Mari La Palma
unread,Oct 23, 2010, 9:39:08 AM10/23/10Sign in to reply to author
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to GRUPO CARISMÁTICO VIRTUAL: ISLA DE LA PALMA.
La memoria está en los besos
SUMARIO
La cuestión no es vivir como se quiere, sino querer lo que se vive
Me gustaría, en muy pocas palabras, contarles a ustedes una pequeña
parte de muchas historias, de historias cotidianas de personajes que
están a la vuelta de la esquina, que viven en el piso de arriba o en
el de abajo. Maestros, tenderos, comerciantes y comerciales; artistas,
albañiles, estilistas, diseñadores, pintores, taxistas,
transportistas, arquitectos, físicos, ingenieros, médicos, escritores,
mecánicos, gente normal... como cualquiera de nosotros. Todas sus
historias tienen algo en común, todas comparten algo.
... Todos tienen Alzheimer.
Son historias preciosas, son pequeñas grandes historias de amor,
narradas día a día, entre plato y plato, de madrugada y al anochecer.
Son historias de amistad, de silencios, de miradas intensas en busca
de una razón. Son historias repetidas, de preguntas, incertidumbres,
desconocimiento y miedo. Miedo a no saber qué pasará. Miedo a no saber
qué hacer ni qué decir. Miedo a no hacer bien las cosas. Son la
enciclopedia misma de la vida, repleta de los sentimientos más
dispares que podamos imaginar: comedidos, mudos, revueltos,
amalgamados, a punto de estallar y hacerse añicos. Son historias de
aprendizaje, cancioneros populares, cuentos de pucheros y cacerolas,
cuentos de solemnes atardeceres. Son historias de personajes
despistados, olvidadizos, que lo sabían todo y ahora saben menos, que
se han perdido en medio de tanto trajín, que «no tienen cabeza», pero
sí corazón. Historias entre bastidores, disimuladas, en voz baja,
escurridizas, de intriga, que encuentran en el médico la razón de ser
contadas, buscando cómo arreglar tan gran apagón de ideas.
Cuentos donde siempre hay un ratoncito Pérez que deja algo debajo de
la almohada, o un duendecillo juguetón y travieso que los encuentra
por allí, de paseo, y los lleva a casa.
¡Qué más da el final de la historia! Lo que importa es escucharla de
nuevo, con versión adaptada de los años veinte, treinta o cuarenta, en
blanco y negro o coloreada.
Lo importante de cada historia es vivirla, lo maravilloso es amarla
como es hoy y no como fue escrita.
Perder la cabeza es una cuestión que nos horroriza, una pesadilla que
nos despierta a medianoche. Todo, menos perder la cabeza. Entrar en el
laberinto de la sinrazón y el olvido es más que estar en el infinito
sin señalizaciones de tráfico, largo camino que no puede hacerse nunca
en solitario.
Mi interés y el de los profesionales de la Fundació ACE es el de
acompañarles en esta historia. Los enfermos nos han enseñado mucho de
su enfermedad, más de lo que cabía esperar al empezar a dedicarnos al
diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de Alzheimer. A veces, su
lucidez es abrumadora, sus silencios ensordecedores y el lenguaje de
su mirada la mejor de las sonrisas. Están allí como siempre, viviendo
un presente continuado.
Ahora ya podemos viajar con ustedes, hemos hecho este trayecto muchas
veces y durante años, y creemos conocerlo bien. Les podemos indicar el
mejor camino, el camino más corto, describir de antemano el paisaje,
para que lo reconozcan tan sólo al llegar, recomendarles el mejor
equipaje, el más cómodo y ligero de peso, reservarles un buen hostal
donde parar, descansar, comer y dormir.
En medio de tantas historias aún no les he contado la mía. No les he
explicado lo mejor que me ha sucedido como médico. Me he enamorado de
los cuentistas. Se me pasa el tiempo escuchándoles, me encandilo con
sus historias. Me apasionan, porque no están escritas en los libros de
texto y nunca se escribirán.
Con el tiempo he aprendido que la cuestión no es vivir como se quiere,
sino querer lo que se vive. Simplemente, Alzheimer