Hola,
Ya le he contado a Chiqui que yo tengo un problema: me voy el lunes a argentina y no vuelvo hasta el 6 de diciembre, así que hasta entonces no podría (y creo que soy quien tendría que estar por IU, porque desde hace unos meses soy coordinador de IU-Chamberí y estoy en la ejecutiva de IU-CM). Como dice fernando dentro de un tiempo nadie se acordará de esto (de hecho ya casi nadie se acuerda), pero no por ello hay menos explicaciones que dar. Así que, a falta de ese encuentro al que no renuncio, yo os voy a dar la de IU-CM a través de mis ojos.
Todo se remonta a un acuerdo que han firmado todas las partes que tienen presencia en la asamblea de Cajamadrid. El texto del acuerdo
está aquí (es el que firmó IU-CM, COMFIA-CCOO, el PP y una asociación de impositores, pero supongo que es muy parecido al que firmaran otros agentes). El acuerdo se justificó porque garantizaba el mantenimiento del status de Cajamadrid (Beteta había defendido su privatización), la negociación colectiva como forma de arreglar los conflictos laborales en la Caja, más fondos para obra social... Más allá de cómo se llegó a ese acuerdo, lo importante a los efectos de la presidencia de Cajamadrid es su artículo 14. Éste dice:
-
Los firmantes de este acuerdo reconocen al grupo mayoritario dentro
del mismo, su exclusiva capacidad de propuesta del candidato a
Presidente del Consejo de Administración, y una vez valorada por el
conjunto de los firmantes su idoneidad y adecuado perfil, se
comprometen a apoyar conjuntamente su nombramiento en los Órganos de
Gobierno.O sea, que el PP propondría candidato, los demás lo valorarían y lo apoyarían. La redacción es muy ambigua, pues parece que independientemente de esa valoración habría que apoyar al candidato del PP. Pero a mí me han jurado en arameo que había compromiso por encontrar una persona aceptable para la izquierda, aunque fuera del PP (cosa que yo entiendo, pues el PP, por desgracia, es mayoritario en Madrid y al fin y al cabo podría poner al candidato que quisiera). Pero se queda en que la interpretación del artículo 14 es que el candidato sería consensuado aunque a iniciativa del PP. Las posturas contrarias a la firma de ese acuerdo fueron minoritarias en la ejecutiva de IU-CM y creo que ningún medio se hizo eco de quién discrepaba y quién apoyaba el acuerdo.
Ahí empieza el rumor de que el candidato que presentará el PP será Ignacio González. En principio no es más que un rumor. Y en IU-CM hay dos posiciones: las de quienes pensaban que había que dejar clara la oposición de IU-CM ante tal tipejo y la de quienes decían que de momento era una guerra interna en el PP y que no teníamos que entrar a valorarlo. Lo que pasa es que las declaraciones de estos últimos fueron demasiado ambiguas, bajo mi punto de vista ("no vetamos a nadie, pero de momento no hay ningún candidato", o algo así). De todas formas, las únicas valoraciones públicas sin evasivas de dirigentes de IU-CM de la candidatura de González antes de que fuera evidente que no iba a ser el candidato del PP fueron las de Inés Sabanés diciendo que ni se le pasaba por la imaginación que el PP presentara a este tipo y
la mía propia, que
fue reflejada en el Público. Es decir, la discusión era entre quienes queríamos dejar claro (aunque fuera de forma preventiva) el rechazo a Ignacio González y la mayoría que creía que no había que pronunciarse hasta que el PP presentase un candidato, pero nunca hubo un apoyo explícito a la candidatura de Ignacio González, como todavía no se ha pronunciado nadie sobre Rodrigo Rato porque el PP no lo ha presentado todavía como candidato de manera formal.
Creo haber sido lo más imparcial posible explicando la posición de IU-CM, que, por supuesto, es criticable, cómo no (bien que lo sabemos quienes estamos dentro: en cualquier fuerza política hay posiciones críticas con cada una de sus decisiones y en IU no es ningún secreto), pero tampoco es real que nadie de IU-CM dijera que IU-CM apoyaría la candidatura de Ignacio González.
De todas formas, toda esta polémica a mí me resulta relativamente poco importante por tres cosas: en primer lugar porque se ha zanjado, afortunadamente, con Ignacio González derrotado. En segundo lugar porque en el fondo el acuerdo es, sobre todo, un acuerdo para repartir el poder en Cajamadrid en función de la representatividad de cada agente (partidos, sindicatos, impositores...). Pero sobre todo, y en tercer lugar, porque es mucho más importante que el reparto del pastel la política que hay detrás de la Caja, lo que decía Lourdes: se está hablando mucho de despolitizar las cajas, cuando lo que tendríamos que hacer es reclamar que fueran mucho más políticas, que fueran algo parecido a una banca pública cuya función social no se restringiera a la Obra Social, sino también a su forma de dar crédito, de gestionar sus fondos, de apoyar a las pymes, de no ejecutar hipotecas a los parados, por ejemplo... Desgraciadamente cuando se habla de "politizar" pensamos en "pastelear". Pero cuando ponen a un "técnico" al frente de cualquier cosa, siempre se está poniendo a un liberalote, es decir, se está politizando, pero con el típico engaño de la derecha: que no es política, que es lo académico, lo neutro, lo normal. Pero esa visión "neutra" y "técnica" de la banca es, en buena parte, responsable de la crisis en la que está el mundo.
Para mí ese sí es un debate importante, sobre todo una vez reconocido que Nachete González es un apestado hasta para su propio partido.
Perdón por el tostón. Si finalmente hacemos el acto, ya sabéis lo que os contaré, más o menos.
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