Tienes que llegar a una cumbre tal con tus aplicaciones que el precio lo coloque la necesidad del cliente y limitada tu aplicación a que no consiga ni otra mejor ni otra más barata en el mercado.
Eso se llama la ley de la oferta y la demanda.
Ya lo había comentado acá:
Patagón era un hombre que calzaba más de 50, o sea podía dormir de pié.
Alguna vez pasó patagón por un comercio de calzado y vio los zapatos precisos para sus canoas.
Le dice al dueño del comercio:
"Cuanto valen esos zapatos".
Hicieron el negocio por la suma pactada.
Patagón, antes de salir dice al dueño:
"Si usted me hubiera pedido más dinero, yo se lo habría dado."
Y el dueño le contesta:
"Si Usted me hubiera ofrecido menos, yo habría aceptado."