En la década de 1920 luego del retiro de Watson del mundo de la psicología académica, los psicólogos, en particular los conductistas estaban ansiosos por plantear nuevas teorías sobre el aprendizaje diferentes a las ya planteadas por el condicionamiento clásico. La más importante entre estas nuevas teorías fue la del condicionamiento operante propuesto por Burrhus Frederic Skinner, más comúnmente conocido como B.F. Skinner.
B.F. Skinner propuso su teoría sobre el condicionamiento operante a partir de la realización de varios experimentos con animales. Para ello empleó un artilugio especial diseñado por el mismo, el cual actualmente es conocido como la Caja Skinner, utilizó en sus experimentos especialmente ratas de laboratorio.
Después que el animal satisfizo su hambre, comenzó aexplorar la caja de nuevo, luego de un tiempo, presionó la palanca por segunda cuandovolvió a tener hambre. Este fenómeno continuó en repetidas ocasiones, despuésde un tiempo, la rata aprendió a presionar la palanca cada vez que queríaalimentarse, en este punto Skinner consideró que el condicionamiento había sidoexitoso.
De esta forma, dicho tipo de condicionamiento destaca la importancia del entorno y las interacciones del individuo con su ambiente en la modificación y el control del comportamiento. Esto ha sido ampliamente utilizado en diversos campos, desde la educación y la terapia hasta el manejo de animales y la modificación de conducta.
Aunque se plantean cuestionamientos éticos y se debate sobre los límites de su aplicabilidad, el condicionamiento operante ha demostrado tener aplicaciones prácticas valiosas en la educación, el trabajo y la terapia. Al continuar investigando y reflexionando sobre sus implicaciones, podemos utilizar este conocimiento de manera responsable y beneficiosa para mejorar nuestras vidas y las de los demás.
Hace mención a cualquier tipo de comportamiento que induce a una consecuencia concreta que puede variar en función de esta conducta. Su nombre hace referencia a su utilidad para lograr un fin, de ahí lo de instrumental, y también a que actúa sobre el entorno, por ello lo denomina operante.
El término fue introducido por el Psicólogo Burrhus Frederic Skinner, aunque hoy se prefiere el de condicionamiento instrumental, introducido por Edward Thorndike, por ser más descriptivo. Este último sugiere que la conducta sirve de instrumento para conseguir un fin y se da por ensayo y error, a diferencia del condicionamiento operante planteado por Skinner, que propone que aquellas respuestas que se vean reforzadas tienen tendencia a repetirse y aquellas que reciban un castigo tendrán menos probabilidad de repetirse.
El autor más importante en el estudio del condicionamiento operante es B. F. Skinner. A finales de la década de 1920 empezó a trabajar con palomas. Para ello, utilizaba un ambiente libre de distracciones denominado caja de Skinner, en el que se podían manipular las condiciones en las que se proporcionaba alimento a los animales. Sus exhaustivos estudios utilizando este artefacto permitieron a Skinner descubrir muchos de los factores que influyen en el condicionamiento operante.
Los estudios sobre el condicionamiento clásico dieron lugar a la aparición de otras teorías que pueden explicar el comportamiento y el aprendizaje, y una de ellas es el condicionamiento operante. El condicionamiento operante trata de negar la creencia de que los pensamientos y motivaciones internas son los responsables del aprendizaje de un comportamiento. Como conductista, Skinner creía que sólo las causas externas de comportamiento debían ser consideradas.
El condicionamiento operante es una teoría de aprendizaje propuesta por el psicólogo B.F. Skinner, que sostiene que el comportamiento de un organismo puede ser modificado mediante la manipulación de sus consecuencias.
El condicionamiento operante es importante porque se centra en cómo el comportamiento de un individuo se modifica por sus consecuencias. En este sentido las acciones de una persona generan consecuencias que causan acciones a futuro y en última instancia, moldean el carácter de una persona.
Aunque ha tenido varias críticas interesantes, no podemos negar que el condicionamiento operante fue pionero en la terapia conductual y ha posibilitado intervenciones que intentan mejorar sus postulados.
Uno de los experimentos más famosos sobre el condicionamiento operante fue realizado por B.F. Skinner, que colocó una rata hambrienta en una caja. Para esto, la rata tenía una palanca que le daba comida. Entre sus resultados, aprendió pronto a pulsar la palanca para obtener comida y siguió haciéndolo incluso cuando la palanca ya no proporcionaba comida.
Una de las características clave del condicionamiento operante es que es voluntario. La persona debe ser consciente de las consecuencias de su conducta para que ésta sea condicionada operativamente.
