Re: Sexto sentido

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juancarlos

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Sep 3, 2008, 2:57:37 AM9/3/08
to biodinamica craneosacral
La energía orgónica
a) Esencia de los conocimientos existentes
La energía que actúa en el interior y en el exterior del organismo
huma­no ha sido conocida y utilizada con fines mágicos y terapéuticos
en todo el mundo a lo largo de la historia de la humanidad. En el
mundo occidental, esta energía fue científicamente descubierta,
definida y bautizada con el nombre de orgón por Wilhelm Reich.

Reich consiguió medir los efectos del campo orgónico haciéndolo visi­
ble al ojo humano, aumentando su intensidad por concentración local, y
de­terminando su movimiento y su fluido en el organismo y en la
atmósfera.

Experimentó con el orgón en diferentes esferas científicas y definió
sus características básicas y sus leyes fundamentales de
funcionamiento.

Algunos de sus controvertidos experimentos incluyen la generación de
vida procedente de materia no viva, la carga del organismo humano con
orgón atmosférico, el control de la meteorología influenciando el
flujo orgónico en la atmósfera, y la interacción del orgón y la
energía de radia­ción nuclear. Su trabajo está enteramente descrito en
sus libros y ensayos.

Lo que sigue está basado en el trabajo científico de Reich, en las
expe­rimentaciones actuales con campos orgónicos, y en mis
experiencias per­sonales.

La energía orgónica existe como un continuum que llena el espacio cós­
mico. Está presente en la naturaleza, dentro y alrededor de todos los
orga­nismos vivos, y también en toda la materia y en el vacío. El
orgón existe en un variedad de formas fluidas, en diferentes estados
de concentración y en diferentes niveles de excitación.
La forma básica de su flujo es un movimiento espiral ondulante. Se ma­
nifiesta en las enormes espirales galácticas, en el flujo cósmico; en
gigan­tescos frentes atmosféricos con forma de espiral, en las
tormentas atmosfé­ricas, en animales con formas ovoides, en protozoos
espirales, en Chakras multiespirales, en la doble espiral del A.D.N.,
en muchos fenómenos natu­rales, y en las líneas energéticas bloqueadas
existentes dentro y fuera del organismo. Puede fluir en suaves formas
ondulantes como las que se ven en lo alto de las montañas, o en giros
vertiginosos como tornados y huracanes.

En un organismo vivo, la corriente energética predetermina su creci­
miento físico. El desarrollo de los líquidos y tejidos del organismo
sigue el patrón del movimiento de la energía. Así, la forma del
organismo, y de sus partes, corresponde a la forma de la corriente
energética interna y externa. Una mano amputada conservará su flujo
energético como si aún estuviera allí, y la persona podrá sentir dolor
y placer en el miembro amputado gracias a su campo orgónico.

En los sistemas vivos, la energía es oscilante, con sucesivas
expansiones y contracciones. En el microscopio puede verse un campo
fluctuante y luminoso en las formas de vida más primitivas; y, en
formas superiores, en la respiración y en los latidos del corazón.

El orgón es una energía altamente excitable. Posee una amplia escala
de estados y niveles de excitación, algunos de los cuales son
positivos para la vida y parte indispensable en cualquiera de sus
formas. Sin embargo, cuan­do está altamente excitado, se convierte en
peligroso para cualquier siste­ma vivo organizado de los que
conocemos.

Examinemos las formas fundamentales o leyes de la energía orgónica por
sus principios de funcionamiento básicos: el principio de
concentración, el de variación, el de superposición, el de reacción y
el de inteligencia.

EL PRINCIPIO DE CONCENTRACION: El orgón atrae a sistemas más
concentrados. Es decir, que donde existe una concentración de orgón
rela­tivamente alta, la energía del espacio circundante es atraída por
éste y fluye hacia este punto de concentración, intensificándolo.
Cuando la concentra­ción alcanza una cota máxima, se descarga en
pulsaciones orgónicas que emanan desde el centro a la periferia, como
una ola de expansión en los sistemas vivos, o también en forma de luz,
calor, electricidad, relámpagos, movimiento físico y tormentas
atmosféricas.
La fluctuación es una rítmica sucesión espontánea de expansión y con­
tracción del sistema energético. En la fase de contracción, la energía
fluye hacia el centro del organismo; éste se sobrecarga y descarga un
impulso energético, creando una ola expansiva que se extiende desde el
centro a la periferia del organismo, y más allá de sus límites. A esta
fase la sigue otra de concentración y así sucesivamente.

