Gran Marco, la política destinada a administrar y conducir un país, fijar objetivos trascendentes y proyectar una vida digna para todos sus habitantes, requiere imprescindiblemente de dirigentes capaces moral y técnicamente.No solo idóneos en la función para la cual son designados sino también valientes en la defensa de sus ideas superadoras, ejemplares en cuanto a su comportamiento y desempeño y servidores de sus conciudadanos para la vigencia irrestricta del bien común.
Si no encuentran el marco adecuado para la proyección de sus virtudes e ideas constructivas, deben irse. De otra forma se transforman en cómplices de lo que no comparten.
La obsecuencia para satisfacer al capataz de turno dejando de lado hasta los valores, revela incapacidad moral y hasta espiritual.
Y todo ello es mas que habitual en nuestro desbarrancado país.
Que vamos a hacer. Soportar y rezar. Es lo que supimos construir. Y no parece haber salida pues es el producto de una colonización cultural aceptada casi sin limitaciones por el gran pueblo argentino salud.
No obstante; ¡¡¡¡BE HAPPY!!!!
Francisco..