¿Por qué Chávez fue reelecto?
Mark Weisbrot
The New York Times
Washington.- Para la mayoría de las personas que
ha escuchado o leído acerca de Hugo Chávez en los
medios internacionales, su reelección el domingo
como presidente de Venezuela por un margen
convincente podría ser desconcertante.
Casi todas las noticias que oímos sobre él son malas:
Se enemista con los Estados Unidos de
Norteamérica y se asocia con "enemigos" como Irán,
es un "dictador" u "hombre fuerte" que ha dilapidado
la riqueza petrolera de la nación, la economía
venezolana está plagada de escasez y por lo general
al borde del colapso.
Luego está la otra cara de la historia: Desde que el
gobierno de Chávez obtuvo el control sobre la
industria petrolera nacional, la pobreza se ha
reducido a la mitad, y la pobreza extrema en un 70
por ciento. La inscripción en el sistema educativo se
ha más que duplicado, millones de personas tienen
acceso a servicios de salud por primera vez y el
número de personas con derecho a las pensiones
públicas se ha cuadruplicado.
Así que no debería sorprender que la mayoría de los
venezolanos reelijan a un presidente que ha
mejorado su nivel de vida. Eso es lo que ha ocurrido
con todos los gobiernos de izquierda que ahora
conducen a la mayor parte de América del Sur. Esto
a pesar del hecho de que, al igual que Chávez, tienen
la mayoría de los medios de comunicación de sus
respectivos países en su contra, y su oposición tiene
la mayoría de la riqueza y del ingreso de sus
respectivos países.
La lista incluye a Rafael Correa, quien fue reelecto
presidente de Ecuador por un amplio margen en el
2009; el enormemente popular Luiz Inácio Lula da
Silva, de Brasil, quien fue reelecto en 2006, y luego
lideró una exitosa campaña para su ex jefa de
Gabinete, Dilma Rousseff, actual presidente, en
2010; Evo Morales, primer presidente indígena de
Bolivia, quien fue reelecto en 2009; José Mujica,
quien sucedió a Tabaré Vásquez, de la misma
alianza política en Uruguay -Frente Amplio- en
2009; Cristina Fernández de Kirchner, quien sucedió
a su esposo, el fallecido Néstor Kirchner, al ganar la
elección presidencial argentina de 2011 por un
margen sólido.
Los presidentes de izquierda y sus partidos políticos
ganaron la reelección porque, como Chávez, trajeron
significativas -y en algunos casos enormes- mejoras
en los niveles de vida. Todos ellos originalmente
hicieron campaña contra el "neoliberalismo", una
palabra usada para describir las políticas de los 20
años anteriores, cuando América Latina experimentó
su peor crecimiento económico en más de un siglo.
No es sorprendente que los líderes de izquierda
hayan visto a Venezuela como parte de un equipo
que ha llevado a una mayor democracia, soberanía
nacional y progreso económico y social para la
región. Sí, la democracia: Incluso la tan demonizada
Venezuela es reconocida por muchos estudiosos
como más democrática de lo que era en la época
anterior a Chávez.
La democracia estaba en juego cuando América del
Sur estuvo unida contra Washington en temas tales
como el golpe militar de 2009 en Honduras. Las
diferencias fueron tan pronunciadas que llevaron a la
formación de una nueva organización hemisférica -
la Comunidad de Estados Latinoamericanos y
Caribeños, que excluye a los Estados Unidos y
Canadá- como una alternativa a la OEA,
organización dominada por los Estados Unidos de
Norteamérica.
Esto es lo que Lula dijo el mes pasado acerca de la
elección de Venezuela: "Una victoria de Chávez no
es sólo una victoria para el pueblo de Venezuela,
sino también una victoria para todos los pueblos de
América Latina (...) esta victoria será otro golpe
contra el imperialismo".
La administración de George W. Bush siguió la
estrategia de tratar de aislar a Venezuela de sus
vecinos, y terminó aislándose a sí misma. El
presidente Obama ha continuado con esta política, y
en la Cumbre de las Américas de 2012 en Colombia
estuvo tan aislado como su predecesor.
