Exposicion De La Confesion Bautista De Fe De 1689.epub

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Amabella Tevebaugh

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Jul 17, 2024, 2:25:04 PM7/17/24
to porguenabis

Waldron es un excelente escritor, y tiene la ventaja de ser contemporneo nuestro. Sus ejemplos y anlisis de temas en los que las confesiones de Westminster y de Londres coinciden (la creacin, la justificacin, la eleccin, el da de reposo, etc.) son excelentes. Este libro es muy claro y est muy bien organizado.

El cristianismo moderno sufre una inundacin de relativismo doctrinal. A Satans y a sus huestes les agrada la imprecisin y la ambigedad que campan a sus anchas en nuestros das. Como C. H. Spurgeon observ: El archienemigo de la verdad nos ha invitado a allanar nuestros muros y a eliminar nuestras ciudades amuralladas.

Esta exposicin se public originalmente en 1989 para celebrar el 300 aniversario de la publicacin de la Segunda Confesin de Londres, que tambin lleg a conocerse como la Confesin Bautista de Fe de 1689. En la actualidad, bautistas reformados en todo el mundo tienen en alta estima esta Confesin, y muchas iglesias continan considerndola como su declaracin oficial de fe.

En esta extensa exposicin, el autor Sam Waldron muestra que la Confesin de 1689 es una declaracin magistral de la fe cristiana histrica. Escribe con un estilo directo y lcido que ser de igual ayuda a pastores, estudiantes y otros creyentes para una clara comprensin de esta Confesin y de su pertinencia y aplicacin a nuestra poca.

En esta publicacin se incluye una til introduccin a la legitimidad y uso de las confesiones por el Dr. R. P. Martin, quien sirvi durante muchos aos como director y profesor de Teologa Bblica en la Trinity Ministerial Academy, Montville (Nueva Jersey). Posteriormente sirvi durante veinte aos como pastor de la iglesia Reformed Baptist Church en Seattle (Washington).

Este documento presenta un resumen de tres oraciones o menos:El documento provee contexto histrico sobre la Confesin de Fe de Londres de 1689, incluyendo la Confesin de Westminster de 1647 y la Declaracin de Savoy de 1658. Explica que estas confesiones surgieron de disensos con la Iglesia Anglicana y proveen una declaracin unificada de doctrina para presbiterianos, congregacionalistas y bautistas que sufran persecucin. El documento tambin incluye el contenido de la Confesin de Fe de LondRead less

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Es un programa virtual y anual que convoca a hermanos en Cristo, miembros de iglesias bautistas reformadas de Latinoamrica, Estados Unidos y Espaa, con cierta experiencia y conocimiento en traduccin (ingls-espaol), para que puedan ser instruidos en un programa de preparacin terico y prctico completamente enfocado en el tipo de escritos que hacen parte de la misin de Legado Bautista Confesional (especialmente documentos del siglo XVII).

En lo que concierne a nuestra divisin del trabajo, Peter Burke es el principal responsable de los captulos 1-3; Asa Briggs, de los captulos 4-8. Pero ambos autores unieron sus fuerzas para revisar el texto en reuniones regulares en diferentes locales, de King's Cross Station al Claridge, y mediante el contacto telefnico permanente. Quizs a los historiadores del siglo XXI les agrade saber que el texto fue redactado en parte a mano y en parte en ordenador por dos acadmicos cuya resistencia a conducir automviles y a utilizar el correo electrnico no es en absoluto incompatible con el inters por el cambio tecnolgico y social tanto del presente y el futuro como del pasado.

Nos gustara dar las gracias a Amleto Lorenzini por haber sido el primero en ponernos a trabajar juntos en un proyecto sobre la historia de la comunicacin, y a John Thompson por encargarnos el presente volumen. Adems, Asa Briggs agradece a Pat Spencer su colaboracin como secretaria, y Peter Burke a Joad Raymond por sus comentarios a un borrador del captulo tercero.

La historia de la comunicacin en Espaa y el mundo hispanohablante parece encajar muy bien en el modelo general esbozado en el libro que aqu se presenta. Por ejemplo, en el segundo captulo se analizan los problemas de comunicacin entre Espaa y su imperio en la poca de Felipe II. La introduccin de la imprenta en Espaa por la dispora de impresores alemanes, como la familia Cromberger, responde al modelo europeo general. El ndice espaol de libros prohibidos era una versin algo ms estricta del llamado ndex Tridentino, obligatorio para toda la Iglesia catlica, y ofrece un testimonio elocuente de las creencias contemporneas en el poder de la imprenta, tema central de Don Quijote, por supuesto. La permanente importancia de las distintas funciones de los manuscritos tras la invencin de la imprenta, tema que se trata en el captulo dos, ha sido objeto de anlisis recientemente para el caso de Espaa en un hermoso estudio de Fernando Bouza titulado Corre Manuscrito, de 2001. Los avisos [1]manuscritos o impresos contribuyeron al surgimiento de una esfera pblica en Espaa como en las regiones de Europa que se estudia en el captulo tres.

