De "El enemigo interno" performance Eli Neira
Fotos: Fabian Cambero
II Encuentro de Arte de Acción Escena Fractal
mayo 2012 santiago de chile
Para ver el video haga clic aqui)
La performance en mi, o la caca y
el signo
Minimanifiesto Escatológico
Por Eli Neira
Me
cago en la Constitución Política de Chile porque la Constitución Política de
Chile se cago en mi primero. Y no solo se cagó en mi, sino en todos nosotros.
Me recago en la constitución apelando a mi legítimo derecho a pataleo, aunque éste
no sea más que una ilusión.
Pero ¿Qué es
el arte sino ilusión?, ¿Qué son los
signos?, ¿Qué son siglos y siglos de pintura, poesía, teatro novela, sino pura
y cara ilusión? Ilusión de significado, ilusión de comunicación, ilusión de
trascendencia que agota en si misma su frágil pero centelleante vida.
Ante la
impotencia de los signos, ante la imposibilidad de comunicar, yo decido entonces
encarnar el signo y me cago. Me cago y me fotografío cagando, lo registro en
video también, para que no quede duda. Mi caca es real y mediática a la vez
(Chúpate esa), mas real (aunque menos mediática) que las tetas de la Bolocco,
más real que las noticias de CNN, mas real que las cifras macroeconómicas, mas
real que el dólar y el peso, mírela
usted, huélala usted. Mírela bien, ¿Qué siente? ¿Asco?
Usted siente
asco frente a mi caca pero no siente asco
frente al sistema. Y yo le pregunto, ¿Qué es más asqueroso mi caca o la
colusión de las farmacias?, ¿Mi caca o el montaje del caso bombas? ¿Mi caca o
los precios del transantiago? ¿Mi caca o la diferencia entre el sueldo de un
senador y el de un obrero?, ¿Mi caca o la policía apaleando niños mapuches?, ¿Mi
caca o el pinochetismo? ¿Mi caca o la constitución política que nos rige?, ¿Mi
caca o la cobardía de algunos políticos?
Como puede
darse cuenta, mi caca nos es más que una pobre alpargata ante la magnitud de mierda que nos rodea.
Entonces,
siguiendo un impulso natural, me cago en la constitución política de Chile, la carta
fundamental de la república redactada con prolijidad y malicia por el
pinochetismo durante los 80 para dejarnos amarrados al dominio de los poderosos.
Me cago en la madre de todos los males, en la trampa y herencia definitiva de
la dictadura. Me cago sintiendo una enorme liberación no sólo en mis entrañas
sino en la totalidad de mi ser. Liberación que por cierto no espero represente
a nadie ni guste a nadie más que a mí
misma. (De todas maneras es un placer tenerles por aquí). Mi arte no aspira a
la representatividad, ni a la inclusión. Si les apetece me toman en cuenta si
no se pueden ir a dar por culo.
Tampoco espero
que me amen por andarme cagando en público ni que me estudien en tesis
doctorales ni que me incluyan en los contenidos obligatorios de la materia de
artes plásticas para la enseñanza media. No señor, yo no pido eso, porque si me
vienen con wevadas yo me cago también en el arte y la academia. A mi la
academia nada me ha dado más que una deuda. No me dio conocimientos, no me ha dado premios
ni trabajo hasta el momento ¿Por qué habría yo de seguir sus dictados?, ¿Por
qué tendría yo que doblegarme ante su curia? Ahora si me dan un cursito por ahí
podríamos comenzar a dialogar…
Pero mientras
tanto me cago y bautizo mi caca como “El enemigo interno”. ¿Alguien se acuerda quién
era el enemigo interno durante el gobierno de mi general Pinochet? Pues todos
nosotros éramos el enemigo interno.
Nuestros padres, tíos, vecinos, profesores, primos, etc. Todos, grandes y
chicos, todos vivimos bajo la sombra y la amenaza de la bayoneta.
Y hablando de
caca, bien sabemos que el gobierno militar no tuvo ningún problema en hacernos re
cagar a todos. A sus enemigos y al que dijera agua va. Nos cagaron, nos
masacraron y nos dejaron amarrados a su trampa, la constitución que nos
heredaron.
Me cago además
porque yo no inventé la caca, como todos ustedes bien sabrán, cagar es un
proceso metabólico propio del ser humano (de vital importancia hay que agregar)
presente en el cuerpo de todas las especies vertebradas e invertebradas. Cagar
es patrimonio de la humanidad, facultad de todos los cuerpos, el mío, el suyo,
el del presidente. Mi vecina caga, mi gato caga, el ratón caga, mi mamá caga, el
perro caga y se la come además. Gracias a dios todos cagamos y si no cagamos
nos morimos, eso es un hecho. Nos intoxicamos. Por lo tanto al que le genere
problema mi caca, mmm…déjenme decirle que tiene un problema mayor, ya que se
estaría conflictuado con un proceso biológico de su propio cuerpo. Un proceso que
le pertenece en tanto integrante de la raza humana. Y es
mejor no tener problemas con la caca. Ni con la raza humana. Se los digo.
Ahora bien, dirán
ustedes que podría yo tener la deferencia de ir a cagarme a otro lado, en
privado, en el baño de mi casa, por ejemplo, como la gente decente y no hacerlo
en un encuentro de performances.
Pero es que la
perfomance es así. Como cagarse en público.
Una experiencia fuerte. (Aunque debo decir que mi caquita no estaba nadita
de hedionda, porque ese día y como parte de la preparación para la obra sólo
comi vegetales, pensando en el público presente por supuesto)
Por otro lado
la caca en el arte ha estado presente desde siempre, desde que un cavernícola
con las manos untadas en caca (en la época en que no había papel higiénico) las
estampó en una caverna y luego les hecho pigmento. ¿De que creían que estaban
hechas las manos de Altamira? ¿De óleo? ¿Creían que era un plotter?
Pues no. Eran
de caca. Caca, caca, la arcilla primigenia. La primera gran “Obra” del ser
humano. ¿Sabia usted que en nuestro idioma ir a cagar también se dice ir a
“obrar”.
En los cuadros
de Dalí hay caca. El mismo lo escribe en su diario. Dalí usaba la caca como
parte de su método de creación paranoico
critico. Cuenta en su diario que cuando niño le gustaba cagarse en los cajones
de la ropa y cerrarlos para que luego los adultos se encontraran con el pastel
al abrir los muebles.
Hay caca en la
obra de Gilbert & George. Por montones. Hay caca en Pink Flamingo, hay caca
en el gran Passolini, hay caca en el MOMA de Nueva York, en el Guggeinheim, en las
bienales de Kassel y de Venecia (dicen que los famosos canales están llenos de
caca) Hay caca en Sao Paulo, en Johansburgo, en La Havana, en San Salvador, en Cincinnati.
Hay caca en el mundo del arte porque hay caca en el mundo. Somos caca. En eso
nos transformaremos. Cuando muramos y echemos la ultima cagadita junto con la
última exhalada.
Dicen que
pisar caca trae buena suerte, Yo me pregunto, ¿Hemos tenido buena suerte los
chilenos los últimos 40 años?
Bueno hasta
aquí el manifiesto y los invito a disfrutar de la muestra y a visitar la
tiendita de arte y poesia que está en la habitación continua
Esta obra se
suma a los llamados para la formación de una
*ASAMBLEA
CONSTITUYENTE PARA CHILE*
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Posted By Eli Neira to
kiss me at 6/09/2012 12:15:00 PM