DIOCESIS DE QUIBDO
IV DOMINGO DE PASCUA
ABRIL 29 2012 CICLO “c”
Hec. 4,8-12; 1Jn 3,1-2; Jn 10,11-18
INICIAL
Caridad Pastoral, alma del Sacerdote
La caridad Pastoral es la virtud que ha de animar y guíar la vida espiritual del presbítero en cuanto configurado con Cristo cabeza y pastor. Esta caridad es un don gratuito y, al mismo tiempo, deber y llamada, y supone la donación total de sí mismo a la Iglesia. La caridad pastoral encuentra su expresión plena y alimento supremo en la Eucaristía (n. 23).
Esta caridad es el principio interior y dinámico capaz de unificar las múltiples y diversas actividades del sacerdote. Bajo la guía del Espíritu tiene que tomar conciencia cada vez mayor de ser ministro de Jesucristo (nn. 24-25). Ministro de la Palabra, de la celebración de los sacramentos y guía de la comunidad (n. 26). Juan Pablo II
Con la responsabilidad de orar por los sacerdotes, celebremos la Santa misa.
PERDÓN:
Imploremos el Perdón.
1 Jesús, tu que eres el verdadero pastor, porque entregas tu vida por las ovejas, ten piedad de nosotros.
2 Tu Jesús que no te preocupas únicamente de las ovejas de tu redil, sino también de los que están lejos de ti. Ten piedad de nosotros.
3 Tu Jesús que nos amas entrañablemente y por eso mueres por nosotros, míranos con ojos de misericordia y ten piedad de nosotros.
SACERDOTE,
Te piedad de nosotros Jesús buen Pastor, perdona nuestros pecado y llévanos a la vida eterna.
NO OLVIDEMOS QUE LAS VOCACIONES SON EL DON DE LA CARIDAD DE DIOS
PETICIONES.
1 Te pedimos Cristo Jesús, pastor de los pastores, por el Papa Benedicto, por nuestro Obispo Julio, por quien será nuestro próximo Obispo, y por todos los Obispos, sacerdotes y Religiosos, para que con su palabra y ejemplos edifiquen la comunidad cristiana.
2 Te pedimos Jesús Buen Pastor, por todos los laicos comprometidos que cuidan con esmero las diversas comunidades, para que cuenten siempre con tu doctrina dejada en los evangelios.
3 Te pedimos Jesús Buen Pastor que no falten en nuestra Iglesia Diocesana de Quibdó evangelizadores que asistan a las diversas comunidades, y les hagan sentir sus manos benévolas de pastores y amigos.
4 Te pedimos la paz eterna para los buenos pastores que han acompañado nuestro proceso evangelizador y que hoy gozan de tu luz en el cielo.
5 Te pedimos Señor por todos los jóvenes, varones y damas, que sienten el llamado a la vida religiosa, para que tengan personalidad Cristiana y no se dejen desanimar en su propósito.
6 Oremos por los sacerdotes enfermos y con diversas dificultades, para que superándolas, puedan seguir en el mundo, haciendo el bien.
ACCIÓN DE GRACIAS.
Gracias Señor por el amor con que los pastores realizan sus obras, no permitas que se desanimen cuando las cosas no salgan bien, pues el éxito no está en los resultados que se ven. Te pedimos Señor que cuando les hagamos una visita a tus sacerdotes, ellos nos sonrían aunque estén muertos de cansancio.
Gracias Señor porque permites que la comunidad comprenda a sus pastores, les disimule sus defectos y ore por ellos
Gracias Señor por los Sacerdotes que nos predican con su ejemplo y con sus palabras estudiadas y meditadas.
Gracias Señor por este día del Buen Pastor.
ESTIMULEMOS CON EL EJEMPLO A LOS JÓVENES QUE DESEA CONSAGRAR SU VIDA
LÍBRANOS.
Líbranos Señor de dejarnos ilusionar por las voces falsas de quienes nos separan del camino del bien y nos invitan a una vida fácil, basada en actos de desamor.
Líbranos Señor de líderes que disfrazados con pieles de oveja arrastran a alimentar vicios y antivalores, alejándonos del respeto, del amor y de la justicia.
