GEREMIAS ADOLESCENTE DE SOLDATI CON PROBLEMAS DE ADICCION AL PACO
Envío la presente a solicitud de Malena y para dar cuenta de mi ausencia en la reunión de hoy.
Hace apróximadamente un mes dimos una charla, junto con la Lic. Cecilia Perrone, para familiares de adictos en el local de Tabaré (Soldati), con la idea de aportar herramientas sobre el accionar cuando se presenta está problemática en la familia. En dicha reunión se acercó Vilma, mamá de Geremías (así con "G") y de 9 hijos más, a informarse y pedir ayuda para su hijo Geremías de 14 años, quien se encuentra en plena "carrera de consumo" de paco y psicofármacos.
Vilma nos hizo un relato de su historia personal y familiar: ella tiene VIH, el
papá de los hijos de ambos murió a causa de inyectarse drogas e infectarse VIH. Cuando en la reunión comenzó a hablar de Geremías, todos los presentes lo conocían porque o ya les había robado o pegado, o tenían a algún vecinx/amigx que había pasado por esta situación que Geremías repite cuando está consumiendo y salieron muchos resentimientos respecto a él. Sin embargo, no es el único familiar que en esa reunión consumía, pero nadie dió cuenta de ello: Geremías se convirtió en un caso paradigmático en dicho encuentero.
Quedamos en contacto y a los pocos días aparece nuevamnete Vilma por Tabaré. Me cuenta que está desesperada, porque Geremías había robado a un "transa" peruano de la Perito Moreno (Villa 1-11-14) y que estaban buscándolo para ajusticiarlo. Dado que la Ley de Salud Mental N° 26.657, prohibe la internación contra la voluntad de una
persona en una comunidad terapéutica (esa es una lectura, el artículo 4 permite otra lectura), apareció el primer inconveniente ¿cómo forzar a un menor a realizar dicho tratamiento contra su voluntad, cuando en realidad está en peligro su vida y la de otros?
Con Cecilia Perrone averiguamos y Vilma y yo nos acercamos a la ofcina de Acceso a la Justicia, dependiente del Ministerio de Justicia de la Nación, dado que al 21/12 los abogadxs de la UBA, que colaboran en estos casos, ya se encontraban de "feria judicial" un 20 de Diciembre, es decir 10 días antes que comience la feria. El abogado de la ofcina de Acceso a la Justicia se movió rápidamente y concertó una cita, para el otro día 21/12 en la Defensoría Tutelar, en la cual dictaron la "protección de persona". Es decir que dicha medida instaba a la policía federal y la gendarmería a que
en cuanto encontraran a Geremías se dispongan los medios para que sea trasladado al hospital Piñero y de ahí se haga otro traslado con ambulancia del SAME, hasta la Dirección General de Políticas Sociales en Adicciones - GCBA, para que allí sea derivado, previa evaluación psicológica y psiquiátrica a una comunidad terapéutica, de así disponerlo.
Pasaron los días y ayer Geremías fue acusado por los vecinos del robo de una moto y un depto. en Soldati. Allí la madre se acercó a los gendarmes y les pidió "que lo detuvieran" para dar curso a lo resuelto por la Defensoría Tutelar. Es así que la gendarmería procede al traslado al hospital Piñero. En el hospital detectaron que había consumido "paco" y más de "30 pastillas".
Allí habló con Cecilia que me cuenta lo sucedido con Geremías y me acerco al hospital Piñero: Gendarmería no quería hacerse cargo de la custodia y la policía federal nunca apareció por el hospital. Hablando con gendarmería y también desde el hospital, los gendarmes accedieron a la custodia de Geremías.
Cuando llegué estaba durmiendo. Llevaba 5 días de "gira". Se durmió solo, sin la ayuda de ningún psicofármaco. Me quedé hasta las 23:00 y Vilma me pidió que hoy la acompañe a la DGPSA - GCBA porque no quería ir sola, a lo cual accedí.
