




Se multiplican las declaraciones de rechazo a los errores contenidos en la Exhortación Apostólica postsinodal Amoris Laetitia. Creemos que vale la pena el esfuerzo de leer serenamente estos documentos. Sobre todo a la luz del mensaje de Fátima, en cuya época central parece estamos entrando.

El 21 de noviembre 2016, la Santa Sede publicó la Carta Apostólica del Papa Francisco Misericordia et misera, firmada el 20 de noviembre. En el n° 12 de este documento, el Santo Padre extiende más allá del Año de la Misericordia la facultad de confesar concedida el 1 de septiembre de 2015 a los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X

En un acto no tan sorprendente como el del presidente del Perú, de origen polaco, ahora la Iglesia de Polonia declara a Jesucristo como rey de la nación, en presencia del presidente y buena parte de las máximas autoridades políticas del país.

Aún sin terminar, el Superior General de la FSSPX bendijo el seminario de los EE.UU. construido en una zona rural de Virginia, localidad de Dillwyn. En principio hospedará unos 120 seminaristas. Es indudable que la liturgia y la doctrina tradicional atrae vocaciones.

Es difícil interpretar tan extendido rechazo de la prensa globalista a la candidatura primero y a la elección después de este personaje que tantas incognitas plantea. Lo cierto es que el mundo fue conmovido y por primera vez en mucho tiempo se sacudieron lo grandes centros de poder.

En el día de las elecciones norteamericanas, La Nación, el diario “conservador” de la Argentina dedica una nota a la “artista” Marina Abramovic, quien pasara a ser una celebridad en los EE.UU. en los días previos a la elección cuando se dio a conocer un mail en el que invitaba a dos estrechos colaboradores de Hillary Clinton, los hermanos Podestá, a un “spirit cooking”.

A la espera de un comunicado de la Casa General de la FSSPX, informamos sobre declaraciones que han publicado el Superior del Distrito de Francia, p. C. Bouchacourt y el Superior del Distrito de Italia, don Pierpaolo Maria Petrucci, Superior del Distrito de Italia, declaraciones difundidas también por el Distrito de los EE.UU.

La reciente canonización de Mons. Manuel González García, apóstol de la adoración eucarística se asocia con un presedente regio: la Reina Isabel, la Católica, devotísima del Santísimo Sacramento. Aquí un paralelismo publicado por el boletín de la Asociación Reina Católica, que promueve su beatificación.

Se llamaba Eugenio Pacelli y había nacido en Roma el 2 de marzo de 1876, reinando el Beato Pío IX, de noble y catolicísima familia, devotísima a la Santa Sede. Siendo un niño de pocos años los Padres Filipinos de la iglesia que frecuentaba solían verlo todas las tardes arrodillado ante el Sagrario, mirando como un pequeño ángel hacia su Señor y mayor amigo. Por la mañana, antes de ir a la escuela, había servido ya en la S. Misa recibiendo la comunión.

Desnaturalizadas y traicionadas tan importantes categorías de la vida espiritual y moral,como la misericordia y el perdón, en aras de la dignidad humana que es uno de los grandes neodogmas conciliares, lo que resulta, tras visitar este outlet eclesial de Francisco, es un revoltijo de homúnculos abajados por una fe sociomórfica.

En la espiritualidad de Fátima encontramos unos caracteres que son propios y esenciales de toda espiritualidad cordimariana y aparecen siempre en ella, mientras que otros son puramente circunstanciales a la coyuntura y finalidad de las apariciones de Fátima.

A estas alturas no se entiende qué necesidad pueda haber de un acuerdo entre Roma y la Fraternidad fundada por monseñor Lefebvre, dado que la postura de los mencionados sacerdotes está de hecho regularizada, y que los problemas que aún están sobre el tapete, como salta a la vista, son de escaso interés para el Sumo Pontífice.

Tiempo raro el que vivimos. Mientras temblaban la placas tectónicas en el Cono Sur y en el Japón, Francisco daba a luz otro documento. Como en la fábula clásica, tantas veces recordada, fue otro parto de los montes. Tembló la tierra y dio a luz… un ratoncito.

Los cardenales solicitaron al papa Francisco que aclare la “grave desorientación y gran confusión” respecto a la interpretación y aplicación práctica de la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia, particularmente el capítulo VIII y los fragmentos relacionados a la admisión a los sacramentos de los divorciados vueltos a casar, así como la enseñanza moral de la Iglesia.