Sabemos, por los experimentos de Reich, que incluso las formas más
simples de vida poseen un campo energético fluctuante. Observó que la
materia no viva, en ciertas condiciones experimentales, cargada de
orgón, creaba un campo energético espontáneo y fluctuante y mostraba
funciones vitales. La fluctuación es el primer signo de vida en la
materia no viva, y el último signo de vida en un organismo moribundo.

EL PRINCIPIO DE VARIACION: La energía orgónica reacciona con mayor
fuerza a nuevos estímulos que a la repetición sucesiva del mismo
estímulo. La repetición sucesiva causa una reducción en la intensidad
de su reacción. El fenómeno del principio de variación puede
observarse no sólo en todos los organismos vivos, sino también en la
energía orgónica atmos­férica. Trabajando con un "rompenubes", aparato
inventado por Reich para convertir la energía de la atmósfera en agua,
nos damos cuenta de que el aparato influye en la atmósfera con mayor
potencia siempre que utiliza­mos una nueva manera de operar, o una
nueva máquina, un lugar diferente, una forma distinta de mover el
aparato durante la operación, que viajemos con el "rompenubes", o
incluso cuando lo utiliza otra persona.

Parece que la energía puede recordar un estímulo y reaccionar de acuer­
do a la forma "acostumbrada", o a una "por sorpresa". Esto demuestra
la existencia de memoria en el funcionamiento del orgón. Está
perfectamente aceptado que todos los animales, protozoos incluidos,
poseen memoria. Unos experimentos recientes efectuados con plantas,
demuestran que su sistema energético posee una función memorizadora
completa. Parece ser que la memoria es una función de la energía misma
y no sólo de una forma especial de organización, como el cerebro de
los animales superiores.

EL PRINCIPIO DE SUPERPOSICION: Los sistemas orgónicos separa­dos, o
las corrientes de orgón en el micro y el macrocosmos, se atraen
mutuamente y se superponen total o parcialmente en forma multiespiral.
Así, forman un sistema de funcionamiento unitario.
La superposición de corrientes orgónicas separadas crea un nuevo siste­
ma energético, que tiene sus propias cualidades específicas. Este
fenómeno puede observarse en la naturaleza a todos los niveles: los
inmensos brazos típicos de las galaxias, los enormes frentes
atmosféricos de formas espira­les que constituyen los tifones o
cualquier tormenta. El abrazo sexual de los animales machos y hembras
crea similarmente un nuevo e independien­te sistema vivo. Cualquier
creación está generalmente causada por la fun­ción de superposición de
diferentes corrientes orgónicas.

EL PRINCIPIO DE REACCION: La energía orgónica reacciona a los
estímulos de manera predeterminada. Cualquier sistema orgónico se
expan­dirá en condiciones óptimas de calor, seguridad y afinidad. El
mismo siste­ma se contraerá con temperaturas relativamente bajas, en
condiciones de peligro para su existencia funcional, odio o agresión.

Estas reacciones o movimientos energéticos, existentes en todas las
formas de vida, se llaman emociones cuando es el ser humano quien las
ex­perimenta. Las distintas clases de movimientos energéticos dentro
del cuerpo humano equivalen a emociones diferentes. Cuando el sistema
energético se expande y fluye en olas desde el centro del cuerpo hacia
la periferia y más allá, llamamos a esa emoción "amor". Cuando tenemos
frío y la energía se contrae en nuestro interior, nos produce una
sensación "desagradable" o "deprimente". Cuando la causa de la
contracción es una repentina agresión exterior, real o imaginada, el
sentimiento se llama "miedo".

Percepciones tales como la vista, la imaginación, el gusto o la
excitación sexual, causan intensas corrientes energéticas en nuestro
cuerpo, en dife­rentes partes y direcciones. Exceptuando las
contracciones energéticas, sentimos básicamente como sensaciones
placenteras todas las corrientes intensas a través de los tejidos del
cuerpo, aunque en presencia de bloqueos emocionales y armaduras
musculares, puedan convertirse en ansiedad, miedo y contracciones.

