elogio de la mujer negra: REVISTA SOHO

126 views
Skip to first unread message

Jeannette Rojas Silva

unread,
Mar 13, 2012, 6:59:57 PM3/13/12
to
oiga, mire, vea!!!!!!!!!!!
 

SoHo responde a Hola por foto del "Beverly Hills caleño":

Daniel Samper señaló que esta es una reivindicación a la mujer negra.

http://www.elespectador.com/entretenimiento/arteygente/medios/articulo-332146-soho-responde-hola-foto-del-beverly-hills-caleno

 

 

La revista SoHo no quiso darle la espalda al desafío de continuar el legado de la revista ¡Hola! y por ello invitó a Belky Arizala, Yésica Paola Montoya, Diana Mina y Vanessa Parra, cuatro espectaculares modelos colombianas, para que posaran en respuesta a la portada donde aparecen dos empleadas afrocolombianas como fondo en la mansión de Sonia Zarzur, en el Beverly Hills de Cali.

 

Daniel Samper, director de la revista SoHo, señaló que esta es una reivindicación a la mujer negra y de esta forma poder devolverle las atenciones a la publicación española.

 

“La doña posó de punta en blanco con su hija, Sonia Zarzur de Daccach, su nieta Royi y su bisnieta Rosa en su "mansión hollywoodense" de Cali, mientras un par de empleadas del servicio de raza negra sostenían, en perfecta simetría decorativa, elegantísimas bandejas de plata”, recordó.

 

A su turno, la modelo Belky Arizala, quien además es directora de la fundación 'El alma no tiene color' dijo “cuando me llamaron para posar acepté encantada. Me desnudo por una causa, no es un desnudo morboso, es un desnudo que transmite una protesta por la igualdad”.

 

La polémica fotografía fue rechazada por el Gobierno colombiano al considerarlo como una muestra de racismo que mostraba un contraste perverso.

 

********************

elogio de la mujer negra desde soho.jpg
Beverly Hills de Cali.jpg

Jeannette Rojas Silva

unread,
Mar 14, 2012, 10:18:34 AM3/14/12
to
---------- Mensaje reenviado ----------
De: Nicolás Contreras <makromok...@hotmail.com>
Fecha: 13 de marzo de 2012 23:56
Asunto: SOHO: ¿ELOGIO O VENGANZA SEMIÓTICA?/ : elogio de la mujer negra: REVISTA SOHO


¿Qué triunfo y qué elogio puede haber en igualarse al opresor? ¿Es esta la forma de de ser humanamente diferente al agresor histórico criticado? ¿Qué victoria puede haber en igiualar en sevicia simbólica al opresor/criminal? ¿Acaso nos agredió un pigmento y un biotipo y no un sistema socioeconómico de producción desde el siglo XVI? ¿Cuándo seremos capaces de superar el pigmento y la versión histórica maniquea del blanco malo y el negro bueno? Estas son las preguntas que me asaltan al ver la misma vaina, pero con diferentes actores,  propuesta por la Revista Soho, en respuesta al dislate de la Revista colonial y monarcófila española Caras, cuando publicaron las igualmente ofensivas fotos de las multimillonarias caleñas en una mansión copietas de "Beverly Hills", humillando como objetos decorativos a dos domésticas afroabiayalenses del Pacífico. La respuesta que veo,  se podría definir como una mutación criolla del síndroma sionista con fascismo agregado y encarnado en el estado de Israel.  
 
Y lo llamo el síndrome sionista, porque guardadas las proporciones, nos hemos prestado para instrumentalizar otra agresión igual,  ya no al ideario de las señoras mucha plata de Cali y su sistema de dominación, sino a la mujer más allá del color, que por consecuencias del desplazamientos y otros valores agregados siniestros del neoliberalismo, todos conducentes a la miseria, permiten seguir reafirmando el estigma de la mujer objeto sexual, como en el mercado de las esclavas cuando eran las rubias eslavas, eslavonas y esolovenas las ofertadas; y porque seguimos pensando a la mujer en todos los colores, como las sirvientas por antonomasia: cualquier parecido con la actitud de los arrogados herederos de las víctimas del holocausto nazi, que ahora lo hacen peor y con licencia  mediática de santidad, en contra de los palestinos...Y en ésto, creo que no es pura coincidencia, pues detrás de ello opera la estupidez humana de la venganza simbólica, virulenta y violentadora como cualquier otra.
 