Aunque el condicionamiento instrumental u operante está forzosamente vinculado a la figura de B. F. Skinner, sus principios fueron establecidos por Thorndike a comienzos del siglo XX.
Por tanto, los actos que tienen consecuencias satisfactorias tenderán a repetirse, lo que constituye el principio fundamental del aprendizaje que sostiene la teoría del condicionamiento operante que desarrolló Skinner.
Para Skinner la conducta puede explicarse mediante las conexiones entre estímulos y respuestas, sin necesidad de considerar los procesos mentales. Entiende que existe una conducta respondiente, provocada por estímulos conocidos, que puede comprenderse mediante el condicionamiento clásico, pero que la mayor parte de la conducta humana es operante, es decir, que es emitida espontáneamente por el organismo sin necesidad de recurrir a estímulos conocidos.
En este artículo de Psicología-Online sobre el condicionamiento operante, te explicamos qué es, su definición y te mostramos algunos ejemplos. Además, también te contamos cómo aplicar el condicionamiento operante.
La diferencia principal entre el condicionamiento clásico y el condicionamiento operante es que el condicionamiento clásico se centra en modificar el estímulo que provoca una conducta, mientras que el condicionamiento operante se centra en modificar la conducta mediante un estímulo.
Pero en qué consiste exactamente el condicionamiento operante? En este artículo repasamos los conceptos clave para entender este paradigma y detallamos sus aplicaciones más frecuentes, tanto para aumentar conductas como para reducirlas.
La diferencia principal entre el condicionamiento clásico y el operante es que el primero se refiere al aprendizaje de información sobre un estímulo, mientras que el segundo implica un aprendizaje sobre las consecuencias de la respuesta.
Skinner opinaba que la conducta era mucho más fácil de modificar si se manipulaban sus consecuencias que si simplemente se asociaban estímulos a ésta, como sucede en el condicionamiento clásico. El condicionamiento clásico se basa en la adquisición de respuestas reflejas, con lo cual explica una menor cantidad de aprendizajes y sus usos son más limitados que los del operante, ya que éste hace referencia a conductas que el sujeto puede controlar a voluntad.
Dadas la importancia y la eficacia del refuerzo positivo, las técnicas operantes para aumentar conductas tienen una utilidad demostrada. A continuación describiremos los más relevantes de entre estos procedimientos.
Al aplicar técnicas operantes para reducir conductas conviene tener en mente que, dado que estos procedimientos pueden ser desagradables para los sujetos, siempre es preferible utilizar los menos aversivos cuando sea posible. Asimismo estas técnicas son preferibles a los castigos positivos.
En el condicionamiento operante actuamos sobre las conductas que realiza el perro espontáneamente y las consecuencias que tengan sus actos determinan el aprendizaje. Así, las consecuencias agradables tienden a fortalecer una conducta. En cambio, las consecuencias desagradables tienden a debilitarla.
Skinner quiso comprender y demostrar el porqué del comportamiento humano, partiendo de las ideas de Pavlov (condicionamiento clásico) sobre el control experimental y el condicionamiento, influido también por Thorndike y las consecuencias del entorno y teniendo siempre en cuenta el enfoque de Watson sobre el comportamiento observable.
Skinner supuso una revolución para la psicología siendo una de las figuras más importantes dentro de la psicología científica y siendo considerado el padre del condicionamiento operante. Su legado consolidó la psicología como una disciplina científica, revelando poderosa información sobre los procesos de aprendizaje.
En palabras de Skinner Un buen comportamiento operante es el que opera sobre el entorno y produce consecuencias. El condicionamiento operante es el cambio que tiene lugar cuando esas consecuencias tienen un efecto particular, a este efecto se le denomina fortalecimiento o reforzamiento, es decir, lo que el sujeto acaba de realizar tiene ahora más probabilidades de repetirse debido a que le han seguido consecuencias reforzantes.
Mediante el condicionamiento operante el sujeto aprende la asociación que se da entre su conducta y las consecuencias de ésta. El sujeto primero actúa, y entonces el medio ambiente responde con una consecuencia a dicha acción. Esta es la principal diferencia con el condicionamiento clásico, en el cual un estímulo del medio ambiente desencadena una respuesta automática y refleja en el sujeto.
Sus experimentos consistían en enseñar a sus animales a que ejecutaran cierta conducta para obtener una recompensa (alimento). Típicamente una rata aprendía a presionar una palanca y una paloma a picotear un pequeño disco para obtener alimento. Este tipo de conductas, a diferencia de lo que sucede en el condicionamiento clásico, no son reflejas.
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