Frente a esta conferencia quisiera plantear las siguientes reflexiones:
1. Hackear el sistema: Gómez nos habla sobre las tensiones que encontramos en los campos del arte, el diseño y sus escenarios de investigación- creación , con la matriz colonial de poder. Para Gómez es imperativo en primer lugar, pasar de la “caja negra” en donde nadie sabe cómo se hace “la obra” porque ha sido hecha por “un genio” a la “caja de cristal”, que implica comprender el proceso creativo como un escenario abierto, transparente e importante en la construcción de lo común. En segundo lugar, es fundamental hackear el sistema académico, rígido y hegemónico desde adentro. Para Gómez la descolonización sólo es posible si se hace desde el mismo patrón colonial de poder.
2. El tiempo y el pluriverso: Renata Leitão nos habla de la tierra prometida de la modernidad, como esa ilusión eurocéntrica de un futuro único y tecnocrático y artistas como Ángel Poyón ya están hackeando físicamente los relojes para desobedecer la tiranía del tiempo lineal occidental y visibilizar la memoria y el desplazamiento. En este sentido, una de las reflexiones centrales de la conferencia problematizó la relación que tenemos con el pasado y el futuro. Hay un relato hegemónico temporal donde a los pueblos subordinados en la matriz colonial de poder se les ha relegado al pasado mientras hay un “primer mundo” que se ha constituido como el futuro. Gómez nos presenta la visión que el pueblo nasa tiene sobre el tiempo. Para los nasa el tiempo no es una línea recta en donde “los pueblos superiores” jalonan hacia un futuro más evolucionado. Para los nasa el tiempo es un corropoto; un caracol en el que se reconstruye el pasado para iluminar las luchas por la tierra y la soberanía arrebatándole a la matriz colonial de poder su versión única de temporalidad. La pregunta que le formulé al maestro Pedro Pablo tenía que ver con esa crítica que desde los movimientos artísticos afrodescendientes se le ha hecho a la construcción de futuro desde el arte hegemónico. Pensadores como Yuderkys Espinoza y Adolfo Albán Achinte nos dicen que “El futuro ya fue”, planteando un “antifuturismo cimarrón” que nos convoca a desobedecer el futuro propuesto por occidente y comprender que el futuro habría podido ser sin Europa y sin la idea de progreso que se cimentó sobre el cuerpo y el sufrimiento de los pueblos oprimidos. A esto Gómez nos contesta desde Dussel: que hay “historias locales y diseños globales” es decir, hay una historia que no es del tiempo sino de los territorios y sus distintos relatos de originación. La modernidad es la historia de un solo relato.
3. El Cuerpo y el Sentipensar: Como coordinadora de la Corporaloteca, un archivo que se sitúa en una universidad y un territorio marginalizado, estigmatizado y saqueado, me resulta fascinante que Pedro Pablo Gómez plantee el Cuerpo como primer territorio de demarcación de la colonialidad. Para Gómez, pensar nuestra “condición colonial” es el primer punto de entrada. En este sentido, mis preguntas para este foro son:
¿Cómo se vincula la ruptura del dualismo cartesiano (mente/cuerpo) con la comprensión de la cognición como acción encarnada -enacción- y, en ese marco, de qué manera conocer a través del cuerpo constituye una práctica de sentipensar como epistemología rigurosa que, a diferencia de la ciencia hegemónica, asume la vulnerabilidad y la interexistencia?
¿Cómo pueden nuestros archivos y procesos de investigación-creación convertirse en escenarios para cuestionar nuestra relación con la matriz colonial de poder y sus dominios sobre nuestros cuerpos, nuestros procesos en la construcción de conocimiento en los territorios y nuestra comprensión de las temporalidades?