Al llegar a su pueblo, se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal manera que todos estaban maravillados. "¿De dónde le viene, decían, esta sabiduría y ese poder de hacer milagros?
¿No es este el hijo del carpintero? ¿Su madre no es la que llaman María? ¿Y no son hermanos suyos Santiago, José, Simón y Judas?
¿Y acaso no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde le vendrá todo esto?".
Y Jesús era para ellos un motivo de tropiezo. Entonces les dijo: "Un profeta es despreciado solamente en su pueblo y en su familia".
Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la falta de fe de esa gente.
1. ¿Quién es este?: La gente, los que te rodean siempre buscan posicionarte, es como que ya se te rotula desde principio. Lo mismo le pasa Jesús, lo rotulan. Parece que de donde venís y tu estado social implica mucho en vez de si vivís o no en la verdad. Esto nos lleva a convertirnos en una sociedad enfermiza, donde hay veces que se acepta más la mentira de un rico que la verdad de un vagabundo. Vos no bajes los brazos, viví y anuncia la verdad, que el bolsillo y de donde venís no te condicione en la misión por la cual viniste a este mundo, te paso un dato: la gente siempre habla. Por lo tanto a seguir sembrando que juntos disfrutaremos de la cosecha.
2. Motivo de tropiezo: Si vivís en la verdad claro que serás tropiezo para muchos, si brillas en lo que haces muchos buscarán liquidarte. Lamentablemente la envidia esta en nuestra sociedad y también en la Iglesia, como en cualquier institución. Pero no dejes de mirar nunca al crucificado, porque allí esta tu esperanza de que vas a resucitar. Lucha por tu vida y por lo que sos, a lo demás le damos batalla, la clave es tu convicción.
3. Desprecio: seguramente no recibirás el abrazo o el aliento de los tuyos, pero recordá que a Jesús le pasó lo mismo. Seguramente que cuando todo te sale bien te aplaudirán varios de tus cercanos, hasta te alentarán pero cuando te va mal o te falta plata hasta te bloquearan en Whatsapp
Vos recordá que nuestra vida es un constante caminar, y aquí la tenemos que luchar porque hasta el cielo no paramos.