Nunca mas, Omayra / Autor: Jose Ignacio Cabrujas

118 views
Skip to first unread message

prlectura

unread,
Jun 8, 2010, 1:11:57 AM6/8/10
to prlectura
Reseña Biográfica:
José Ignacio Cabrujas (1937-1995), Venezuela
Nació en la parroquia de Catia, Distrito Capital. Dramaturgo, actor,
director de teatro, cronista y guionista tanto de cine como de
televisión.
Su escritura en los periódicos y en sus obras siempre expresó una
crítica
a la realidad que circundaba al venezolano y al acontecer político del
país. Con gran destreza e ironía develó las deficiencias y fracasos de
los
gobernantes de su tiempo. Sus crónicas y sus obras además de poseer
un valor literario representan un registro histórico de las
deficiencias
políticas que vivió nuestro país en la época que le tocó vivir. Entre
sus
obras de teatro se encuentran El día que me quieras, Acto cultural,
Profundo y otras. En el año 1988 le fue otorgado el Premio Nacional de
Teatro. Sus telenovelas más conocidas han sido La señora de Cárdenas,
La fiera, La dama de rosa y Natalia de 8 a 9. En el cine venezolano
fue
conocido como guionista con el Pez que fuma y Amaneció de golpe.

NUNCA MÁS, OMAYRA
José Ignacio Cabrujas
Llevar hasta cada televisor de Venezuela o Dinamarca, la dolorosa
imagen de Omayra, atrapada en el barro exigió, los siguientes pasos:
1. Transportar desde Bogotá hasta Armero: una cámara de
televisión. Diez rollos de video-tape de una pulgada. Una máquina
grabadora de video-tape. Un equipo de luces de cuarzo con sus
correspondientes pantallas de reflejo. Una cónsola de audio. Dos
micrófonos. Cinco baterías de repuesto. Un camarógrafo. Un
sonidista. Un asistente de sonidista. Un técnico electricista. Dos
periodistas. Un productor de la transmisión.
2. Trasladar en dos vehículos apropiados, todo ese equipo y todo ese
personal hasta el pantano donde Omayra permanecía atrapada.
3. Ajustar minuciosamente mediante una barra de colores un
osciloscopio, el nivel de video de la cámara profesional hasta
conseguir un punto óptimo. 650 componentes de una cámara
profesional deben funcionar a la perfección si se quiere obtener la
imagen de Omayra que vimos en nuestros televisores. Uno de
esos componentes requirió 22 años de paciente y abnegada
investigación en laboratorios japoneses.
4. Comprobar, de acuerdo a sensibles indicadores, el nivel de audio.
Una reciente estadística demostró que de cada cien grabaciones
realizadas en exteriores, 23 adolecen de defectos en el registro de
audio. Armero es un exterior, y la voz de Omayra, sin embargo,
llegó con perfecta nitidez a millones de televisores.
5. Comprobar así mismo, la fidelidad de líneas de imagen, en los
cabezales de la grabadora de video-tape. Los inconvenientes más
frecuentes suelen ser: exceso de contraste, inestabilidad de las
líneas extremas, predominio de un color, saturación, irregularidad
focal, nebulosidad por desajustes lumínicos. La figura de Omayra y
el color del pantano que la devoraba, se ajustaron perfectamente
a las normas de fidelidad.
6. Grabar imagen y audio de la severa agonía de Omayra con
acercamientos ópticos a su rostro. La creación del zoom
electrónico es el resultado de 12 años de empeño tecnológico al
más alto nivel. Por eso, los ojos de Omayra, fueron siempre nítidos
en la admirable imagen de la televisión colombiana.
7. Transportar los rollos de video-tape, con la imagen de Omayra,
hasta una ciudad cercana, dotada de un costoso y complejo
equipo de microondas.
8. Transmitir vía microondas, desde esa ciudad, hasta el Centro de
Recepción de Bogotá. Una de las más abismales proezas
científicas de nuestro tiempo, es la conversión de seiscientas y
tantas líneas de video, en impulsos electrónicos capaces de ser
interpretados y codificados en un centro de recepción. La
celeridad con que llegó hasta nosotros el trance de Omayra,
permite aseverar que el proceso de microondas no tuvo el menor
contratiempo.
9. Reproducir la imagen en una grabadora de video-tape, instalada
en un ambiente seco y a la temperatura adecuada. El humo de
cigarrillos, por ejemplo, es capaz de alterar y dañar delicadas
funciones en una máquina grabadora. Pero evidentemente, nadie
fumó, nadie esparció polvo, nadie agregó humedad en las
cercanías. De allí la impecable calidad final a la hora de recoger la
figura de Omayra.
10.Enviar a través de master el percance de Omayra hasta un
poderoso transmisor capaz de fulminar pájaros cercanos.
11.Transmitir desde la parábola gigante de una estación terrena en
Colombia, hasta el satélite adecuado a centenares de kilómetros
en el espacio. Puede aseverarse que la parábola gigante y el
satélite cambiaron en los años sesenta la historia de las
comunicaciones humanas. Por eso, la muerte de Omayra se
convirtió en un hecho inmediato, íntimo (todos estuvimos allí),
capaz de agobiar el rostro de un zapatero en Milán o de provocar
una onda reflexión sobre los contrastes del subdesarrollo a una
señora que preparaba el desayuno familiar en Estocolmo.
12.Recibir en nuestras casas este singular acontecimiento a través de
una señal captada en una parábola de Estados Unidos y
redistribuida al resto del mundo, incluida la estación terrena de
Camatagua y el transmisor de CANTV en la Avenida Libertador.
13.Como se verá, todo funcionó a las mil maravillas. La televisión
colombiana cumplió admirablemente un deber de informar y
conmover. Un promedio de 1.600 aparatos de la más complicada
tecnología desempeñaron con habitual precisión, las funciones
previstas. El deslumbrante proceso no tuvo ninguna falla.
Pero, al parecer no había en Colombia, una maldita y miserable bomba
de agua, capaz de funcionar y salvar la vida de una bella adolescente
llamada Omayra.
De Revista Comunicación, Nro. 54, Caracas, 1986

prlectura

unread,
Jun 8, 2010, 1:21:53 AM6/8/10
to prlectura
Amigos lectores, quise compartir con ustedes esta material que me ha
servido mucho en los talleres y encuentros de lectura, el mismo ha
servido de reflexión, análisis crítico de la realidad. el ejercicio
es: 1- ¿cuál fue el papel que jugó la televisora que difundió estas
imágenes de la agonía de Omayra?
a) Informarnos
b) enseñarnos como se deja morir a una niña inocente ante los ojos de
miles de televidentes y nadie hace nada.
c) ¿que venderá más?; la agonia de Omayra ó cómo salvamos a Omayra.

Es una lectura basada en un hecho real, vale la pena leerlo y
analizarlo.
d)¿Acaso la televisión de hoy nos vende la muerte de Omayra todos los
días y no nos fijamos en eso?

e) ¿Qué opinas tu de esta lectura?
Reply all
Reply to author
Forward
0 new messages