Líbra Señor a los jóvenes con vocación sacerdotal o religiosa, a dejarse desanimar por los falsos amigos o a cambiar de parecer por respetos humanos.
SACERDOTE-
Líbranos de todo mal y peligro, gran pastor de los pastores y llévanos a la vida eterna.
PAZ.
Gracias Padre porque en Jesús DADOR DE PAZ nos diste al buen pastor que da la vida por sus ovejas y establece pastores que continúen su misión.
Gracias Padre porque frente a los ladrones que buscan su interés y pierden el rebaño, Jesús, PRÍNCIPE DE LA PAZ es la puerta de salvación; quien pasa por ella encontrará pastos abundantes.
Gracias Jesús PORTADOR DE PAZ por la buena relación que tienes con nosotros tus ovejas, pues nos llamas a cada uno por el nombre, vas delante de nosotros y conocemos tu voz.
SACERDOTE.
Unidos al pastor de los pastores, démonos el saludo de la paz.
Feliz cumpleaños al Padre STERLIN LUNES 30 DE ABRIL:
DIÓCESIS DE QUIBDÓ
VICARÍA DE PASTORAL AFRO
APOYO HOMILÉTICO, EN EL DÍA DEL BUEN PASTOR
Domingo 29 de Abril de 2012
1. Personajes y Características
- El buen Pastor: es el dueño de las Ovejas; generalmente tenía entre 1 y 100 ovejas, lo cual no le daba para pagar a una persona que se las cuidara; cuida a sus ovejas, se preocupa por ellas, las conoce por su nombre, reconoce y protege a la descarriada y a la enferma; está dispuesta a dar la vida por sus ovejas.
- El Asalariado: la persona que cuida más de 100 ovejas, recibe un salario por su trabajo; cuida a las ovejas, las alimenta, pero cuando el peligro es mayor, puede huir y dejar a las ovejas expuestas al peligro.
Los pastores eran despreciados en Israel, pues al vivir en el campo, los citadinos los culpaban de todo lo que acontecía en el campo: robos, atracos, homicidios, etc.
Los dos animales siguientes también representan un papel en el Evangelio
- Las Ovejas: hay unas que obedecen y otras que no, la voz del Pastor; deben estar atentas al llamado de atención, el cual se hace con la voz, con algunos gestos, con la piedra (cuando cae en medio de ellas, es para dispersarse; cuando cae en un lugar distinto en el que están, es para dirigirse hacia allá.
- El Lobo: la principal amenaza para las ovejas, pues se alimenta de ellas, y es capaz incluso, de acabar con la vida del buen pastor.
2. Herramientas del Pastor
- La Honda (Cauchera): utilizada para dispersar a las ovejas reunidas, o para reunirlas cuando están dispersas; también es un arma para ahuyentar al lobo, o a los ladrones.
- El bastón: palabra de origen africano, que representa la sabiduría, la ancianidad; signo de apoyo, de autoridad, de protección y de apoyo.
- Sandalias: símbolo de la libertad (Vs los esclavos no usaban calzado).
3. Algunas aproximaciones al mensaje
- El buen pastor está dispuesto a dar la vida por sus ovejas; no se dedica a hacerles daño, sino a cuidarlas; no puede quitar la vida a las ovejas, pues ha venido a “dar la vida en abundancia.
- En la Eucaristía nos congregamos para alimentarnos de la Palabra de Dios, del Cuerpo y de la Sangre de Cristo, y del compartir con la comunidad; una vez alimentados, nos dispersamos para continuar celebrando la Eucaristía, es decir, consumiendo ese triple alimento que hemos recibido.
- El buen Pastor, es aquella persona que genera unidad en donde se encuentra, en el servicio que presta; conocer a las ovejas por su nombre, significa esforzarse mutuamente por mantener excelentes relaciones, acompañar a la otra persona en su circunstancia.
- Quizá la imagen que más conocemos (y que más se comercializa), es la de Jesús Buen Pastor, cargando a la oveja enferma y descarriada; es capaz de dejar las 99 por ir a buscar a la que se ha perdido. Es una lógica no capitalista.