Amor, miedo, rabia y dolor son nombres que utilizamos para definir
sensaciones causadas por las diferentes formas de las corrientes
energéticas en el cuerpo. Existe el mismo patrón de corrientes
energéticas para todas las formas vivas. Una ameba y una planta tienen
unas reacciones básicas en su campo energético similares a las del
hombre. Por tanto es justificable decir que las plantas experimentan
amor, rabia o miedo. Además, como en
el hombre, su sistema energético guarda memoria de su experiencia
duran­te mucho tiempo.
EL PRINCIPIO DE INTELIGENCIA: La inteligencia puede considerar­se como
la habilidad para combinar: sentimiento, memoria y comprensión (tanto
placenteras como desagradables), que son las funciones básicas de la
energía orgónica. Por tanto, la inteligencia es también una cualidad
básica de la función energética.

La conducta lógica e inteligente que encontramos en la naturaleza
resul­ta de la función energética básica de la inteligencia. Esta
inteligencia opera idénticamente en el cerebro humano y en la
naturaleza, y muestra las mis­mas formas en el pensamiento humano que
en las funciones naturales. Es el porqué de que el cerebro humano, la
ameba y la planta muestren las mismas reacciones funcionales, o
conducta inteligente.

La ameba se contrae cuando la dañan, y se expande de nuevo tras cierto
tiempo; si la dañamos de nuevo, el tiempo que tardará en expandirse
otra vez, será mayor. El recuerdo de las sensaciones experimentadas se
acumu­la, y genera una reacción inteligente. Una planta conectada a un
aparato electrónico se "volverá loca" si la persona que la ha dañado
se acerca a ella otra vez. La misma planta puede repetir una canción
que le hayan cantado, produciendo una melodía similar en el aparato
electrónico, cuantas veces se le pida.

ESTADOS DE EXCITACION
La energía orgónica posee una amplia variedad de niveles de
excitación, producidos por energías, campos energéticos y radiaciones
diferentes.

Por otros sistemas orgónicos: Los sistemas orgónicos se excitan
recípro­camente con o sin contacto físico; dos sistemas pueden
atraerse y unirse en un "sistema alegre y loco" como en el acto sexual
o los tifones. Un sistema puede "volverse loco" de miedo, como la
planta mencionada antes, o puede "fundirse con calidez y afecto", como
los cachorros de un animal cuando se acercan a sus padres.

Por el sol: Los diferentes tipos de radiación solar directa excitan al
orgón atmosférico hasta un estado luminoso. Las radiaciones solares
tam­bién afectan a todos los organismos vivos, intensificando sus
funciones vitales.
Por el calor: La energía calorífica es importante para los sistemas
ener­géticos vivos. Cuando las temperaturas ambientales oscilan entre
los 15 y los 30 grados centígrados, la excitación orgónica es positiva
y placentera para la vida. Con temperaturas más bajas el organismo
vivo dependerá sólo de su propia producción de calor para mantener la
excitación de sus sistemas energéticos. Las temperaturas más altas,
tales como el fuego, excitan el orgón hasta un estado que destruye el
movimiento de suave fluir ondu­lante que es característico de los
sistemas vivos.

Por el sonido: El sonido, cuando está en armonía con el nivel de
excita­ción de los organismos, produce relajación y placer. Este es el
caso de, por ejemplo, cierta música clásica, algunos "blues" y de la
música del sitar hindú. El sonido que está en desarmonía con la suave
pulsación de la energía viva tiene un efecto perturbador y destructivo
para los sistemas vivos.

Por ondas electromagnéticas: Por los experimentos con el "Multiwave­
oscillator" (oscilador multiondas) de Lachovksy, parece que la
transmisión de ondas electromagnéticas de 2 a 200 metros de longitud,
excita al orgón de una forma fuertemente positiva y posee importantes
efectos terapéuticos.

Por cátodos de alto voltaje: Los cátodos de alto voltaje que emiten
iones negativos también excitan al orgón de forma positiva para la
vida. El alto voltaje o los campos de alta frecuencia electromagnética
pueden excitar el orgón hasta emitir una luz visible, de diferentes
colores (especialmente azul). Esto puede fotografiarse por medio de la
técnica fotográfica Kirlian.

