Entonces decidió pedir a cualquier buen samaritano propietario de
automóvil, que pasara por allí, que lo llevara al menos hasta
Montesacro.
Se montó con un señor mas o menos de 55 años, que, en la historia de
su vida, le contó que cumplia el saueño de muicha gente de ir a
trabajar a los estados unidos o a españa.
Hasta hoy no sabemos de JC, dicen que vende su cuerpo en un lugar
lejanno.