PARECE QUE ESCRIBO TIEMPO
Parece que escribo tiempo si escribo diecisiete de marzo
pero no, escribo agua y una tarde con él
sin tocarlo al filo del tacto. Escribo ternera,
o tal vez ternura, no importa, el diecisiete
de marzo yo estaba solo al borde de la playa.
No importa el lugar como tampoco el lunar a la luna.
Escribo diecisiete de marzo y algo se me cae
de las manos, tal vez música levemente
solfeada, algo falta, quizás una curva a mi cama.
Parece que escribo tiempo, pero no. Escribo jazz
de heliotropo en heliotropo.
Parece que escribo tiempo si escribo diecisiete de marzo
pero no, escribo cúpula de frío en mi huerta, cuesta,
claro que cuesta uno solo jugar al escondite.
Pero escribo rey de los ojos tristes, o tigres
para que Cabrera Infante no se enfade.
Escribo cabellos que me pertenecen, caballos que
se los llevaron. Escribo diecisiete de marzo
y se fugan las tildes de mi pulso, el cielo es
culpable de alguna manera, también yo, y él,
y el aforo vacío de flores tejidas de vientre.
Ni sombras que engañen. Parece que escribo tiempo
pero no, escribo carne quizás, piel de hambre tal vez,
diecisiete, veinte, doce o nueve de cualquier mes.