Juntocon Salamina, la batalla de los acantilados rojos, tambin conocida como batalla de Chibi, fue uno de los mayores combates navales de la antigedad, tanto por el nmero de combatientes como por su importancia, ya que este enfrentamiento decidi el destino de una nacin durante los siguientes siglos.
Pocos periodos de la historia de China llegaron a ser tan trascendentales como la dinasta Han (206 a.C.-220 d.C.), la cual con sus siglos de existencia no solo lleg a ser la ms longeva, sino tambin recordada como el primer periodo de esplendor de la era imperial.
En lo que concierne a la navegacin, se crearon los primeros canales, se mejor el arte de cartografiar y, basndose en la forma del bamb, idearon el junco. Una embarcacin de fondo plano (ideal para la poca de los monzones); el timn (a diferencia de los buques de occidente de aquella poca) estaba en la popa y no en el lateral, pero sin codaste. Pero quizs su aportacin ms asombrosa fue el dividir el casco en compartimentos separados por mamparos; los cuales no solo ayudaban a repartir la carga, sino que impeda que un buque se hundiera.
Desde su instauracin, los nuevos soberanos intentaron curar las heridas causadas por el desptico gobierno de la dinasta anterior. Pero hacia su etapa final, todo este esplendor era ya un mero recuerdo. Emperadores supersticiosos, ministros corruptos, rebeliones, invasiones extranjeras, hambrunas y distintas luchas de poder estaban tambaleando los delicados cimientos que sostenan in extremis al rgimen.
Es una etapa convulsa, endulzada por la literatura de un modo similar al cantar de gesta, con muchas batallas sangrientas y muchos nombres difciles de recordar; por lo que se ser lo ms breve posible. Solo decir que finalmente la nacin quedo dividida en tres facciones antagnicas: Una al norte, la cual era la ms poblada, otra al sur de mayor tamao, pero con menor densidad de habitantes y finalmente una al oeste, la cual era la que menos territorio posea.
Mientras el nuevo mapa territorial empezaba a cobrar forma, el caudillo norteo llamado Cao-Cao (se pronuncia Tsao-tsao) convenci al ltimo emperador de que trasladara la capital a sus dominios para garantizar su seguridad. El soberano accedi, nombrndole marqus y general en jefe, mientras crea que su nuevo valido restablecera el orden.
Aunque es recordado como un conspirador cruel, de hecho fue un gran estratega que haba ascendido por mritos hasta el generalato; adems de ser un consumado poeta que promocion mejoras en la agricultura y la educacin en sus tierras.
Tras una brillante campaa, Cao-Cao haba conseguido poner entre las cuerdas a sus rivales, quienes por entonces se haban retirado con sus respectivas fuerzas navales. No obstante, su cada vez ms larga lnea de abastecimiento le empezaba a dar problemas y la poblacin civil era reacia a proporcionarle cualquier ayuda, pues le vean como un invasor. Por si todo esto no fuera poco, sus guerreros norteos empezaron a sufrir enfermedades a causa del hmedo clima del sur.
Entre tanto, en las orillas del ro Yangts se estaba gestando la que sera una gran batalla. Segn las fuentes oficiales de Cao-Cao, dispona de un total de 800.000 soldados; aunque estimaciones recientes concuerdan que no pasaban de 220.000, cosa que no deja de ser asombroso y le dejaba en clara ventaja ante las 50.000 tropas de sus rivales.
Como ya se ha dicho en ms de una ocasin, es cierto que superar numricamente a tu rival te proporciona una gran ventaja; pero no siempre la cantidad puede superar a la calidad y es precisamente lo que descubrira nuestro protagonista.
Sus tropas fueron embarcadas, pero nunca haban combatido en un buque y eran propensos al mareo. Respecto a los oficiales, la nica experiencia que posean eran los escasos ejercicios de maniobras que haban realizado un par de das antes del combate.
Realmente, el marqus se confi y en las primeras escaramuzas no pudieron obtener ningn xito importante. Tras la refriega, orden la que sera la peor de todas sus decisiones: atar los buques entre s para evitar el balanceo y el posterior mareo entre sus hombres mientras estaban en reposo cerca de la costa.
Pese a haber podido ralentizar al enemigo, los lderes de la coalicin saba que no podran durar mucho y su destino pronto estara sellado. No obstante, alguien tena un plan, se trataba de un comandante llamado Huang Gai, quien estaba a cargo de la vanguardia del seor del sur.
l se percat de cmo la flota enemiga haba unido sus buques y crea que poda sacar ventaja. Como se ha visto en la batalla del Nilo, la inmovilidad es mortal para una flota y nuestro segundo protagonista le sacara un buen partido.
