La
explosión de placer que invade nuestros cuerpos en el momento máximo de
la excitación, aquella que acelera los latidos cardiacos, empapa de
cálido sudor, convulsiona la pelvis y hasta nos hace olvidar el
resultado de sumar 2 más 2, es una de las mejores sensaciones que
podemos experimentar. ¿El inconveniente?, su corta duración, de tan
sólo de 6 a 7 segundos.
Si desea incrementar su poder sexual, al
grado de alcanzar sensaciones orgásmicas sostenidas, puede aprender a
inyacular. "Este arte surge como práctica Chi Kung, es decir, de
respiración y manejo de la energía interna. Se trata de cultivar el
semen, evitar expulsarlo al exterior y, con ello, desperdiciar la
energía sexual", comenta el profesor Jerónimo García Zenteno, sexólogo
y representante en México del Universal Tao System de Tailandia, del
maestro Mantak Chia.
Para lograrlo es indispensable separar el
orgasmo de la eyaculación. "La gran mayoría de los hombres creen que
deben tener los dos juntos, lo cual es falso", agrega el entrevistado.
Sí, ¿pero cómo?
La
Medicina Tradicional China indica que la inyaculación puede
proporcionar salud, longevidad, vitalidad y plenitud de funciones aún
en edad avanzada. Su práctica requiere preparación y ejercicios
especiales y, de acuerdo con el profesor García Zenteno, se compone de
los siguientes pasos:
Apertura de conductos. En principio, es
necesario abrir ciertos canales de acupuntura, los cuales son
especiales para la circulación de la energía. Uno de ellos se conoce
como vasogobernador, corre desde el cóccix, luego por toda la espalda,
da la vuelta al cráneo y termina en la encía superior. Y el otro es
vasoconcepción, va desde el perineo (se encuentra entre testículos y
ano) hacia la parte frontal del cuerpo y llega hasta la encía inferior.
Cuando se une la lengua al paladar se cierran estos dos canales
formando uno solo, y a ello se le denomina órbita microcósmica.
"Mediante
ejercicios, por ejemplo de Tai Chi Chuan, se abre dicha órbita, y para
comprobarlo sólo hay que empujar al practicante, quien no se moverá ni
se despegará del piso", señala el entrevistado.
Cámara de
succión. Una vez abiertos los canales, se crea una cámara de succión en
todo el cuerpo. Esto lo hicimos cuando fuimos bebés y nos alimentaron
al seno materno, toda vez que la succión se hacia con la boca y, al
mismo tiempo, se contraían manos, pies, ano y genitales. Tal acción
permitía absorber la leche y la energía incluida en la misma.
Respiración
testicular. A través de ejercicios de respiración se logra retirar la
energía concentrada en pene y testículos para dirigirla hacia la cabeza
y, finalmente, almacenarla en abdomen.
Inversión de la polaridad
del pene. Al tener una excitación el pene se expande, y para aprender a
inyacular es necesario invertir esa polaridad, es decir, lograr
contraerlo para que la energía que emana el semen suba. Cuando está
excitado, cada uno de sus espermatozoides agitan sus flagelos
(apéndices largos que permiten el movimiento) en promedio de 2,000
ciclos por segundo, lo que genera extraordinaria cantidad de
electricidad. Imagínese lo que logran los 250 a 500 millones incluidos
en una sola eyaculación.
"Toda esa energía que siente un hombre
en la zona pélvica al estar excitado se mueve para que circule a través
de la órbita. Así, es posible experimentar sensación orgásmica cuya
duración puede ser no sólo de minutos, sino de horas. Por eso ya no se
habla de un mega orgasmo, sino de estado de éxtasis", agrega el
profesor García Zenteno.
Herramientas
Algunas fases clave en el proceso incluyen:
* Control de la respiración. Se recomienda practicar varios minutos
diarios de respiración abdominal y aumentar la concentración; para ello
también es necesario practicar ejercicio diario.
*
Acondicionamiento. Es muy importante fortalecer los músculos sexuales,
en especial el perineo. Un ejercicio para lograrlo consiste en
interrumpir el flujo de orina y reanudarlo a voluntad, incrementando
poco a poco el ejercicio en la vida cotidiana realizando frecuentes
contracciones y relajaciones.
Para poner en práctica la
inyaculación es necesario contar con la asesoría de instructor
calificado y certificado, pues no puede transmitirse como receta de
cocina. Al respecto, el profesor García Zenteno advierte que existen
muchos libros con los ejercicios, pero al seguirlos en forma deliberada
pueden generar serias consecuencias.