Benedicto XVI explica la imagen del Buen Pastor
Autor: Teresa Rosero
Nuestro Santo Padre ha escrito un libro titulado Jesús de Nazaret. En la introducción del libro el Papa nos dice que este libro es una expresión de su búsqueda personal “del rostro del Señor” y por eso el camino interior que lo ha llevado al libro ha sido largo.
En uno de los capítulos habla de las grandes imágenes del Evangelio: el agua, la vid y el vino, el pan y el pastor.
En su análisis de la figura del pastor nos dice que esta imagen ha marcado en forma profunda la piedad del pueblo de Israel., sobre todo en los tiempos de calamidad. El Salmo 23: “El Señor es mi Pastor, nada me puede faltar” transmiten consuelo y confianza. Ezequiel 34-37 desarrolla aún más la imagen de Dios pastor.
Los evangelios presentan varias parábolas sobre el tema del pastor y las ovejas. En San Juan 10 se escucha la voz directa de Jesús cuando dice: “Yo soy el Buen Pastor.” Benedicto XVI nos dice en su libro que sorprendentemente este discurso no empieza con estas palabras, sino con otra imagen: la imagen de la puerta: “Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas” (Juan 10,7). Dice esto después de afirmar: “Les aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas” (10,1.) La explicación es que para ser buen pastor hay que entrar a través de Jesús, entendido como la puerta. De esta forma, Jesús sigue siendo el pastor, y por tanto el rebaño le pertenece sólo a Él.
El ladrón viene “para robar, matar y hacer estragos” (10,11). Ve las ovejas como algo de su propiedad, que las puede poseer y aprovechar para su uso. El verdadero pastor no quita la vida, sino que la da: “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (10,10). El verdadero pastor conoce sus ovejas, él las llama y estas lo siguen porque lo conocen a él. La palabra conocer y pertenecer están entrelazadas, porque en el texto griego, son básicamente lo mismo. El verdadero pastor no “posee” las ovejas como un objeto cualquiera que se usa y se consume; ellas le “pertenecen” precisamente en ese conocerse mutuamente. Este conocimiento lleva a un pertenecer interior mucho más profundo que el poseer de las cosas.
Para entender esto mejor, el Papa nos da un ejemplo tomado de nuestra vida. Los hijos no son “propiedad” de los padres; los esposos no son “propiedad” uno del otro. Pero se “pertenecen” de un modo más profundo. Cada uno es una criatura libre de Dios, no se pertenecen como una posesión, sino en la responsabilidad. Se pertenecen precisamente porque aceptan la libertad del otro y se sostienen el uno al otro en el conocerse y amarse. Para el ladrón, para los dictadores, las personas son cosas que poseen. Para el verdadero pastor, las personas son seres libres, y porque las conoce y las ama, quiere que vivan en la libertad de la verdad.
En Ezequiel 34, 14 se lee la promesa del pastor: “Las apacentaré en pastizales escogidos…” Frente a esta promesa, Benedicto XVI afirma y pregunta: “Ya sabemos de que viven las ovejas, pero, ¿de qué vive el hombre?” Él nos responde que el hombre vive de la verdad y de ser amado por la Verdad. Es cierto que el hombre necesita alimentar su cuerpo, pero en lo más profundo necesita sobre todo la Palabra, el Amor de Dios. Aquí hace una relación entre el sermón sobre el pan de vida del capítulo 6 de San Juan y el capítulo del pastor. Nos explica que Jesús, como palabra de Dios hecha carne, no es sólo el pastor, sino también el alimento, el verdadero “pasto”; se entrega a sí mismo para darnos la vida.
Finalmente, el pastor sale en busca de la oveja perdida, la carga sobre sus hombros y la trae de vuelta a casa. Se encarna como ser humano para cargar la oveja, la humanidad, sobre sus hombros. En su encarnación y en su cruz conduce a la oveja perdida.
Benedicto XVI termina su reflexión sobre la figura del pastor diciendo:
“El Verbo hecho hombre es el verdadero portador de la oveja, el Pastor que nos sigue por las zarzas y los desiertos de nuestra vida. Llevados en sus hombros llegamos a casa. Ha dado la vida por nosotros. Él mismo es la vida.”
Bienvenido a Nueva York, Su Santidad. Que Dios lo proteja. Gracias, querido Pastor, por visitar sus ovejitas de los Estados Unidos.