Los héroes de las otras olimpíadas
Por Andrés Oppenheimer |
Lo más interesante de la Olimpíada Internacional de Matemáticas (OIM)
que se llevó a cabo la semana pasada en Mar del Plata no fue que los
estudiantes asiáticos ganaran los primeros premios -con frecuencia lo
hacen- sino el hecho de que el evento pasó prácticamente inadvertido en
nuestra parte del mundo.
Aunque
el torneo que se desarrolló entre el 4 y el 16 de este mes tuvo una
amplia cobertura periodística en Singapur, Corea del Sur, China y otros
países asiáticos, concitó poca atención por parte de los medios de
Estados Unidos y Latinoamérica.
Argentina,
el país anfitrión de la OIM de este año, es un ejemplo típico de la
poca atención que se le presta a la educación en muchos países
latinoamericanos.
Nuestras cadenas de televisión ya están enviando equipos periodísticos a los Juegos Olímpicos de Londres, pero muy pocos -si es que hubo alguno- enviaron un corresponsal a la olimpíada de matemática en Mar del Plata.
La
OIM de estudiantes secundarios de Mar del Plata fue ganada por el
equipo de seis miembros de Corea del Sur, que conquistó seis medallas de
oro, seguido por los equipos de China, EE.UU. , Rusia, Canadá,
Tailandia y Singapur. Entre los países latinoamericanos, el mejor equipo
fue el de Perú, que ocupó el puesto número 16, seguido por Brasil (19),
México (31), Colombia (46), Costa Rica (46), Argentina (54), Chile
(59), Venezuela (91) y Cuba (95). Individualmente, el primer premio
correspondió a Lim Jeck, de 17 años, de Singapur, quien ganó una medalla
de oro con puntaje perfecto.Argentina,
el país anfitrión de la OIM de este año, es un ejemplo típico de la
poca atención que se le presta a la educación en muchos países
latinoamericanos. La mayoría de los periódicos argentinos sólo publicó
unos pocos párrafos sobre la OIM. Ni la presidenta Cristina Fernández de
Kirchner, ni el ministro de Educación del país estuvieron presentes
para inaugurar el evento internacional.
Ni
la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, ni el ministro de
Educación del país estuvieron presentes para inaugurar el evento
internacional.
En
momentos en que muchos estudios internacionales revelan que la calidad
de los docentes es la clave principal para mejorar los estándares
educativos, los maestros en Argentina ganan mucho menos que los
recolectores de basura y los camioneros. Tal como me enteré durante una
visita a la Argentina hace unas pocas semanas, los camioneros ganan 2,8
veces el salario mínimo del país, los recolectores de basura ganan 2,6
veces el salario mínimo y los maestros, 1,3 veces el salario mínimo. Un
maestro que trabaja doble turno -de mañana y de tarde- gana 2,59 veces
el salario mínimo, que sigue siendo menos que el salario de un camionero
o un recolector de basura.No
es casual que la Argentina -que solía figurar entre los países con
mejor educación de América latina- esté situado hoy cerca de los últimos
puestos en las pruebas estandarizadas internacionales PISA de
matemáticas y ciencias para estudiantes de 15 años, muy por detrás de
Chile, Uruguay, México, y Colombia.En
México, aunque los docentes ganan más que los recolectores de residuos y
los camioneros, una cruzada gubernamental destinada a mejorar los
estándares educativos sufrió un golpe importante a principios de este
mes, cuando sólo el 30 por ciento de los maestros asistieron a una
prueba de evaluación nacional para docentes.Para
quienes se estén preguntando si hay una relación entre la enseñanza de
matemáticas y ciencias y el progreso de los países, la hay. El país
ganador de la OIM de este año, Corea del Sur, que tenía un ingreso per
cápita mucho menor que casi todos los países latinoamericanos hace
apenas cincuenta años, registró 13.500 patentes internacionales en el
Registro de Patentes y Marcas de Estados Unidos el año pasado, contra
apenas 500 de todos los países latinoamericanos juntos.En
los últimos días, después de que el presidente Obama anunció su plan de
crear un cuerpo elite de maestros de matemática y de ciencia que
recibirán 20.000 dólares extras por año, muchos expertos
latinoamericanos señalaron que sin incentivos económicos y una
jerarquización de la profesión, resultará difícil atraer buenos maestros
a las escuelas latinoamericanas.
Es
hora de que glorifiquemos a los campeones olímpicos de matemáticas y
ciencias de la misma manera en que glorificamos a los campeones
olímpicos de lanzamiento de jabalina o natación.
Mi
opinión: en la batalla por la excelencia educativa que se está librando
entre los países orientales y occidentales, que cada vez más
determinará el éxito de las naciones, nosotros en los medios compartimos
gran parte de la responsabilidad por no poner la educación en el centro
de la agenda pública.No
hay nada de malo en que los medios cubramos masivamente los Juagos
Olímpicos de Londres. Pero cuando centramos toda nuestra atención en las
competencias deportivas e ignoramos casi por completo los torneos de
matemáticas y ciencias, estamos creando sólo una clase de héroes, los
deportivos, y estamos dejando de glorificar a quienes más probablemente
harán los descubrimientos científicos que permitirán mejorar nuestra
calidad de vida, o encontrar una cura para el cáncer.Es
hora de que glorifiquemos a los campeones olímpicos de matemáticas y
ciencias de la misma manera en que glorificamos a los campeones
olímpicos de lanzamiento de jabalina o natación.