Querido Jorge,
Puse este texto,
porque tuvo una fuerza movilizadora,
como un ciclón, en mi misma.
He conocido el otro ciclón,
el que mencionas.
"Cuando te entregas, cuando te das,
cuando no te reprimes y te das en cuerpo, mente y corazón,
entonces el sexo deja de ser lujuria y se convierte en amor"
Aún así, me falta tanto,
para llegar a amar verdaderamente.
La vida me ha regalado,
periodos o momentos, de ese inmenso amor,
más, cuando siento que está cambiando,
para transformarse sólo en lujuria,
o en rutina,
intento por todos los medios,
permanecer y seguir amando,
hasta que no puedo más.
Eso, ciertamente,
trae una carga de pena y rabia, para ambos.
El sueño perdido, así es.
Te ha pasado a ti, querido Jorge?
No renuncio al AMOR,
sólo sé que mi corazón y mi alma,
tienen que seguir madurando,
fortaleciéndose,
para cultivar la generosidad y la entrega,
el verdadero amor.
<<Dices
" Lo bonito y significativo del sexo aún en su estado animal,
es que por > un instante te fundes con la otra persona,
el control se pierde y la mente se va, entras en el vacío,
por un momento y la mente se transforma en no mente>>
Es cierto, aún si es motivador,
sentir esa conexión con otra persona,
como si el instante fuese eterno, toda la vida.
Más pasa ese momento
y el vacío es ensordecedor,
esencialmente en el corazón.
La mente, basicamente el cerebro,
con sus impulso de sostener la vida,
sigue implusando ese deseo,
que Osho llama lujuria.
Llegar al vacío mental debe ser maravilloso,
porque no tener ningún pensamiento doloroso,
de duda, de angustia, de pena, de rabia,
sólo el inmenso vacío, debe ser muy sanador.
Enséñame, querido Jorge.
Te adjunto otro trzo de Osho, nuestro maestro y amigo,
que habla del sentido de la libertad.
Tenemos también,
tanto miedo a la libertad.
Hablamos de ser libres,
como quien se cepilla los dientes.
No, la libertad es mucho más,
que un pensamiento,
que una idea, que una sensación,
que una acción.
En el siguiente trozo,
Osho habla de la libertad.
Un abrazo!!!
"Prefiere ser incoherente; eso es la libertad.
Hoy hará una cosa y mañana hará exactamente lo contrario,
para que no puedas hacerte una idea fija sobre él.
Un verdadero y genuino ser humano es incoherente.
Solo los falsos seres humanos son coherentes.
Un verdadero y genuino ser humano está lleno de
contradicciones. Es la libertad absoluta.
Es tan libre que puede ser esto
y también puede ser todo lo contrario.
....
Si quiere estar dentro,
puede estar dentro,
si quiere estar fuera,
puede estar fuera.
Es libre.
Puede ser extravertido o puede ser introvertido,
puede hacer lo que quiera.
Su libertad escoge en cada momento,
lo que debe hacer.
Pero a los seres humanos les imponemos,
un patrón que les exige ser coherentes.
Se da mucho valor a la coherencia.
Decimos: «Ese hombre es tan coherente...
Es una gran persona, es muy coherente». Pero ¿qué quieres decir
con «coherencia»? Coherencia significa que esa persona está muerta,
que ya no está viva.
El día que se volvió coherente dejó de estar viva y desde
entonces no ha vuelto a vivir.
Cuando dices, «En mi marido se puede confiar»,
¿qué estás queriendo decir?
Que ha dejado de querer,
que ha dejado de vivir y ahora ya no le atrae ninguna otra mujer.
Si a una mujer, no le atraen otros hombres,
¿cómo puede ser que tú le sigas atrayendo?
Tú también eres un hombre .
En realidad, ahora está fingiendo.
Si un hombre está vivo y ama, cuando ve a una mujer hermosa,
se siente atraído.
Cuando una mujer está viva, ama y tiene energía,
si ve a un hombre guapo, ¿cómo no va a sentirse atraída?
