El padre franciscano conventual Michael T. Martin fue ordenado durante una liturgia de tres horas que incluy a cientos de sacerdotes y diconos, una docena de obispos y un cardenal en representacin del Papa Francisco. El Obispo Martin sucede al Obispo Peter Jugis, que se jubila.
Instrumentos de percusin y trompetas anunciaron la procesin de entrada a la iglesia y saln parroquial de Huntersville que se llen con 1,700 invitados con boleto, incluidos muchos de los antiguos feligreses del Obispo Martin de la Iglesia San Felipe Benizi en Jonesboro, Georgia, a quienes salud con sonrisas.
El Padre Christian Cook, prroco de la parroquia de Santa Margarita Mara en Swannanoa, fue uno de los ms de cien sacerdotes de la dicesis de Charlotte que asistieron. Dijo que era su primera ordenacin episcopal.
"Participar como sacerdote es muy especial porque es la sucesin apostlica en plena manifestacin. Cuando fui ordenado sacerdote, hice una promesa de obediencia al Obispo Jugis, pero tambin a sus sucesores", dijo. "As que la continuidad de la Iglesia, las promesas de ordenacin de mi sacerdocio y la transmisin del oficio de obispo son muy reconfortantes. La
El Arzobispo de Atlanta, Gregory Hartmayer, tambin franciscano conventual y amigo cercano del Obispo Martin, fue el principal celebrante y consagrante de la liturgia. Ofreci una homila conmovedora, destacando las races franciscanas del nuevo obispo, su oracin y humildad, as como su larga historia juntos, que comenz cuando el arzobispo era maestro y
"Es un honor", dijo la Hermana Joan antes de la Misa. "Estoy un poco nerviosa porque este es un gran evento eclesial y tengo una pequea parte en l, as que me siento humilde y nerviosa porque todos los dignatarios y la gente de la dicesis va a ver esto. Pero el solo hecho de poder proclamar la Palabra de Dios es maravilloso".
En su homila, el Arzobispo Hartmayer enfatiz el lema episcopal elegido por el nuevo obispo, las palabras pronunciadas por Jess a Pedro: "Duc In Altum" o "remar mar adentro", haciendo referencia al llamado del obispo a profundizar su relacin con Jess.
"Es el Seor quien nos invita a remar mar adentro como lo hizo Pedro...", dijo el Arzobispo Hartmayer. "Remar mar adentro es una invitacin a confiar en el Seor en todo momento. Significa confiar menos en nosotros mismos y ms en Aquel que nos llama. La llamada de Cristo, 'Duc In Altum', es un desafo para cada uno de nosotros. Con Pedro, podemos remar mar adentro, sin haber pescado nada en todo el da, y ver los milagros que el Seor hace".
Dirigindose al obispo electo, continu: "Dependers an ms de la bondad amorosa del Seor a medida que des un paso adelante en este servicio de amor sacrificado por la Iglesia, tanto local como universal como apstol contemporneo. Te encuentras en una lnea continua de sucesin que se remonta a aquellos primeros apstoles que se hicieron amigos del Seor Jess".
"Has todo lo que puedas para llamar a la gente de la Dicesis de Charlotte a una amistad cada vez ms amorosa y gozosa con Nuestro Salvador. Y con tu propio ejemplo, conduce a tus seminaristas, sacerdotes, diconos y religiosos consagrados hacia una renovada relacin personal con el Seor".
El Padre Heine y el Padre Franciscano Conventual Jude Michael Krill presentaron a Martin al Arzobispo Hartmayer para su ordenacin en nombre de la Dicesis de Charlotte. A continuacin, el Cardenal Pierre ley la carta apostlica del Papa Francisco, en la que testificaba que Martin deba ser ordenado obispo.
A continuacin, el Arzobispo Hartmayer hizo nueve preguntas al obispo electo para afirmar que est preparado para: 1) cumplir con este deber sagrado hasta el final de su vida, 2) permanecer "fiel y constante" en la proclamacin del Santo Evangelio, 3) mantener sin cambios el "depsito de fe" que los Apstoles han transmitido a travs de los siglos, 4) "edificar la
Iglesia como el Cuerpo de Cristo, 5) "permanecer unidos a ella dentro del Orden de los Obispos bajo la autoridad del sucesor del apstol Pedro", 6) guiar al Pueblo de Dios "como un padre devoto", 7) "ser acogedor y misericordioso con los pobres", 8) "buscar a las ovejas descarriadas" y 9) orar incesantemente por el Pueblo de Dios.
El Arzobispo Hartmayer, seguido por los otros obispos, impuso las manos sobre la cabeza del Obispo Electo Martin, un gesto que los propios apstoles utilizaron para invocar al Espritu Santo al nombrar sucesores.
"Realmente me llam la atencin que se hayan impuesto manos desde el momento en que hubo manos que tocaron a Nuestro Seor", dijo. "Esas manos tocaron la cabeza de un hombre y esas manos a otras, hasta llegar a las manos que estaban sobre el Obispo Jugis. Y ser lo mismo hoy, esa es la realidad de la sucesin apostlica. Estar all, ver eso es un privilegio, realmente lo es".
Dos diconos colocaron un Libro abierto de los Evangelios sobre la cabeza del obispo electo mientras el Arzobispo Hartmayer rezaba la Oracin de Consagracin, junto con todos los obispos consagrantes, ilustrando que predicar la Palabra de Dios es el deber principal de un obispo.
