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EN EL DIA DEL MAESTRO CARTA ABIERTA AL SR. GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
Le pregunto, Sr Gobernador, qué hemos hecho los Docentes para que se nos maltrate tanto. Por empezar le comentaré acerca de mi propia experiencia, en relación con el maltrato al que me refiero. El día 5 de septiembre-día de cobro de haberes- fui al cajero automático del Bco. Córdoba, a corroborar el depósito de mi salario correspondiente al mes de agosto, y -por supuesto- a retirar dinero. Al retirar el comprobante de últimos movimientos me esperaba una desagradable sorpresa: casi tres mil pesos menos. Esperaba algún descuento, por un día de paro. Pero no hay docente que cobre casi tres mil pesos por día… Muy preocupado, busqué mi recibo digital. No estaba, todavía, disponible, por lo que no podía saber el motivo del descuento. Al día siguiente, jueves 6, obtuve mi recibo digital y comprobé un DESCUENTO por códigos 677580 y 677600, POR UN TOTAL DE $ 2.885,41.- Según tengo entendido, no se puede descontar más de un 20% del salario, porcentaje superado por el descuento sufrido (considerando que el descuento fuera pertinente…) Me dirigí a la oficina de liquidaciones “B”, donde el personal me atendió muy bien. Allí corroboraron que el descuento no correspondía, y que se había originado en un ERROR DEL SISTEMA. Este “ERROR” –gravísimo- me ocasiona una gran angustia. No sé cuándo podré cobrar mi salario completo (si es que lo cobraré en algún momento….) Agrego que estoy bajo tratamiento oncológico. Todos los lunes asisto a una sesión de aplicación de quimioterapia y debo estar en reposo las 24 hs siguientes. El resto de la semana me presento a trabajar en la escuela, como corresponde. Los tratamientos para enfrentar el cáncer insumen altos costos. Si bien las drogas de la quimioterapia son provistas por el APROSS, mi enfermedad requiere terapias de apoyo -que no son cubiertas por APROSS- y que incluyen apoyo psicoterapéutico, y tratamientos alternativos para reforzar las defensas del organismo. Busco con esto mejorar mi estado general y mi calidad de vida. Necesito sentirme bien, y para eso es importante tener un buen estado de ánimo, en el que se basan mis ganas de vivir y de seguir trabajando. Este mes, no sé cómo podré afrontar los gastos de mi tratamiento, y –lo que es peor- mi angustia. Me siento maltratado. Tengo 24 años de servicios como docente, y 61 años de edad. Siempre traté de dar lo mejor de mí, tanto en el aula como en el cargo. Consta en mi Legajo Personal que, hasta antes de mi primera enfermedad –a la que no son ajenas, seguramente, ciertas condiciones de trabajo a las que estuve expuesto- mis días de inasistencia no llegaron a cinco por año. También me siento maltratado con el sistema de verificación de carpetas médicas, que –como aclaro más arriba- necesito pedir una vez por semana, para hacer el tratamiento de quimioterapia. A partir de la privatización del servicio, los médicos, por lo general, no van al domicilio, o van fuera de fecha, o sólo llaman por teléfono. A veces, no dejan el correspondiente comprobante, y luego el enfermo tiene que hacer un trámite engorroso para justificar la inasistencia. Esto es una carga de trabajo -y costo- para el docente enfermo, en un momento en que necesita contención y comprensión, y, por el contrario se ve presionado por la amenaza de descuento si hay algún error en el trámite. Un trámite que –se supone- es obligación del empleador, siendo tarea –y obligación- del agente presentar los certificados correspondientes. Fue Ud, Sr Gobernador, quien nos trató de “violentos” el día de paro y movilización ante el avasallamiento de nuestros derechos. Luego, empapelaron la Ciudad con los afiches que decían “NO a la violencia, SÍ a Córdoba”. Y yo le pregunto si no es un acto de VIOLENCIA esta situación que planteo. Le aseguro que sí. Los docentes no somos violentos. Queremos que lo que se prescribe en la Propuesta Curricular de la Provincia se plasme en la práctica: una sociedad más justa, más democrática, más inclusiva. Para eso trabajamos todos los días en las escuelas. Muchas veces, en condiciones deplorables (y con sueldos bajos, que muchos compañeros docentes -desde marzo- no cobran…) Vuelvo ahora a la pregunta con la que inicio esta Carta: ¿qué hemos hecho los Docentes para que se nos maltrate tanto? Profesor OSCAR HORACIO MOLINA - DNI Nº 8556562 -----
Graciela Di Bussolo
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