Tambin Hispanoamrica ejemplifica una cantidad de tendencias que se analizan en las pginas de este libro. A diferencia de sus vecinos portugueses, los gobernantes del Imperio Espaol permitieron la introduccin de imprentas en el Nuevo Mundo, sobre todo en Ciudad de Mxico y Lima; y entre las publicaciones que salieron de esas imprentas figuraban gramticas y diccionarios de lenguas indgenas como el nhuatl y el quechua, realizados por misioneros espaoles. Los peridicos que se publicaban en Londres y en otros sitios desempearon un papel importante en el movimiento a favor de la independencia de las colonias espaolas, anlogamente al papel que desempe la prensa en la Revolucin Norteamericana. Dada la vasta extensin del Nuevo Mundo, la construccin de las lneas frreas fue en Amrica ms necesaria an que en Europa. El auge de la alfabetizacin popular fue importante por razones polticas y culturales, como recuerdan a los turistas que visitan fbricas tabacaleras cubanas los pulpitos desde donde era costumbre que un trabajador leyera para los dems. El auge de la telenovela[2] en Mxico y Brasil y la exportacin de muchos de esos seriales a otros pases, incluso a Espaa, ilustra la contribucin de los nuevos medios a una cultura global.

Sin duda, cualquier intento de escribir una historia que incluya el presente, como en nuestro caso, resulta interminable. El cambio tecnolgico se produce cada vez ms rpidamente y cualquier exposicin corre el riesgo de quedar superada por los acontecimientos. Por ejemplo, este libro ya estaba en proceso de produccin cuando tuvieron lugar los trgicos sucesos del 11 de septiembre. Es probable que nadie que haya visto por televisin la destruccin de las torres gemelas olvide jams esas imgenes, y es probable que a los responsables del ataque les interesara ms el impacto directo en los millones de espectadores que en las vctimas directas. Mientras escribo, la bsqueda de una prueba de la responsabilidad de Osama ben Laden en el ataque se centra en un vdeo, que es otro medio de comunicacin de finales del siglo XX. Los acontecimientos del 11 de septiembre fueron nuevos, inesperados y devastadores, pero su demostracin del papel decisivo de los medios en nuestra percepcin del mundo del presente ofrece muchos paralelismos.

Todava en los siglos XVIII y XIX se consideraba con seriedad la retrica, aunque ya iban surgiendo otras ideas clave. A finales del siglo XVIII apareci el concepto de opinin pblica, mientras que la preocupacin por las masas se hizo visible a comienzos del XIX, en el momento en que los peridicos, como sostiene Benedict Anderson en su Imagined Communities (1983), contribuyeron a modelar la conciencia nacional al hacer que la gente tomara en cuenta a otros lectores.

A comienzos del siglo XX, y sobre todo despus de las dos guerras mundiales, el inters de los estudiosos se dirigi a la propaganda. Ms recientemente, ciertos tericos ambiciosos, del antroplogo francs Claude Lvi-Strauss al socilogo alemn Niklas Luhmann, han extendido ms an el concepto de comunicacin. Lvi-Strauss escribi sobre el intercambio de bienes y de mujeres, mientras que Luhmann lo hizo sobre el poder, el dinero y el amor como otros tantos Kommunikationsmedien. As las cosas, como ya se han de estar preguntando los lectores, hay algo en el mundo que no sea comunicacin? Esta historia, por otro lado, se limitar a la comunicacin de informacin y de ideas en palabras e imgenes por medio del habla, la escritura, la prensa, la radio, la televisin y, en los ltimos tiempos, internet.

Es significativo que precisamente en la era de la radio los estudiosos empezaran a reconocer la importancia de la comunicacin oral en la antigua Grecia y en la Edad Media. El comienzo de la era de la televisin, en los aos cincuenta, llam tambin la atencin sobre la comunicacin visual y estimul el surgimiento de la teora interdisciplinaria de los medios de comunicacin. Hubo en ella contribuciones procedentes del campo de la economa, la historia, la literatura, el arte, la ciencia poltica, la psicologa, la sociologa y la antropologa, que condujeron al surgimiento de departamentos acadmicos de comunicacin y estudios culturales. Diversos autores acuaron expresiones espectaculares que resuman las nuevas ideas: Harold Innis (1894-1952) habl de la inclinacin de las comunicaciones; Marshall McLuhan (1911-1980) habl de la aldea global; Jack Goody rastre la domesticacin de la mente salvaje, y Jrgen Habermas, miembro de la Escuela de Frncfort de sociologa, identific la esfera pblica, zona del discurso en la que se exploran las ideas y se expresa el punto de vista pblico.

Por ejemplo, los estudiosos de la comunicacin deberan darse cuenta de que hay en los medios fenmenos ms antiguos de lo que en general se reconoce, como sugieren los dos ejemplos siguientes. Los seriales de televisin actuales siguen el modelo de los radiofnicos, que a su vez siguen el modelo de los relatos seriados que se publicaban en las revistas del siglo XIX (de Dickens a Dostoievski hubo novelistas cuyas obras se dieron a conocer originariamente en forma de entregas parciales). Algunas convenciones de los cmics del siglo XX se inspiran directa o indirectamente en una tradicin ms antigua an. Se han encontrado bocadillos en impresos del siglo XVIII, que a su vez son adaptacin de los rollos de texto, que salan de la boca de la Virgen y de otras figuras del arte religioso medieval (figura 2). La pintura de Tintoretto (1518-1594) conocida como El milagro del esclavo liberto presenta la figura de san Marcos como el Supermn de los cmics de cuatro siglos ms tarde, zambullndose desde el cielo para rescatar a un cristiano cautivo (figura 1).

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