A continuacin, el Arzobispo Hartmayer ungi la cabeza del nuevo obispo con el sagrado crisma, le entreg el Libro de los Evangelios, le coloc el anillo episcopal en el dedo, la mitra en la cabeza, y le entreg el bculo pastoral, smbolos del oficio de obispo.
Con visible emocin, Mons. Martin tom asiento entre el grupo de obispos. El rito de ordenacin termin con un beso fraterno de paz del Arzobispo Hartmayer y de todos los obispos presentes, sellando la admisin de Mons. Martin en el Colegio de Obispos.
La Misa continu con la Liturgia de la Eucarista con la madre de Mons. Martin y sus tres hermanas portando las ofrendas. Bev Martin fue la primera en ofrecer los dones, radiante mientras presentaba el pan para la comunin a su hijo. Sus hermanas Jeanne, Judy y Ellie lo siguieron.
La comunin sigui en medio de hermosos cantos e himnos. Antes del final de la Misa, el recin ordenado Obispo Martin procesion por los pasillos de la iglesia y el saln parroquial nuevamente para dar a la congregacin su primera bendicin episcopal. Al regresar al altar, pronunci las palabras finales en espaol e ingls.
Comenzando con un tributo y un aplauso para el Obispo Jugis, el Obispo Martin dijo que espera tenerlo como hermano obispo en la dicesis. Tambin agradeci al cardenal Pierre, destacando su amabilidad cuando inform al obispo Martin de su nueva asignacin, as como su "hermoso acento francs".
Tambin agradeci al Arzobispo Hartmayer, quien haba hecho referencia en su homila a cmo se conocieron cuando el nuevo obispo estaba en octavo grado. Le agradeci su fiel ejemplo y su amistad de 50 aos. Agradeci a su familia franciscana, as como a su madre, hermanas y difunto padre.
El ambn, el altar y el "retablo" de la iglesia de San Marcos, que representan el descenso del Espritu Santo ubicados en la parte trasera de la iglesia, tuvieron un significado especial durante la ordenacin del Obispo Michael Martin en la parroquia de Huntersville. Cada uno es de la capilla del seminario franciscano conventual St. Anthony-on-Hudson en Rensselaer, Nueva York, que estuvo en funcionamiento desde 1912 hasta 1988. El ex prroco de San Marcos, el difunto Monseor Richard Bellow, solicit los artculos sagrados cuando supervisaba la construccin de la Iglesia San Marcos en 2009.
Monseor Bellow, que fue sacerdote franciscano al principio de su ministerio, estudi y recibi formacin en el seminario franciscano donde se originaron los objetos sagrados y siempre sinti una conexin especial con ellos durante sus nueve aos como prroco de San Marcos, porque combinaban su sacerdocio franciscano y su ministerio posterior como sacerdote de la dicesis de Charlotte. Solicit los objetos sagrados cuando la iglesia de Huntersville estaba en construccin.
El Arzobispo de Atlanta, Gregory Hartmayer, OFM Conv., celebrante principal de la ordenacin de Mons. Michael Martin, y el Padre franciscano conventual Michael Heine, uno de los sacerdotes asistentes del nuevo obispo, tambin estudiaron en St. Anthony-on-Hudson.
"Muchos, muchos frailes rezaron ante ese altar y proclamaron la Palabra desde ese atril durante aos", dijo el Padre Heine. "Cuando los frailes vieron eso hoy, les toc el corazn saber que hay una gran conexin entre los frailes y la Dicesis de Charlotte".
Severino Girault, de Run (Normanda), perteneciente a la Tercera Orden franciscana, junto con Apolinar Morel, de Posat (Suiza), capuchino, y Juan Francisco Burt, de Pars, conventual, fueron martirizados por la Revolucin francesa en el convento de carmelitas de Pars, el 2 de septiembre de 1792. Los beatific Po XI en 1926.Del Comn de un mrtir.Himnos castellanos en el Apndice I.
conseguir, por su intercesin, los bienes temporales que nos ayudan a conseguir los eternos, como fruto de la imitacin de los mismos mrtires. Celebran con gozo verdadero las festividades de los mrtires los que siguen los ejemplos dados por los mismos. Las fiestas de los mrtires son invitaciones al martirio, a fin de que no nos asuste imitar a aquellos cuya celebracin nos alegra.
Pero nosotros queremos alegrarnos con los santos y, no obstante, no queremos sufrir con ellos las tribulaciones del mundo. No puede alcanzar la felicidad de los santos mrtires aquel que no quiere imitarles en cuanto est de su parte. Es el apstol San Pablo quien nos lo ensea: Si sois solidarios en los sufrimientos, tambin lo seris en la consolacin. Y el Seor en el Evangelio: Si el mundo os odia, sabed que primero me ha odiado a m. Rehsa pertenecer al cuerpo quien no quiere sufrir el odio con la cabeza.
Pero dir alguno: y quin es capaz de seguir los ejemplos de los bienaventurados mrtires? A ste le respondo que no slo a los mrtires, sino al mismo Seor, con su gracia, si queremos, le podemos imitar. Escuchad, no a m, sino al Seor que anuncia: Aprended de m, que soy manso y humilde de corazn. Oye tambin la admonicin de San Pedro: Cristo padeci por nosotros, dejndonos un ejemplo, para que sigamos sus huellas.
combate de la fe hasta derramar su sangre, te rogamos que su intercesin nos ayude a soportar por tu amor la adversidad, y a caminar con valenta hacia ti, fuente de toda vida. Por nuestro Seor Jesucristo.
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