Aunque algunos medios de comunicación han
hablado del inminente colapso económico de
Venezuela durante más de una década, no ha
ocurrido y no es probable que suceda.
Después de recuperarse de una recesión que se inició
en 2009, la economía venezolana ha estado
creciendo durante dos años y medio y la inflación ha
caído drásticamente mientras el crecimiento se ha
acelerado. El país tiene un superávit comercial
considerable. Su deuda pública es relativamente
baja, y también lo es su servicio de la deuda. Tiene
un montón de espacio para pedir prestado en
moneda extranjera (ha obtenido 36 mil millones
dólares de China, en su mayoría con tasas de interés
muy bajas), así como préstamos internos y con tasas
de interés reales bajas o negativas.
Así que incluso si los precios del petróleo fuesen a
estrellarse temporalmente (como lo hicieron en
2008-2009), no habría necesidad de austeridad o
recesión. Y casi nadie está prediciendo una caída a
largo plazo de los precios del petróleo.
La economía de Venezuela tiene problemas a largo
plazo, como la inflación relativamente alta y una
infraestructura inadecuada. Pero la mejora sustancial
de los ingresos de las personas (el ingreso promedio
ha aumentado mucho más rápido que la inflación
bajo Chávez), más los progresos en salud y
educación, parecen haber superado fallas del
Gobierno en otras áreas, incluyendo la policía, en las
mentes de la mayoría de los votantes.
El embargo económico de EEUU contra Cuba se ha
mantenido durante más de medio siglo, a pesar de su
evidente estupidez y fracaso. La hostilidad
estadounidense hacia Venezuela es de sólo 12 años,
pero no muestra signos de ser examinada, a pesar de
la evidencia de que también está enajenando al resto
del hemisferio.
Venezuela cuenta con unos 500 mil millones de
barriles de petróleo y los quema en la actualidad a
un ritmo de mil millones de barriles al año. Chávez o
un sucesor de su partido es probable que dirija el
país durante muchos años por venir. La única
pregunta es cuándo -si alguna vez- Washington
aceptará los resultados del cambio democrático en la
región.
* Mark Weisbrot es codirector del Centro para la Investigación Económica
y Política en Washington y presidente de Just Foreign Policy.
--
"Es detestable esa avaricia intelectual que tienen los que, sabiendo algo, no procuran la transmisión de esos conocimientos" (Miguel de Unamuno)
Moisés Antonio Hernández Pantaleo
Caracas, Distrito Capital
República BOLIVARIANA de Venezuela
--
Julián A. Sánchez Zerpa
Colectivo Urimare, A. C.
Estudios Políticos y Gobierno, UBV
Teléfono: 0416 - 606 96 57
“La triste realidad es que estamos en peligro de desaparecer por nuestra propia estupidez y falta de responsabilidad personal por la vida. Si nos extinguimos por factores que van más allá de nuestro control, al menos podremos morir orgullosos de nosotros mismos, pero crear un desastre en el cual pereceremos por nuestra falta de acción no tiene sentido con nuetros reclamos de conciencia y moral.”
Masanobu Fukuoka
(2 de febrero de 1913 - 16 de agosto de 2008)
fue un agricultor y microbiólogo japonés
--
Julián A. Sánchez Zerpa
Colectivo Urimare, A. C.
Estudios Políticos y Gobierno, UBV
Teléfono: 0416 - 606 96 57
“La triste realidad es que estamos en peligro de desaparecer por nuestra propia estupidez y falta de responsabilidad personal por la vida. Si nos extinguimos por factores que van más allá de nuestro control, al menos podremos morir orgullosos de nosotros mismos, pero crear un desastre en el cual pereceremos por nuestra falta de acción no tiene sentido con nuetros reclamos de conciencia y moral.”
Masanobu Fukuoka
(2 de febrero de 1913 - 16 de agosto de 2008)
fue un agricultor y microbiólogo japonés