El comandante envi un mensaje con su intencin de rendirse y desertar. Como hbil poltico Cao-Cao se oli una treta, pero viendo su situacin y su superioridad, accedi a la peticin respondiendo:
Aquello, solo era una escenografa ensayada para que el enemigo todava bajara ms la guardia. De hecho funcion y Cao-cao fue informado de la desercin del comandante. Slo uno puede imaginar el estado de nimo de nuestro protagonista, viendo cmo pronto sus enemigos seran aniquilados y l se convertira en el nuevo amo y seor de todo el pas.
Pero de repente, los soldados prendieron fuego a sus buques menores, los cuales estaban llenos de maderas y materiales inflamables, para luego evacuarlos. Los enemigos slo pudieron contemplar impotentes como 20 buques ardiendo se dirigan hacia ellos a toda vela. Intentaron desatar los buques, izar las velas y sacar los remos, pero ya era demasiado tarde.
Todo fue pasto de las llamas y los escasos buques supervivientes que se encontraron con la flota de la coalicin marchando hacia la batalla, no pudieron hacer nada para impedir la derrota.
Aunque derrotado, Cao-Cao demostr haber aprendido la leccin, ya que pudo evitar ser aniquilado en las escaramuzas terrestres que sucedieron tras la batalla. Regres al norte, donde el emperador le nombr duque y ms tarde rey, entre otros honores.
Su hijo y heredero depuso al emperador, dando fin a la dinasta Han y se coron a s mismo. Cuando la noticia lleg, los otros dos lderes tambin se proclamaron emperadores y de este modo la guerra civil tripartita continu con combates espordicos hasta que la nacin fue nuevamente reunificada.
Por lo que respecta a nuestro segundo y pcaro protagonista, Huang Gai, durante la evacuacin y la refriega fue herido por una flecha y cay al ro; no obstante, las tropas de la coalicin le rescataron. Pero a causa de su estado, no fue identificado y lo dejaron en una litera a la espera de ser tratado.
Se salv gracias a que un general reconoci su dbil voz, cuando estaba inspeccionando el hospital de campaa. Agradecido por su estrategia y entre lgrimas, le ayud a quitase la armadura y la ropa mientras empezaban a tratarle has heridas. Continu con su brillante carrera militar hasta el rango de teniente-general y siempre fue muy apreciado por sus soldados.
La provincia de Hubei, en China, se ha hecho conocida mundialmente por albergar en ella la ciudad de Wuhan, epicentro del virus SARS-CoV-2 cuya enfermedad Covid-19 nos tiene sumidos en una oscuridad social y econmica a nivel planetario, excepto, aparentemente, en la propia China.
Pero Hubei ya fue protagonista de una batalla pica ocurrida en el ao 208 d.C, en los aos finales de la dinasta Han, concretamente en los acantilados de la ciudad de Chibi, en el sureste de esta provincia: la batalla de los acantilados rojos. Una contienda recogida a su vez en una de las clsicas novelas histricas de la literatura china, el Romance de los Tres Reinos: Wei, dominado por el ministro Cao Cao; Shu, bajo el mandato del prncipe Liu Bei; y Wu, a las rdenes de Sun Quan. Estos ltimos unieron fuerzas contra Cao Cao y es en este punto donde se desarrolla Acantilado Rojo bajo la direccin del afamado cineasta hongkons John Woo quien tom en el 2008 este hecho histrico para crear su pica pelcula.
Con un metraje de 280 minutos de duracin y dividida en dos partes, se convirti en un xito en China que se export al resto del mundo en una versin reducida de la misma: 131 minutos de metraje para un pblico, sobre todo europeo y americano, desacostumbrado ya al cine reflexivo en el que, sin embargo, los momentos de pausa y contemplacin son casi tan importantes como los de las batallas. De todos modos, el resultado de la versin internacional es asombroso para los amantes del cine blico/histrico chino y para el gran pblico en general que quiera descubrir una guerra ocurrida en parajes naturales singulares y, sobre todo, adentrarse en las estrategias de guerra que ya, mucho antes de esta batalla, Sun Tzu haba plasmado en El Arte de la Guerra, libro datado en el siglo IV a.C.
Muchos de los aspectos de Sun Tzu estn plasmados en este film. Tanto es as que podemos ver operaciones secretas con agentes dobles, el anlisis del terreno donde se va a desarrollar la batalla y las ventajas del clima para lograr objetivos, que en ningn caso son la aniquilacin del enemigo y la destruccin de tierras y ciudades.
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