Yo opino diferente, porque al final del cuento y de cuentas,  la mujer en general y la mujer afro, son presas del reencacuhe de dos modelos que no ven más allá de las narices demarcadas por la herencia del patriarcado monopolista del poder plata y del poder símbolo. Me extraña ver -por ejemplo en la foto - y sin ningún rubor, la presencia de una mujer de accciones y planteamientos humanistas como Belkis Arízala. Que humanamente edificante hubiese sido que en lugar del desnudo, donde se venden las curvas y las carnes que harán enriquecer la chequera de la Casa Editorial El Tiempo, se hubiese destacado a las mujeres afro, que no todas son portadoras de curvas con sello de despampanancia, pues las hay haciendo labores edificantes en distingos campos del saber y el hacer humano - que es lo que cuenta-  sin ver el color del beneficiario en las barriadas de Cali, Cartagena, Barranquilla, Quibdó, Bogotá y cualquier lugar de la geografía nacional y mundial.
 
Hubiese sido un mejor ejemplo de dídática social intercultural, el haber mostrado por decir algo en la composición del cuadro, a una Mabel Gisella Torres o a la señorita Pino, destacadas mujeres nuestras en las Ciencias Naturales y físicas puras de reconocimiento mundial, pero invisibilizadas por una sociedad que sólo tiene ojos para el morbo de las curvas desnudas y la venganza al estilacho de los enlatados norteamericanos y las telebobelas de siempre. Bonito encontrar en ese cuadro a Dorina Hernández Palomino la Pedagoga, con Mary Grueso Romero la poetisa y docente; a Rudelcy Cimarra Obeso y a Belkis Arízala, ambas trabajadoras de lo social, junto a Zulia Mena y María Isabel Urrutia, pero sin ánimos de venganza, la cual como decía Bourdieu, aunque sea simbólica no deja de ser encarnizadamente sanguinaria en sus propósitos, que es el fin último que subyace en el afán de aparente justicia simbólica, en la cual, la mujer es la que pierde sea cual fuere su pigmento en los dos extremos simbólicos de la puesta en escena: !Valiente manera de celebrar el mes de la mujer!
 
Nicolás Ramón Contreras Hernández.
CC.92.226.628 de Tolú- Sucre. Ciudadano Afroabiayalense Independentista de la Región Caribe en la República de Colombia. RED INDEPENDENTISTA DEL CARIBE. Observatorio independiente de Medios.
 

elogio de la mujer negra desde soho.jpg
Beverly Hills de Cali.jpg

Jeannette Rojas Silva

unread,
Mar 14, 2012, 1:11:20 PM3/14/12
to
---------- Mensaje reenviado ----------
De: Tita Etayo <tita...@hotmail.com>
Fecha: 14 de marzo de 2012 11:41
Asunto: La respuesta desatinada de SoHo a Hola


La respuesta desatinada de SoHo a Hola

 

Por

 

Elizabeth Gómez Etayo, Hernando Uribe Castro, Germán Ayala Osorio,

Guido Germán Hurtado Vera y Carmen Jimena Holguín

 

Docentes de la Facultad de Humanidades 

Universidad Autónoma de Occidente

Cali, 14 de marzo de 2012

 

 

