La terraformación de Marte (crear las condiciones para la vida en el
planeta rojo, a imagen de la Tierra), refuta la visión
ambientalista-neoliberal, de que el ser humano es un simple animal
depredador-consumidor de los recursos naturales, sino que es en
realidad, un organizador de la biósfera en los planetas (a imagen y
semejanza del Compositor, diría Leibniz), y da optimismo. Entre otras
cosas, las tecnologías que se desarrollen para la terraformación de
Marte, aumentarán la productividad en la Tierra, y ayudarán, por
ejemplo, al combate de la desertificación de grandes regiones y la
erradicación de la hambruna.
Pero para lograr éso, es necesario
erradicar el oligarquismo que aún existe en nuestra sociedad. :)
(Para que los mexicanos lleguemos a Marte, tenemos que erradicar el cacicazgo del PRI).