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Buenos Aires, 13 febrero (NA) -- Los cinco sindicatos de docentes nacionales ratificaron hoy que pretenden una mejora del 30 por ciento del salario básico de la actividad y efectuaron una "urgente convocatoria" al Gobierno para continuar la paritaria del sector. Por su parte, el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, intentará cerrar esta semana las negociaciones con los docentes, aunque anticipó que el aumento de haberes no será superior al 25 por ciento. Los docentes insisten en que el pedido del 30% es "razonable" y está vinculado con la pérdida del poder adquisitivo sufrido el año pasado, con "el cierre unilateral, por parte del Gobierno, de la paritaria". Las negociaciones con los docentes nacionales son tomadas habitualmente como referencia en las provincias, donde los gremios regionales también pretenden lograr un ajuste salarial del 30% para los maestros. Uno de esos distritos que se mantienen expectantes, a la espera de que la paritaria nacional fije un techo, es la provincia de Buenos Aires, cuyas negociaciones se mantiene por el momento en "stand-by", pese a que los gremios insisten en su reclamo salarial. El gobierno de Cristina Kirchner solo estaría dispuesto a otorgar una mejora del 25% a los sectores privados industriales cuyos salarios estén más atrasados y cerrar las demás paritarias en el orden del 20% o a lo sumo 23 por ciento, según publicó este miércoles el diario Ámbito Financiero. A pocos días del comienzo de clases, los gremios de maestros emitieron un comunicado en el cual ratificaron que la "demanda salarial realizada por los sindicatos docentes nacionales al Ministerio de Educación es "razonable", y se corresponde con el desfasaje sufrido en 2012 con el cierre unilateral, por parte del Gobierno, de la paritaria". También confiaron en una "urgente convocatoria a las entidades (sindicales), esperando una propuesta superadora a la ofrecida anteriormente". Además, resaltaron su "vocación de diálogo, rescatando el ámbito de la paritaria nacional, que tiene por objeto dar soluciones concretas a las demandas de los trabajadores de la educación". El comunicado está firmado por CTERA, SADOP, AMET, UDA y CEA, cuyas autoridades se sientan a negociar con el Gobierno: está previsto que las clases comiencen el 25 de febrero próximo en todo el territorio nacional. El secretario general de SADOP, Mario Almirón, afirmó: "Nos parece un retroceso en la política iniciada por (el ex presidente) Néstor Kirchner que se maneje la alternativa de fijar nuevamente de manera unilateral el piso salarial de 900.000 trabajadores". A fines de enero, el Gobierno ofreció a los docentes una mejora de haberes del 17%, para ubicar el piso salarial del cargo testigo en 3.280 pesos a partir del primero de marzo. Los gremios rechazaron la propuesta "unánimemente, ya que es absolutamente insuficiente" y se mantuvieron firmes desde entonces en su reclamo de $3.650. Las entidades sindicales remarcaron que "en el año 2012 el cierre unilateral de la paritaria nacional por parte del Gobierno en 2.800 pesos dejó el salario inicial del cargo testigo muy desfasado de la realidad, tanto que hoy está por debajo del Salario Mínimo, Vital y Móvil, que fue fijado a partir del 1 de febrero en $2.875". "El salario promedio nacional de un maestro de grado con 10 años de antigüedad es de 3.900 pesos", agregaron, y remarcaron que "la demanda de un piso salarial de 3.650 pesos (...) es harto razonable y se condice con la realidad de los salarios" de los trabajadores docentes. "Cada vez más son los maestros/as que toman dos cargos para poder mantener a sus familias, afectando su salud, y las posibilidad de mejorar la calidad de los aprendizajes de sus estudiantes (...) No hay educación de calidad con docentes que tengan que correr de una escuela a otra para vivir", enfatizaron los sindicatos nacionales. GCH/EFR/JC/FRA |