A la hora de jugar al padel todo influye. El tipo de pista en la que juguemos, nuestras habilidades y las de nuestros oponentes, el calzado, la pala, y por supuesto, el clima (evidentemente, no es lo mismo jugar en invierno que en verano) Y esto implica también las pelotas con las que jugaremos nuestro partido, ya que muy probablemente van a afectar sobre los golpes que efectuemos.

Y te preguntarás
¿Qué aspectos influyen en las pelotas de padel?Como decíamos, las pelotas que empleemos en los partidos de padel van a afectar al mismo, ya que existen muchos aspectos que pueden hacer variar el comportamiento de la pelota mientras jugamos.
En primer lugar la presión que ésta contenga provocará un mayor rebote al impactar contra las diferentes partes de la pista: paredes, suelo, pala del oponente, etc. Es por esto que no es lo mismo jugar con pelotas nuevas o jugar con pelotas ya gastadas.
No podemos pasar por alto los efectos que provocan el clima y la altura sobre el nivel del mar en las pelotas. Cuando jugamos nuestros partidos en un ambiente frío, las pelotas de padel pesan más y rebotan menos, mientras que en verano, el calor provoca que las pelotas tengan más presión, que sean más ligeras y que boten más.
Asimismo, cuando disputamos partidos en ambientes húmedos, las pelotas también sufren el mismo efecto que en casos de frío, ya que adquieren un mayor peso y por tanto, un menor rebote al impactar.
Una vez sabemos cómo se va a comportar la pelota en las diferentes situaciones ambientales que podemos encontrarnos generalmente cuando vamos a jugar,
¿Qué táctica podemos desarrollar para que los efectos no nos pillen por sorpresa?
Pues generalmente, cuando la pelota pesa más y por tanto, despide menos (recordemos que esto se daba en situaciones de frío y de humedad), no deberemos abusar de bolas de remate con el objetivo de que vuelvan a nuestro campo, ya que como comentamos, el rebote de la pelota en estos casos es menor, por lo que tal vez quede a medio camino y facilite el contraataque de nuestros oponentes. Aquí el golpe de bandeja será vital.
Debemos de tener en cuenta, que cuando hace más frio y humedad jugando en muro, nos mentalizaremos de que el partido será más duro y predominará el juego de defensa.
Con la humedad y jugando en pista de cristal, es vital intentar que el rival no nos tiré las pelotas a las paredes (pues con humedad el cristal se vuelve más rápido) y por ello la preferencia es estar el mayor tiempo en la red.
Según el nivel de humedad o si está lloviendo, hay que tener cuidado con los golpes cortados (ya que se controlan mucho peor), y en estas ocasiones la mayoría de nuestros golpes deben ser planos.
Cuando hace mucho calor y la bola rebota mucho, aprovecharemos nuestro remate fuerte, e incluso el remate por 3, ya que será más fácil sacar la bola fuera de la pista o traérnosla a nuestro campo. A su vez, debemos hacer globos siempre seguro y altos, si no el rival nos rematará a nosotros.