Su obra evidencia la preocupación por demostrar que la noción de Estado
o de organización estatal no es sinónimo de progreso ni civilidad. La
audaz crítica al evolucionismo y a la idea de que las sociedades
primitivas necesariamente deberán progresar hacia sociedades estatales
jerarquizadas, le ha granjeado enemigos, detractores y admiradores.
En la Conferencia de mañana vamos a recordar y analizar parte de sus
ideas filosóficas con respecto al poder, específicamente las nociones
que giran el torno al Estado y su configuración desde una vertiente
evolucionista-occidental y, el poder, desde la visión ácrata de los
pueblos primitivos.