En diciembre de 2011 la revista española Hola publicó una polémica fotografía ilustrando el artículo titulado “Las mujeres más poderosas del Valle del Cauca en Colombia”. Tal imagen presentaba, en primer plano, a cuatro mujeres blancas sentadas sobre sus muebles blancos, luciendo sus finas, aunque informales, ropas blancas con delicado decorado; y al fondo, en un segundo plano, aparecían dos mujeres negras evocando la servidumbre con sus pulcros uniformes blancos, llevando en sus manos bandejas con vajilla de cristal que se incluyen como parte del cuadro del lugar. Para completar la escena, concebida editorialmente y aceptada por las señoras blancas, aparece, al fondo, una piscina y la vista panorámica de la ciudad de Cali. Una imagen que, sin duda, oculta mostrando. Al respecto, planteamos que este era un claro ejemplo de violencia simbólica reproducida por los medios masivos de comunicación.

 

En palabras de Pierre Bourdieu, genera representaciones diferenciadas de clase social, de género y de raza para quienes las observan; reproduciendo discursos de los roles y estatus que la sociedad ha trasmitido y que ciertos grupos sociales simbolizan dentro de la estructura de la sociedad, que para nuestro caso evocaría el papel de las mujeres “afrodescendientes”. Mujeres que, por lo general, cumplen roles de servidumbre en casas y haciendas de mujeres poderosas (ricas, afamadas, influyentes y con reconocimiento social) que los medios de comunicación intentan imponernos como un patrón a seguir, sin detenerse a pensar lo que implica alcanzar dicho estatus, en materia de derechos, dominación y violencia cultural.

 

Tres meses después, en marzo de 2012, la Revista colombiana SoHo, bajo la dirección de Daniel Samper Ospina, con el aparentemente ánimo de reivindicar a la mujer negra y darle un lugar protagónico y en clara respuesta a la imagen registrada en la Revista Hola, hace un estudio fotográfico con cuatro despampanantes mujeres negras y publica una fotografía de tales beldades desnudas. La fotografía muestra a cuatro mujeres negras sentadas en poses sensuales, con un bronceado perfecto destacando sus curvas y pieles ébanos brillantes y seductoras, en un contexto tropical, con una piscina al fondo y de nuevo, como en Hola, incluyendo la servidumbre, pero ahora, con mujeres supuestamente blancas, pero que realmente son mestizas y humildes, como parte del decorado general.

 http://www.soho.com.co/home

Una de las modelos que posó encantada para la fotografía, Belky Arizala, directora de la fundación “El alma no tiene color”, argumenta que aceptó posar desnuda para sentar su voz de protesta frente a la discriminación y, por su parte, el director de la revista, Daniel Samper Ospina señaló que es una reivindicación de la mujer negra. ¿Reivindicación de qué? Nos preguntamos nosotros. ¿Frente a qué estás protestando, estimada Belky?

Esta nueva imagen evidencia una situación igual y tal vez, mucho peor que la foto publicada en Hola. El trasfondo de discriminación racial se mantiene, pues no sólo usa el mismo tipo de estrategia, sino que de fondo existe una intencionalidad de dar respuesta, bastante desatinada, que realmente sólo obedece a lógicas del mercado y de la sociedad de consumo, a un hecho que socialmente generó el rechazo e indignación por parte de diversos sectores de la sociedad, entre ellos el académico.

Cuestionamos esta respuesta de la Revista SoHo porque hace uso del mismo tipo de estrategia de violencia simbólica doblemente intencionada y manipulada, que confunde la ciudadanía y manipula la opinión pública. Usar un grupo de mujeres afrodescendientes imitando la escena de la fotografía de la revista Hola, reivindica la mujer negra como un objeto sexual, cosificado, que privilegia la superficialidad de la imagen del cuerpo, con el agravante, además, que en este caso, no aparece un discurso, una razón o motivo distinto a sentimientos de venganza y retaliación.

No aparecen las mujeres negras como señoras de la alta sociedad, tal como sí son mostradas las blancas en la imagen anterior y que originó esta desacertada respuesta de parte de SoHo, sino que su valor en tanto mujeres negras se minimiza a la estética sensual y al discurso sexual impuesto por la cultura machista y por esa ideología del gran macho que reproduce SoHo, elevando al estatus de mercancía el cuerpo femenino; es esa apuesta editorial, periodística e ideológica de la revista SoHo la  que alimenta ese apetito masculino, de allí que sea una revista para Hombres. No se destacan las mujeres negras por sus cualidades intelectuales, artísticas, culturales, sociales o por sus  habilidades como empresarias, no. Se destacan como símbolo sexual, como simples objetos sexuales.

 

Para los medios de comunicación y, de manera particular, para SoHo, la imagen desnuda de la mujer es un instrumento de las fuerzas del mercado que le posibilita ganar adeptos- y adictos a los desnudos-  en la sociedad de consumo, más allá de ser un canal de formación ciudadana. Este medio es un actor más que, con sus propios intereses, dista mucho de cumplir con una función social de formación democrática fundada en un periodismo cívico y crítico, de denuncia o reivindicación.

 

Por el contrario, SoHo entroniza en sus lectores el valor de uso y de consumo que sobre lo femenino, insisten otros actores de esa perversa industria cultural que insta en mantener esa idea de Hombre y de Macho, soportada en que su felicidad está exclusivamente en consumir mujeres. En lugar de proponer otro tipo de hombre capaz de construir relaciones simétricas y respetuosas con las mujeres, con el cuerpo femenino, la señalada revista persiste en un imaginario colectivo que termina confirmando ese carácter premoderno de un país y de una sociedad que culturalmente son conservadoras, violentas y excluyentes.

 

Es claro que SoHo usó como estrategia de venta, tal como lo ha hecho en otras ocasiones, la aparente reivindicación de la mujer negra. Pues en la imagen no existe un discurso que dimensione el rol político y social de la comunidad afrodescendiente. De aquellas mujeres que ocupan lugares en los distintos ámbitos de la sociedad, desde aquellos espacios donde aportan a la construcción de una sociedad diferente, o desde donde se denuncian injusticias y todo tipo de desigualdades y desde los cuales se lucha contra posturas discriminatorias y de segregación social.

 

Las mujeres jefes hogar y madres cabeza de familia, mujeres lideresas de comunidades y gestoras de procesos de paz, mujeres en las esferas del gobierno desde donde aportan a la edificación de un tipo de sociedad distinta que reconoce el aporte de los grupos minoritarios.

 

Lo que este tipo de respuestas genera en los ciudadanos es “un efecto de realidad” que puede mostrar y hacer creer lo que se muestra, que puede conllevar a un tipo de representación de la mujer que dista de ser real en la medida en que, en la vida cotidiana, la mayor proporción de mujeres, no se corresponden con las mujeres construidas por el mercado y visibilizadas a través de los medios de comunicación. Tanto SoHo como Hola hacen una discriminación racial y social de la mujer, con el agravante de que la primera, en una pretendida reivindicación racial, termina usando con fines meramente comerciales la imagen de la mujer afro.

Y frente a la postura que intenta, cual héroe, reivindicar la mujer negra, hay un situación particular: una visión práctica que les lleva a sacar el mayor partido, de las posibilidades que les ofrece el instrumento mediático del que disponen. Cabe, entonces, una reflexión más profunda y tiene que ver con la imagen que los responsables de los medios de comunicación tienen y dan de estos y de la verdad de su acción e influencia. Los medios de comunicación son, en conjunto, un factor de despolitización que actúa principalmente sobre las fracciones de clase más despolitizadas del público.

Esta banalización de la mujer negra excluida que hace SoHo, respondiendo a Hola, es mucho peor porque desdibuja más el rol de la mujer en una sociedad como la colombiana, y es por ello que como ciudadanía tenemos el deber y el derecho de combatir, pues sus efectos son tremendamente funestos para la cultura y la democracia.

 
*****************************************************************************

la respuesta desatinada de SoHo a Hola.pdf
Reply all
Reply to author
Forward
0 new messages