"Uno de los grandes riesgos
de la práctica mal realizada es la retención seminal, lo que implica
que una persona se excite y no eyacule, todo ello sin mover la energía
de la zona pélvica. En consecuencia, se sufre dolorosa inflamación de
testículos, epidídimo (conducto alargado y estrecho situado en el borde
posterior de los testículos) y próstata", señala el experto.
Y
agrega que no todos los cuerpos reaccionan igual ante los estímulos y,
en algunos casos, es necesario que el instructor recomiende reforzar
algún ejercicio en particular.
Valle del placer
Quien cultiva
el arte de la inyaculación tiene vivencia erótica que le da total
satisfacción, y puede seguir en excitación y erección el tiempo que
deseé. "Es como estado de gracia, de iluminación, donde a través de los
canales se mezcla la energía sexual, del corazón, amor y compasión con
la espiritualidad misma. La propuesta del tao e inyaculación es que a
través del estado de éxtasis uno puede experimentar una conexión con la
divinidad; por eso al orgasmo se le llama 'pequeña muerte'", detalla el
sexólogo.
Asimismo, señala que si un hombre aprende a inyacular
y logra mantener su excitación el tiempo suficiente para que su pareja
tenga nueve orgasmos, se crea una conexión y percibe lo que ella siente.
¿Qué ocurre con el semen?
Una
duda frecuente que asalta a los hombres es saber qué ocurre con el
semen si no se eyacula: ¿Se estanca?, ¿obstruye algún conducto?, ¿se
echa a perder y causa daño? Estas interrogantes son resueltas por
nuestro entrevistado, quien en primer lugar nos dice que el periodo de
vida de los espermatozoides es de días.
"Cuando mueren, algunos
quedan en la próstata o en cierto conducto, pero no obstruyen nada ni
se estancan, ya que el cuerpo se encarga de descomponerlos y
absorberlos". Además, al inyacular no se pierden tantos
espermatozoides, por lo que los testículos ya no están tan ocupados en
fabricarlos y se dedican a producir hormonas de mejor calidad.
¿En cuánto tiempo?
Si
bien la inyaculación requiere seguir diversas técnicas, realizar
ejercicios y adquirir disciplina, para algunos hombres resulta muy
sencillo aprenderla. Al respecto, el profesor García Zenteno comenta
que en el tiempo que lleva impartiendo el curso básico de inyaculación
ha notado que de 45 a 80% por ciento de los hombres que asisten logran
inyacular desde el primer día. Otros la dominan después de algunas
semanas hasta seis meses.
"Es necesario que sigan las
instrucciones adecuadamente y estén atentos a las reacciones de su
cuerpo. Esto último es lo que ningún libro puede explicar, pues en las
clases se le enseña a cada varón cómo reconocer los mensajes de su
cuerpo", precisa. Este curso es de fin de semana, lo que permite que el
sábado comiencen a practicar en casa lo aprendido y el domingo despejen
sus últimas dudas y cuenten su experiencia.
Siempre joven
Durante
miles de años, los taoístas han sabido que cuando el hombre aprende a
controlar su eyaculación y transformar su energía, consigue una
constitución más saludable. Ello se debe a que las hormonas sexuales
permanecen en el cuerpo y lo regulan, fortaleciendo sus defensas y
haciéndolo más resistente hacia las agresiones externas.
La
práctica del también llamado Chi Kung sexual no sólo previene las
enfermedades, sino retrasa el envejecimiento. De manera que aunque el
hombre tenga cronológicamente 90 años de edad su cuerpo físico no
rebasará los 40 ó 45 años.
Adiós a las disfunciones
Quienes
dominan la inyaculación no experimentarán disfunción eréctil y/o
eyaculación precoz. Además, los afectados por estos trastornos pueden
eliminarlos mediante esta práctica, siempre y cuando no sean causados
por problemas médicos, accidentes, cirugías, medicamentos o drogas. Si
este fuera el caso, se tendrían que resolver primero tales alteraciones.
Desde
la visión de la Medicina Tradicional China, cuando el varón eyacula
mucho disminuye su potencia sexual y tiene más problemas para lograr y
mantener una erección. En cambio, si cultiva el semen incrementa su
energía sexual, de inmediato percibe mejoramiento en sus erecciones
matutinas y durante el sueño, lo que es señal de salud física y sexual.