Hace tiempo que no escribo pues deambulaba en otros oficios!
La felicidad me envolvió a raudales, mi alma y cuerpo, independiente
de los momentos tristes o felices del día, de la dicha o la
preocupación. Es una sensación de paz tan garnde que sigue llenándome
hoy! Cuesta comprender que finalmente la felicidad es un estado
personal, independiente de la visión o experiencia del otro/a, de los
otros.
Hoy me encontré con este texto, que resume lo que hemos venido
conversando hace mucho tiempo. No es de Osho, es de un chileno, que
comparte su camino a la felicidad.
Con amor se los envío! Namasté.
"En un mundo cada vez más caótico y lleno de tragedias, pareciera ser
que el conseguir la felicidad fuese un lejano ideal sostenido por un
reducido grupo de personas.
En la actualidad, ser feliz es sinónimo y blanco de los más diversos
juicios e interpretaciones. En un mundo cada vez más caótico y lleno
de tragedias que vemos y vivenciamos diariamente, y de las cuales es
difícil abstraerse, pareciera ser que el conseguir la felicidad fuese
un lejano ideal sostenido por un reducido grupo de personas que
parecieran vivir alejadas de la realidad actual, y hablando desde un
lugar más bien demagógico que pragmático.
Yo solía pensar así y tener esa opinión; y, si bien es cierto, existe
todo tipo de personas y formas de ver la vida, lo importante
finalmente es la experiencia que cada uno de nosotros tenga respecto a
ello. En este sentido, fue un largo proceso para mi comprender lo
anterior e integrar dos importantes lecciones que, en la actualidad,
son parte de mi experiencia personal
• La felicidad, más que constituir una meta en sí misma o un estado a
lograr, es más bien una elección interior y personal constante, de
cada momento.
• En última instancia, no hay nada ni nadie en el afuera que nos
pueda brindar más felicidad que la que nosotros podemos dar a nosotros
mismos.
Todo esto puede sonar muy adecuado y fácil de comprender en una
primera lectura.
Ahora bien, el real desafío para todos nosotros es el siguiente:
Qué pasos concretos podemos tomar día a día para ir experimentando ser
feliz medio de todas las preocupaciones de la vida diaria?
A continuación, comparto cinco acciones cotidianas sumamente sencillas
que, en lo personal, me han ayudado enormemente y nos permiten
mantener en gran medida un buen estado de equilibrio entre nuestra
vida agitada y el desarrollo de una experiencia de alegría interna:
1) Agradecer: En mi columna titulada “El poder de las gracias”
ilustro la importancia de mantener un estado de gratitud con nosotros
mismos y con nuestro entorno, a través de un simple ejercicio. El
agradecer nos hace mejorar nuestra autoestima, autoconfianza y
motivación y, con ello, nos mantiene conscientes y claros respecto de
nuestro poder interno, lo cual es un gran propulsor para el desarrollo
de nuestra felicidad interna.
2) Sonreir: La sonrisa y la risa constituyen grandes
activadores de endorfinas, hormonas asociadas a la sensación de
bienestar y felicidad internas, las cuales, además, tienen directa
relación con la salud de nuestra mente y cuerpo. Sonreírle a la vida,
la cual es, por sobre todo, una formidable y enriquecedora experiencia
llena de contrastes y aprendizajes, debiese ser, sin duda, nuestra
actitud de vida.
3) Flexibilidad: Ser conscientes que todo en el afuera es
transitorio y puede cambiar en un segundo nos invita a desarrollar la
flexibilidad, la cual no es más que integrar el hecho que en nuestra
vida siempre se dan diferentes resultados, muchos de ellos
corresponden al logro de lo que deseamos y el resto a aquello que
necesitamos para aprender grandes lecciones. Aceptar nuestras
vivencias cotidianas como oportunidades de crecimiento permanente nos
sitúa, sin duda, en una experiencia de gran apreciación por nuestra
vida y nuestras circunstancias.
4) Vivir y disfrutar el momento: Darnos cuenta que nuestro paso
por esta vida es breve y que siempre tenemos este momento para volver
a nuestro centro y, a la vez, disfrutar de nuestros logros y nuestro
entorno, es fundamental. Detenernos un instante y enfocarnos con
intención en nuestro cuerpo, especialmente nuestra respiración, es una
buena manera de ponernos en contacto con nuestro centro y con el poder
que encierra este preciso momento.
5) Generosidad: Salir de nuestros dramas personales y
enfocarnos en dar a los demás, desde dar un consejo a ayudar
genuinamente a quienes más lo necesitan, nos permite aumentar nuestra
perspectiva de las cosas y darnos cuenta que nuestra vida es mucho
mejor de lo que pensamos y que la felicidad se encuentra, muchas
veces, en las cosas más sencillas.
Gran parte de lo que significa ser espiritual radica en las cinco
acciones que acabo de mencionar. Todas ellas constituyen un ejercicio
diario para familiarizarnos con nuestro centro y contactarnos
gentilmente con una experiencia de felicidad que, más que constituir
una meta a seguir, es un proceso de cada instante. Proceso que, sin
duda, vale la pena vivir y trabajar por él.
Felipe Cortés Leddy (31) es chileno y Licenciado en Enfermería. Dotado
de un profundo sentido espiritual y vocación de servicio, sumado a una
gran habilidad de generar comunidades de ayuda a través de las redes
sociales, ha logrado capturar la atención de importantes
personalidades ligadas a estas áreas.
Se lo puede encontrar en:
Twitter: @FelipefromChile.
Google+: http://gplus.to/felipecortesleddy