¡Es tan natural! No digo que
tenga que irse con él, pero la atracción es algo natural.
Puede decidir no rse con él, pero negar la atracción es negar la vida
misma.
El zen dice: mantente fiel a tu libertad.
Entonces surge en ti un tipo de
ser completamente distinto, inesperado, imprevisible.
Religioso, pero no moral.
No es inmoral sino amoral: está más allá de la moralidad,
más allá de la inmoralidad.
Esta es la nueva dimensión de la vida que nos ofrece el zen.
Hasta ahora has vivido en una realidad completamente distinta
y esta realidad no tiene nada, que ver con aquella.
Tiene una cualidad nueva, esa cualidad es la ausencia
de carácter.
Esta palabra a veces hace mucho daño,
porque durante demasiado tiempo nos ha gustado la palabra «carácter».
Decimos: «Ese hombre tiene carácter».
Pero ¿has observado qué sucede?
Una persona con carácter es una persona muerta.
Una persona con carácter se puede encasillar porque es una persona
previsible. Una persona con carácter no tiene futuro, solo tiene
pasado.
Escucha: una persona con carácter solo tiene pasado,
porque carácter significa pasado.
La persona sigue repitiendo el pasado,
como si fuese un disco rayado.
Repite lo mismo una y otra vez.
No tiene nada nuevo que decir.
No tiene nada nuevo que vivir, no tiene nada nuevo que ser.
Y decimos que esa persona es una persona con carácter.
Puedes confiar en ella, puedes contar con ella.
No faltará a sus promesas, sí, eso es verdad.
Esa persona resulta muy práctica, tiene una gran utilidad social,
pero está muerta, es una máquina.
Las máquinas tienen carácter, puedes contar con ellas.
Ese es el motivo por el que, poco a poco, vamos sustituyendo,
a los seres humanos por máquinas.
Las máquinas son más previsibles,
tienen mejor carácter, puedes contar con ellas.
No se puede confiar en un caballo tanto como en un coche.
El caballo tiene cierta personalidad:
hay días que no está de buen humor,
otras veces no quiere ir por donde tú quieres
y otras veces está muy rebelde. A veces
simplemente se planta y no quiere moverse.
Tiene alma; no siempre puedes contar con él.
Pero un coche no tiene alma. Es un conjunto de piezas
ensambladas, no tiene un centro.
Va por donde tú quieras que vaya.
Si quieres que el coche se tire por un acantilado,
el coche lo hará.
El caballo te dirá: «¡Espera!
Si quieres suicidarte puedes hacerlo,
tú solo porque yo no voy a hacerlo. Salta si quieres.
Yo no pienso saltar». Pero el coche no
te dirá que no, no tiene alma para decir que no.
Nunca dice ni sí ni no.
A veces, ni siquiera la mente de un gran matemático quiere funcionar.
....
El ser humano tiene estados de ánimo porque tiene alma.
Como tiene alma, solamente puede ser auténtico si no tiene carácter.
¿A qué me refiero cuando digo «no tener carácter»?
Me refiero a que el hombre o la mujer,
se olvida de su pasado, no vive de acuerdo con su pasado
y por eso es imprevisible.
Vive momento a momento, en el presente.
Ve lo que hay a su alrededor y vive,
mira lo que tiene alrededor y vive,
siente lo que tiene alrededor y vive.
No tiene ideas fijas sobre la forma de vivir, sino intuición.
Su vida es una corriente constante.
Es espontáneo, a eso me refiero cuando digo,
que un hombre no tiene carácter. Es espontáneo.
Sabe responder y, cuando le dices algo,
responde sin repetir una fórmula. Te responde, en este momento,
a esta pregunta, a esta situación.
No está respondiendo a otra situación aprendida.
Te responde a ti, te observa.
No está reaccionando, sino que está respondiendo.
La reacción es algo que surge del pasado".
Osho- Compasión
Por Encima de Todo Sin Juicios de Valor: La Compasión del Zen
Págs. 80-83