Por emisiones radioactivas: excita la energía orgónica hasta una reac­
ción violenta. Su estado de excitación se hace tan intenso que ningún
sistema vivo organizado puede resistirlo: por tanto es peligroso para
la vida. Reich llamó a este estado del orgón D.O.R. (deadly Orgone
energy), energía orgónica mortífera. Como describió en sus
experimentos, el orgón tiene un efecto moderador en la radiación
nuclear, pero resulta altamente excitado en esa interacción y supone
un peligro para la vida.

Por fuentes de baja energía radioactiva: puede interactuar
diversamente con la energía orgónica, como se mostró en el
"experimento del estroncio y el huevo". En dicho experimento, se puso
un huevo fértil cerca de estron­cio radioactivo. El huevo mantuvo su
temperatura óptima sin ninguna otra fuente de calor. Parece que la
emisión de estroncio excita e! campo orgón­
del huevo y debido a ello sube su temperatura; el orgón excitado, a
cambio, reduce la descarga radioactiva del estroncio. La interacción
regula y equilibra la emisión radioactiva y la excitación del orgón, y
así, mantiene vivo al huevo y en su temperatura óptima.

Por el orgón atmosférico: La envoltura orgónica de la tierra, como
Reich la vió por su telescopio, está constantemente girando alrededor
de la tierra, fluyendo de oeste a este en la dirección de la rotación
de la tierra sobre su eje, pero con una velocidad mayor. Un cambio de
dirección en la corriente orgónica o un "estasis" son fenómenos
locales y temporales que a veces ocurren antes de una tormenta
atmosférica.



Parece que la velocidad relativa del flujo orgónico es mucho mayor en
las grandes alturas que cuando está más cerca de la superficie
terrestre, y puede que, como Reich supuso, sea la fuerza que cause la
rotación de la tierra.



INGENIERIA ORGONICA

Reich inventó y perfeccionó el acumulador orgónico y el
"cloudbuster" ("rompenubes"). Este es un aparato que genera una
corriente direccional de energía desde la atmósfera hasta sus tubos
conductores, que a través de ellos se convierte en agua. Se usa para
interrumpir una situación de estan­camiento de energía en la atmósfera
y que crea, en su lugar, un sistema energético natural, vivo y fluido.

En los últimos años, James Demeo ha experimentado con el "clodbus­ter"
para su tesis doctoral, demostrando, con comprobaciones científicas
aceptadas, que lo que Reich sostenía era cierto. Este aparato puede
causar la desintegración de las nubes o la creación de nubes
lluviosas, según del modo en que se use.

El océano de orgón es una fuente de energía poderosa e inagotable que
hasta ahora no ha sido más que apenas vislumbrada. Es importante para
el futuro desarrollo y la salud de la humanidad, que se continúe el
trabajo y las investigaciones de Reich sobre la energía orgónica.
b) Corrientes atmosféricas y situación de la cama

Según avanzaba Reich en su conocimiento del orgón en los procesos
bioenergéticos, su trabajo experimental le llevó a descubrir el orgón
atmos­férico. Sostuvo que su flujo tenía una dirección constante oeste-
este y que su velocidad aumenta proporcionalmente a la distancia de la
tierra. Mantu­vo la hipótesis de que la energía orgónica bien pudiera
ser la fuerza que hace girar al globo terrestre sobre su eje.

La energía orgónica no sólo fluye constantemente en la atmósfera en
dirección oeste-este, sino también por nuestros cuerpos y en la
materia. Para sentir el efecto del flujo orgónico, túmbate de espaldas
con la cabeza apuntando al este y los pies al oeste, durante 10
minutos al menos. Presta atención a la sensación de la corriente en tu
cuerpo. Después gira para colocarte en dirección opuesta, con los pies
apuntando al este y la cabeza al oeste y compara las sensaciones de tu
cuerpo.

