"[...] El primero consiste en no admitir jamás nada por verdadero que no conociera que, evidentemente, era tal. Es decir, evitar minuciosamente la precipitación y la prevención y no abarcar en mis juicios nada más que lo que se presentara tan clara y distintamente a mi espíritu, que no tuviera ocasión de ponerlo en duda.
El segundo, en dividir cada una de las dificultades que examinaré en tantas partes como fuera posible y necesario para mejor resolverlas.
El tercero, en conducir por orden mis pensamientos, comenzado por los objetos más simples y más difíciles de conocer para subir poco a poco, como por grados, hasta el conocimiento de los más complejos, y aun suponiendo orden entre aquellos que no se preceden naturalmente unos a otros,
Y el último, en hacer en todo enumeraciones tan complejas y revisiones tan generales, que tuviese la seguridad de no omitir nada […]”
René Descartes
Lo que demuestran los cuatro párrafos de manera general es:
A. Que
Descartes propone un método, en el que expresa unos principios esenciales para
acceder a un conocimiento confiable y seguro.
B. Que Descartes sólo admite ideas claras y distintas como las verdaderas.