Hoy la ambulancia del SAME llegó a horario. Ya la psiquiatra y la psicóloga
habían hecho la evaluación en la que recomendaban la "internación en una comunidad" formato "puertas cerradas", dicha evaluación fue enviada vía fax a la DGPSA.
Recién hoy ví a Geremías por primera vez: fue terrible. Lo primero que recuerdo es la cara huesuda y amarilla, la mirada perdida y un olor nauseabundo en ese cuerpo de 1,50 y unos 35/38kg. Compré champú y jabón y pudo bañarse en el hospital.
Cuando se dispuso el traslado en la ambulancia, Gendarmería dijo "hasta acá llegó nuestra colaboración" y se despidieron. Una vez que llegamos a la DGPSA
lo intervino una pareja psicológica. Luego de la entrevista, se pusieron a hacer más y más trámites burocráticos. Geremías daba vueltas y vueltas por el lugar. Yo lo miraba de cerca, hasta que en un momento salió a la calle. Lo seguí. Corrió hasta la esquina y se frenó. Ahí me acerqué nuevamente y comencé a charlar. En eso llega la psicóloga a la esquina y le dice "Mirá, yo no lo quiero hacer, pero si no venís voy a tener que llamar a la policía" a lo cual, lógicamente, Geremías respondió "Y llamala, que me importa" a lo cual la psicóloga se dió media vuelta y se fue...
Acto seguido Geremías comenzó a correr y yo corrí detrás de el cinco cuadras hablándole. Cuando en un momento paró, pude hablar,
estuve cerca de convencerlo, pero salió corriendo por el puente verde que cruza la 09 de Julio en Consitución y no volví a verlo...
La psicóloga de la DGPSA se remitió a decir "si no se quiere internar, no podemos hace nada" ¿no alcanza la orden de un juzgado? si esto no alcanzará ¿no basta la evaluación realizada por la psiquiatra y la psicóloga del hospital Piñero? y si esto pareciera poco ¿no dan cuenta del pedido desesperado de una madre que sabe (porque valientemente lo asume), que la vida de su hijo está en peligro y cada hora que pasa es la división real entre la vida y la muerte, de un chico de 14 años? ¿cómo es posible que esa psicóloga no haya estado a la altura de las
circunstancias y cometa la semejante barbaridad de amezanar a un chico con la policía, cuando en realidad él ya se siente amenazado con el solo hecho de haber pasado la noche en un hospital bajo la custodia de la gendarmería?
Volvimos con Vilma a Soldati a realizar la denuncia policial, porque Geremías se había ido sin rumbo conocido y en la comisaría no quisieron tomar la denuncia porque "es competencia de la SEDRONAR" (¿?).
Mañana Vilma va a presentar un recurso de ampáro en la Defensoría Tutelar instando a que el GCBA se haga cargo si algo sucediera con su hijo (en realidad se le escapó su hijo al GCBA) y hablando con una compañera que trabaja en la Oficina de Acceso a la Justicia del barrio INTA, hay una posibilidad grande de que Geremías realice una internación a puertas cerradas en una comunidad terapéutica, que se ofrecería a hacerse cargo de Geremías.
El dolor que tengo por tanta burocracia es terrible. Me he dado cuenta lo nada que vale la vida de quien consume drogas. En
Noviembre en el "Congreso Internacional de Salud Mental y DD. HH." escuché al sr. Calabrese decir "Yo tengo un paciente que consume pasta base hace 10 años y ahí anda, fenómeno" ¿cómo se puede tener tanta insensibilidad social? estos actores sociales ¿nunca caminaron el bajo flores? ¿Con 14 años ya se está condenado al padecimiento hasta la muerte y da lo mismo? Hoy volví lleno de impotencia, ante la desidia humana, ante la apatía...
Ojalá Geremías hoy vuelva a la casa y mañana salga la internación. Merece otra oportunidad. Muchas gracias y sepan disculpar mi
extensión, Gabi.