Nos interesa hacer una constelación cuando:
Sentimos que algo importante no funciona en nuestra vida.
Nos observamos sentimientos o reacciones que nos limitan o disgustan.
No estamos en el sitio adecuado, no nos realizamos.
Sufrimos bloqueos, miedos, fobias, accidentes, enfermedades.
Tropezamos varias veces contra el mismo obstáculo, en el
amor, en la familia, en el trabajo.