ¿por qué no les imitan lo más importante, que es la originalidad? Paradójicamente, era escuchado por
nadie este hombre que tanto merecía ser escuchado. Paradójicamente, lo
llamaban "loco", porque cometía la cordura de creer que debemos pensar con
nuestra propia cabeza, porque cometía la cordura de proponer una educación
para todos y una América de todos, y decía que "al que no sabe, cualquiera
lo engaña y al que no tiene, cualquiera lo compra", y porque cometía la
cordura de dudar de la independencia de nuestros países recién nacidos: -No somos dueños de nosotros mismos -decía-. Somos independientes, pero no somos libres. *** Quince años después de la muerte del "loco" Rodríguez, Paraguay fue exterminado. El único país hispanoamericano de veras libre fue paradójicamente asesinado en nombre de la libertad. Paraguay no estaba preso en la jaula de la deuda externa, porque no debía un centavo a nadie, y no practicaba la mentirosa libertad de comercio, que nos imponía y nos impone una economía de importación y una cultura de impostación. Paradójicamente, al cabo de cinco años de guerra
feroz, entre tanta muerte sobrevivió el origen. Según la más antigua de
sus tradiciones, los paraguayos habían nacido de la lengua que los nombró,
y entre las ruinas humeantes sobrevivió esa lengua sagrada, la lengua
primera, la lengua guaraní. Y en guaraní hablan todavía los paraguayos a
la hora de la verdad, que es la hora del amor y del humor. En
guaraní, ñe'é significa "palabra" y también significa "alma". Quien
miente la palabra, traiciona el alma. Si te doy mi palabra, me
doy. *** Un siglo después de la guerra de Paraguay, un presidente de Chile dio su palabra, y se dio. Los aviones escupían bombas
sobre el palacio de gobierno, también ametrallado por las tropas de tierra.
Él había dicho: -Yo de aquí no salgo vivo. En la historia
latinoamericana es una frase frecuente. La han pronunciado unos cuantos
presidentes que después han salido vivos, para seguir pronunciándola. Pero
esa bala no mintió. La bala de Salvador Allende no mintió.
Paradójicamente, una de las principales avenidas de Santiago de Chile se
llama, todavía, 11 de Setiembre. Y no se llama así por las víctimas de
las Torres Gemelas de Nueva York. No. Se llama así en homenaje a los
verdugos de la democracia en Chile. Con todo respeto por ese país que amo,
me atrevo a preguntar, por puro sentido común: ¿No sería hora de
cambiarle el nombre? ¿No sería hora de llamarla avenida Salvador Allende,
en homenaje a la dignidad de la democracia y a la dignidad de la palabra? *** Y saltando la cordillera, me pregunto: ¿por qué será que el Che Guevara, el argentino más famoso de todos los tiempos, el más universal de los latinoamericanos, tiene la costumbre de seguir naciendo? Paradójicamente, cuanto más lo manipulan, cuanto más lo traicionan, más nace. Él es el más nacedor de todos. Y me pregunto: ¿No será
porque él decía lo que pensaba, y hacía lo que decía? ¿No será que por
eso sigue siendo tan extraordinario, en este mundo donde las palabras y los
hechos muy rara vez se encuentran, y cuando se encuentran no se saludan,
porque no se reconocen? *** Los mapas del alma no tienen fronteras, y yo soy patriota de varias patrias. Pero quiero culminar este viajecito por las tierras de la región evocando a un hombre nacido, como yo, por aquí cerquita. Paradójicamente, él murió hace un siglo y medio
pero sigue siendo mi compatriota más peligroso. Tan peligroso es que la
dictadura militar de Uruguay no pudo encontrar ni una sola frase suya que no
fuera subversiva, y tuvo que decorar con fechas y nombres de batallas el
mausoleo que erigió para ofender su memoria. A él, que se
negó a aceptar que nuestra patria grande se rompiera en pedazos;; a él,
que se negó a aceptar que la independencia de América fuera una emboscada
contra sus hijos más pobres, a él, que fue el verdadero primer ciudadano
ilustre de la región, dedico esta distinción, que recibo en su nombre.
Y termino con palabras que le escribí hace algún tiempo: "1820, Paso del Boquerón. Sin volver la cabeza, usted se hunde en el exilio. Lo veo, lo estoy viendo: se desliza el Paraná con perezas de lagarto y allá se aleja flameando su poncho rotoso, al trote del caballo, y se pierde en la fronda. Usted no dice adiós a su tierra. Ella
no se lo creería. O quizás usted no sabe, todavía, que se va para
siempre. Se agrisa el paisaje. Usted se va, vencido, y su tierra
se queda sin aliento. ¿Le devolverán la respiración los hijos
que le nazcan, los amantes que le lleguen? Quienes de esa tierra broten,
quienes en ella entren, ¿se harán dignos de tristeza tan honda?
Su tierra. Nuestra tierra del sur. Usted le será muy necesario, don
José. Cada vez que los codiciosos la lastimen y la humillen, cada vez que
los tontos la crean muda o estéril, usted le hará falta. Porque usted, don
José Artigas, general de los sencillos, es la mejor palabra que ella ha
dicho". ******************************************
Nota de redacción:Todos los presidentes del Mercosur
y Estados asociados felicitaron al escritor uruguayo Eduardo Galeano,
distinguido hoy en Montevideo como Ciudadano Ilustre del bloque regional.Sin
embargo, el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, no envió
ninguna nota y tampoco hubo un representante de primer orden del
Poder Ejecutivo.Nadie dio una explicación oficial, aunque algunos de los
invitados, que no ocupan cargos públicos, comentaron que pudo deberse a
algunas críticas que ha hecho Galeano hacia este gobierno, a pesar de ser
un reconocido militante del Frente Amplio.La ausencia de saludos oficiales
del gobierno uruguayo contrastó claramente con las cálidas y emocionadas
notas enviadas por los presidentes del Mercosur y países asociados.El
presidente electo de Paraguay, Fernando Lugo, dijo también a dpa que ya
invitó al escritor para que lo ayude. "Queremos que participe de foros y
seminarios en los barrios, con los jóvenes", reveló el ex obispo que
asumirá el 15 de agosto.Lula Da Silva, de Brasil, destacó de Galeano su
"lucha inspiradora en pro de la integración"; Hugo Chávez, de Venezuela
dijo que el escritor uruguayo "es sangre y esencia del proceso
revolucionario de América Latina".Evo Morales, de Bolivia, expresó que "es
un revolucionario que ayuda a quitarle las vendas a los pueblos", mientras
que la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner saludó la
distinción que calificó como "un acto de justicia".Para Michelle Bachelet,
de Chile, Galeano "ayudó a varias generaciones a querer mejor a sus
patrias". fuente:dpa cc |