El uso correcto y coherente de los métodos de planificación familiar efectivos es una de las maneras más efectivas de lograr que las mujeres sexualmente activas, y sus parejas, reduzcan el riesgo de embarazos no deseados. Esta es, además, una estrategia clave para reducir los efectos adversos del Zika en el embarazo y nacimiento, incluyendo la microcefalia y otros defectos cerebrales graves del feto, a ser usada por hombres y mujeres jóvenes que desean demorar o evitar el embarazo durante el brote del virus del Zika.
Los métodos anticonceptivos reversibles de acción prolongada (LARC, por sus siglas en inglés) son sumamente efectivos, convenientes, económicos y son una opción anticonceptiva adecuada para la población joven (de 15 a 24 años). Sin embargo, existen muchas barreras para incrementar el acceso de los jóvenes a los LARC. Algunas de estas barreras están directamente relacionadas con los proveedores de salud. Muchos proveedores de atención médica no saben que los LARC son seguros y efectivos para todas las mujeres en edad reproductiva, incluyendo adolescentes y jóvenes que aún no han tenido hijos. Los proveedores a menudo carecen del entrenamiento necesario para asesorar a los y las jóvenes sobre el uso de LARCs, y no se dan cuenta de los muchos beneficios que el uso de los mismos puede traer, tanto para los usuarios jóvenes como para ellos mismos.
El proyecto Colaboración en Capacidades para la Comunicación en Salud (HC3, por sus siglas en inglés) creó una colección de materiales (en inglés) con el fin de ayudar a incrementar el acceso a los LARC para los jóvenes. El proyecto Conocimientos para la Salud (K4Health, abreviación en inglés) adaptó estos materiales para la región de América Latina y el Caribe y para el contexto del Zika, con el permiso de HC3.
La colección incluye: