Hola a todos:
Diego es un niño muy sensible, a veces extremadamente sensible. Por ejemplo, leyendo un libro sobre Dinosaurios (una de sus pasiones actuales), hemos sabido que durante la Primera Guerra Mundial la armada alemana hundió en el océano un navío canadiense que transportaba restos fósiles de ciertas especies de dinosaurios (como algunos Coritosaurios, si no recuerdo mal). Pues bien, ahora cada vez que leemos algo sobre "Coritos", como los llamamos afectuosamente... Diego se siente triste. Y no es que finja sentirse triste, sino que lo está de verdad. Lo bueno de esto es que, ahora, Diego se ha convertido en un "activista" en contra de los conflictos bélicos y las guerras :)
Diego es también un niño muy perfeccionista. Casi siempre quiere rozar la excelencia, y no está satisfecho si entre sus resultados se desliza algún error, por ligero que sea. Tratamos siempre de que vea los errores como oportunidades para aprender y corregir, aunque no siempre lo logramos. En tales ocasiones, se frustra, pues su umbral de tolerancia a la frustración es generalmente bajo. Afortunadamente, todo esto es transitorio, y vuelve a su forma se ser habitual pasados unos minutos.
Generalmente, Diego ha ido por delante en el plano intelectual, con respecto a su desarrollo motor, y con respecto al desarrollo intelectual de sus compañeros. En ocasiones, Diego no ha hecho un buen uso de esta situación, y entonces hemos tratado de corregir su comportamiento.
Llevamos una especie de "cuaderno de bitácora" con las frases que nos parecen más geniales de Diego. Anotamos la fecha en la que dijo alguna de su frases geniales, y la propia frase, claro. Releerlas, pasado un tiempo, es una delicia que por ahora sólo disfrutamos sus padres, pero esperamos que el propio Diego valore en el futuro este mismo archivo de sus genialidades (también podríamos llamarlas, simplemente, ocurrencias).