Echados con la cabeza en dirección este, sentimos las olas energéticas
que hay en la atmósfera como una corriente suave, en armonía con
nuestro propia corriente de energía, de los pies a la cabeza, y
saliendo por la coronilla. Cuando nos tumbamos con la cabeza hacia el
oeste, nuestras primeras sensaciones serán de movimiento energético
natural, pero gra­dualmente la corriente comienza a fragmentarse, como
si construyeran muros a través de nuestro cuerpo. Cuando la energía
choca con estas divi­siones, el movimiento se para y el cuerpo se
siente apático y mortecino. Si volvemos otra vez al este, la corriente
comenzará a sentirse poco a poco y lentamente irá ganando fuerza. Esta
sensación, y todos los ejercicios de sensibilización, se percibe mejor
cuando el cuerpo tiene corrientes fuertes (ver "El segmento
torácico").

Con el fin de aumentar los beneficios de las corrientes atmosféricas
en tu cuerpo, deberías considerar la colocación de tu cama en
dirección este oeste.

Fuente:http://www.energiacraneosacral.com/sexto_sentido/sentido9.html


On 11 ago, 20:42, juancarlos <jcarlosll...@yahoo.es> wrote:
>  Sentir la energía humana
> Sexto sentido 1  Sexto sentido 2  Sexto sentido 3  Sexto sentido 4
> Sexto sentido 5  Sexto sentido 6
> Sexto sentido 7  Sexto sentido 8  Sexto sentido 9  Sexto sentido 10
> Sexto sentido 11 Sexto sentido 12
>
> Una vez consciente de esta sensación, ya has "adquirido" un sentido
> perdido hace mucho tiempo: la capacidad para sentir lo que otro campo
> de energía produce en tu propio sistema energético. Para hacer este
> sentido aún más patente, haz los siguientes ejercicios: pide a tu
> compañero que se arrodille, cierre los ojos y se relaje. Deja que tus
> brazos caigan relajada­mente desde los hombros y sacúdelos. Vuelve a
> colocarlos estirados a la altura de los hombros, con las palmas una
> frente a otra, como antes, y siente el cosquilleo o la sensación que
> tú tengas. Luego coloca la mano sobre la cabeza de tu compañero, sin
> tocarla. Muévela lentamente a iz­quierda y derecha. Presta atención a
> los cambios de intensidad que la palma de tu mano experimenta, sin
> tratar de sentir el campo energético del otro, sino sólo lo que sucede
> en tu mano mientras la mueves.
>
> Trata de localizar el lugar donde la sensación de tu mano es más
> fuerte; pro­bablemente será un punto específico sobre la cabeza de tu
> compañero. Mantén la mano sobre ese punto durante algún tiempo. Pídele
> que esté atento a cual­quier sensación que tenga en su cabeza o en
> cualquier otra parte del cuerpo. Comentad las sensaciones que ambos
> hayáis tenido durante el ejercicio. Ob­servad la diferencia de
> sensaciones o de intensidad de vuestra experiencia.
>
> La intensidad con la que sientas los efectos del campo orgónico
> dependerán de tu relativa flexibilidad muscular y de tu grado de
> autoconciencia. Cuanto más blando y flexible sea tu sistema muscular,
> más fácil te será sentir el campo orgónico y más fuerte será tu respue­
> ta a éste. Los más jóvenes y los más sensibles lo sentirán con mayor
> facilidad que los de más edad o los que estén más bloqueados. Sin
> embar­go, sé por experiencia que cualquiera que lo intente con la
> seriedad sufi­ciente puede ser capaz de sentir los efectos del campo
> energético.
> podríamos comparar la sensibilidad de ambas manos si las agitáramos
> exactamente de la misma manera.
>
> Ahora, usando tu mano más sensible, la no dominante, trata de detectar
> las variaciones del campo energético a lo largo del cuerpo de tu
> compañe­ro/a, de frente, por los lados, por la espalda. Hazlo
> recorriendo con tu mano, a unos centímetros de distancia, todo su
> cuerpo. Nota: comienza siempre por agitar la mano, antes de tomar
> contacto con el campo orgónico del otro, dejándola colgar en el aire
> hasta que sientas el "hormigueo" o lo que sea, en la palma.
>
> Trata de sentir otros campos energéticos de animales o plantas que ten­
> gas en casa, o de diferentes materiales y colores. Presta siempre
> atención a los cambios de intensidad en tus sensaciones.
>
> Fuente:www.energiacraneosacral.com
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