Siguiendo con el tema. Tras la muerte física; 1) Para el impío es cosa horrenda caer en manos del Dios vivo (Hebreos 10:31) y comparecer ante el juicio (Hebreosd 9:27) sin preparación alguna (Lc.12:16-21). Lo que pasa es que el pecador puede parecer impune
por mucho tiempo (Sal. 73:3-20) pero su suerte final muestra que el Señor hará justicia porque ese día viene (Sal.37:13). El que no haya aceptado el perdón de Dios morirá en sus pecados (Jn.8:24). Jesús enseña en la historia del rico y Lázaro, que desde el
mismo instante de la muerte, el impío se halla en un lugar de tormento, en plena posesión de su consciencia y de su memoria, separado por un infranqueable abismo del lugar de la ventura eterna, imposibilitado de toda ayuda, y tenido por totalmente responsable
por las advertencias de las Escrituras y de la Revelación natural y del testimonio de su propia consciencia (LC.16:19-31; Ro.1:18-21ss). 2) Para el creyente no existe la muerte espiritual ( la separacion de Dios). Ha recibido la vida eterna, habiendo pasado,
por la fe de la muerte a la vida (Jn.5:24). Jesús afirmó: "Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente" (Jn.11:25-26; 8:51; 10:28). Desde el mismo instante de
su muerte , el mendigo Lázarto fue llevado al seno de Abraham; (Lucas.16:22,25) (al Cielo). Pable decía: "Porque para mí el vivir es Crtisto, y el morir es ganancia. No se puede imaginar una victoria más completa sobre la muerte, en espera, en espera de la
gloriosa resurreción del cuerpo.
Apocalipsis 14:13 dice:"Bienaventurados de aquí en adelante los muerttos que mueren en el Señor".
Cuando me decían que deberíamos ocuparnos de cosas eternas y no de pasajeras en esta vida que, al final es algo vano, no lo entendía, pero estoi de ocuparse en donde pasaremos la eternidad es fundamental para el hombre, lo demás es importante, porque vivimos
en este mundo y hay que cuidar nuestras relaciones, nuestro mundo, pero lo fundamental es preocuparnos por nuestra existencia eterna.
Espero poder seguir mañana.
Con mucho cariño:
Vuestro amigo
Pedro Gutyiérrez.