A las mujeres integrantes de la Directiva de Alianza País de Martha Roldos, el Martes, 13 de septiembre de 2011, 11:35
En
los años 1974 y 1975, cuando era una niña acompañé en varias ocasiones a
mi madre a unas reuniones que tenían lugar en la Biblioteca Municipal
de Guayaquil. Las que se reunían eran, como ella, otras mujeres
abogadas, que se preparaban para 1975, que había sido proclamado por las
Naciones Unidas, como año Internacional de la Mujer.
En
plena dictadura estas jóvenes mujeres abogadas guayaquileñas se reunían
para revisar los textos legales ecuatorianos que aun consideraban a la
mujer como una ciudadana de segunda, como un ser de capacidades
limitadas que debía pasar de la tutela de la familia a la del marido.
Eran
parte de este grupo (seguramente olvido a muchas), Anunziatta Valdez,
Nieves Sotomayor, Ketty Romoleroux, Paquita Valero, mi madre Marta
Bucaram y María Leonor Jiménez de Viteri.
Al
llegar a la Presidencia mi padre, Jaime Roldós Aguilera, mi madre
revolucionó el rol de Primera Dama, avanzó la problemática de la mujer
con la creación de la Oficina de la Mujer, que luego devino en DINAMU y
después en el desaparecido CONANU. Su temprana muerte truncó sus sueños
de equidad, pero ese grupo de mujeres valiosas siguió impulsando tales
ideales, y con muchas otras en todo
el país siguieron construyendo equidad para todas, que incluía la
posibilidad de una mayor participación política a las mujeres.
Pasaron
años, hasta que el sueño de cambio de estas mujeres abogadas se
concretara en la letra escrita de la ley. No podemos dejar de dar
gracias a su tesón e inspiración y por los espacios que se fueron
abriendo. En la lucha legislativa se destacó Anunziatta Valdez.
Otra
de las mujeres de ese notable grupo que abrió brecha para las mujeres
del Ecuador es la Ab. María Leonor Jiménez. Con el retorno a la
democracia, Jiménez fue la primera mujer Comisaria de Salud y la primera
mujer intendente, cargos que se ganó por su formación profesional y
política, militante por los derechos de la mujer por décadas. En esa
senda, entró luego a la Función Judicial. Nunca se desentendió de la
temática de género, es fundamental recordar que Jiménez fue una de las
dos redactoras de La ley contra la violencia contra la mujer y la
familia en 1995
Es
a esta mujer a la que el Presidente Correa atacó en su sabatina, por
defender la independencia de la función judicial, ante una injerencia
más del ejecutivo. El argumento: que su hija es Asambleísta de Madera de
Guerrero. Es a esta mujer a la que su hija defendió en una apasionada
carta, donde como pruebas de su independencia de criterio frente a su
posición política, citó un ejemplo de actuación imparcial de la Juez
Jiménez más allá de afectos y pasiones cuando procesó a León Febres
Cordero.
Guardo
enormes diferencias ideológicas y políticas con la Asambleísta Cinthya
Viteri, el partido político al que se perteneció (Social Cristiano) y el
movimiento político en el que milita ahora, Madera de Guerrero. Pero me
parece inaceptable el ataque a su madre, como funcionaria de justicia
por el sólo hecho de serlo. Y me parece reprochable que se la pretenda
perseguir a ella por el hecho de defender a su madre.
El
Presidente Correa no
s ha curado de espanto a los ecuatorianos, hace rato ya que reclama
para sí el derecho privativo de insultar, vejar, hacer acusaciones sin
pruebas y hacer promesas que nunca piensa cumplir. Todo esto en horarios
estelares y utilizando los recursos del fisco, que son de todos los
ecuatorianos.
Sin
embargo, lo que me parece inaudito y llama la atención es la carta
firmada por las militantes de Alianza País, ministras, asambleístas y
otras, haciéndose eco de las palabras de Correa, e incluso intentando
restar mérito a la actuación independiente de la Juez
Jiménez.
Por
una parte parecería que ellas no conocen la historia de las luchas por
la equidad de género en Ecuador, o que olvidan desde donde vienen los
cambios al Código Civil donde las mujeres aparecíamos como tuteladas, la
ley de Cuotas, la ley contra la violencia contra la mujer y la familia y
otros cambios que han pavimentado el camino para los espacios que ellas
ahora ocupan.
Por
otra parte hace reflexionar el que las actuaciones en la esfera pública
de una mujer orientada por tesis y principios les resulte
incomprensible. Al pretender minimizar la independencia de Jiménez
frente al PSC, e intentar convertir en debilidad su fortaleza con una
explicación retorcida de su actuación, lo que denotan es que esos
valores les son ajenos y por lo tanto absolutamente incomprensibles.
No
nos queda más que rendirnos, con tristeza , ante la evidencia de que
quienes han guardado sepulcral silencio cuando su líder desde toda la
violencia y prepotencia de un machismo patriarcal insulta y veja en los
peores términos no sólo a las mujeres sino a trabajador@s,
comunicador@s, pueblos y nacionalidades, sólo recuperen la voz para
agraviar aun más a una mujer que luchó toda su vida por la equidad de
género porque actuó conforme a principios y dignidad.
Esta carta la escribo no sólo como un testimonio personal sino como un homenaje a una ausente que me
enseñó a no callar y que no quisiera que callara hoy día, mi madre, Marta Bucaram.
Atentamente,
Martha Roldós Bucaram
Cordiales Saludos,
Consuelo Mora
Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo
indivisible
----- Mensaje reenviado -----
De: Pablo Baquerizo <pbaqu...@yahoo.com>
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Enviado: Jueves, septiembre 15, 2011 1:28 P.M.
Asunto: Carta de Martha Roldos