Pensamientos, argumentos, emociones y juicios giran en el espacio
vacío como partículas de polvo visibles en el rayo de luz. El vacío
no es un concepto misterioso. Es la ausencia de la necesidad de ser yo
interfiriendo, controlando. Es la ausencia de resistencia. ¿Has
sentido alguna vez ausencia de resistencia? ¿Un entregarse de manera
incondicional a lo que es? La señal "Ceda el paso" de las
carreteras dice: "¡Déjalo pasar! Mira y escucha. Hay un momento
oportuno para unirse al transito".
En nuestra bulliciosa vida cotidiana quizá sentimos que no tenemos
tiempo y lugar para escuchar en calma, para observar de manera fresca.
Pero si estamos verdaderamente interesados en encontrar un lugar y un
momento para escuchar, la oportunidad se presentará. Es una gracia
asombrosa del estar vivo: cuando hay una pequeña llama de anhelo,
inesperadamente nos topamos con un banco donde sentarnos y darnos
cuenta de que hay más espacio en el universo que la estrecha burbuja
dentro de la cual hemos vivido toda nuestra vida.
Con preguntas renovadas vienen nuevas indagaciones y un escuchar
nuevo. Cielo y tierra se abren en el simple estar aquí tal como somos,
respirando: ¡el milagro de este momento! Nada está separado. Todo
esta aquí tal cual es, completamente simple. No hay nadie aquí para
adjudicárselo.
Toni Packer. El milagro de la presencia.