LOE: educación neoliberal, privatización y religión en las aulas

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Oct 21, 2005, 10:12:22 PM10/21/05
to OPOSICIONES SECUNDARIA BIOLOGIA GEOLOGIA
LOE: educación neoliberal, privatización y religión en las aulas

De poco a nada ha servido el proceso de debate previo de la LOE, tras
la presentación pública del Anteproyecto el pasado mes de marzo.
El PSOE vuelve a hacer una falsificación del debate no teniendo en
cuanta las aportaciones realizadas desde la comunidad educativa,
otorgando un papel representativo a sus organizaciones estudiantiles y
cediendo a las demandas de la Iglesia Católica y de la patronal de la
enseñanza.


Principales críticas a la LOE.

Podemos analizar la LOE desde cuatro críticas fundamentales:
privatización / concertación, ausencia de laicidad, modelo
pedagógico, falta de democracia en los centros y financiación.

Sobre la concertación de centros

El PSOE en esta ley equipara los centros públicos a los centros
concertados, confundiendo a la educación pública con la educación
privada sostenida con fondos públicos vía concierto. La LOE considera
a la escuela concertada en los mismos términos que la educación
pública o la privada. Reconoce la existencia de tres tipos de centro.
Con ello elimina el carácter subsidiario de la educación privada
concertada respecto a la educación pública.

Se implementa el proceso que arrancara con la aprobación de la LODE
allá por 1985, ley que regula la concertación y que será derogada
por la LOE.

Esta ley introduce los conceptos de elección de centro y el de
carácter o ideario propio de los centros, principales instrumentos
para la segregación del alumnado por cuestiones religiosas, blindando
a los centros concertados. Estos conceptos son la justificación de la
creación de los conciertos.

El Estado -Social y de Derecho nos dicen- se desprende de la
obligación de garantizar el acceso a una educación pública de todos
y todas, relegando paulatinamente a la educación pública a un papel
secundario y asistencial, con características de guetto educativo en
los guettos urbanos y en las zonas rurales.

En la LOE se nos habla de reparto entre la publica y la concertada como
una justificación de la doble red sostenida con fondos públicos. La
que si que está repartida es la población, tanto en lo económico
como en lo urbano, asi en los barrios pobres, marginales o excluidos,
esta la población pobre, marginal y excluida. En esos barrios no
suelen establecerse los centros concertados ni tampoco en el medio
rural. Así se construye el guetto.

La gravedad de este hecho no radica únicamente en la no asunción por
parte del Estado de su responsabilidad educativa sino que también
posibilita que la Iglesia y otras empresas obtengan pingues beneficios
de la explotación externalizada de este servicio a costa de las
contribuciones de los y las trabajadores y trabajadoras. Lo realmente
grave es que la educación este pasando de ser un derecho de todos y
todas para convertirse en un negocio de pocos.

Si nos preguntamos el porque las respuestas surgen fácilmente, y a la
vista de algunas medidas de la LOE, más todavía.

Una de ellas es que la enseñanza concertada puede aplicar la
flexibilidad laboral a su profesorado a diferencia de la educación
pública que se somete a un régimen de oposiciones y concursos para
acceder a plazas de funcionariado.

Es mucho más económico contratar en un centro concertado que sacar
plazas públicas, con unas costosas condiciones de trabajo y unos
engorrosos derechos laborales.

Debemos analizar este hecho dentro del proceso de desmontaje del Estado
de Bienestar, en el que paulatinamente los servicios públicos están
siendo externalizados, siendo la educación en todas sus fases, un
servicio de central interés empresarial, por sus rendimientos
económicos y por su papel fundamental en los procesos de formación y
cualificación de fuerza de trabajo y de sometimiento ideológico y
político en el pensamiento único neoliberal.

Aquí las estadísticas obscenamente publicadas por el Ministerio de
Educación nos dan la razón.

Es más que ilustrativo que del total de centros que ofrecen enseñanza
primaria, secundaria, bachillerato y F.P. y la posibilidad de impartir
educación infantil- el paquete básico de la educación- solo 3 son
públicos y 1.265 privados y concertados. No existe ninguna errata en
las cifras, por escandalosas que parezcan.

En la actualidad hasta el 34% del alumnado esta matriculado en centros
concertados, frente al 30% en el curso 95/96. En el alumnado migrante
este porcentaje es en la actualidad del 19%. El resto de los datos que
se adjuntan aparte son suficientes para llevarse las manos a la cabeza.

La religión sigue en la escuela.

La disposición adicional II de la LOE establece que la enseñanza de
la religión se regirá por los Acuerdos preconstitucionales suscrito
con la Sede Vaticana y con las organizaciones de las religiones
musulmana, judía y evangélica. Si no queríamos sopa nos sirven
cuatro platos.

No solo se seguirá impartiendo religión católica en las escuelas,
dentro del horario escolar y dentro del currículo sin que se
establezca una alternativa, sino que además se introducen por la
puerta de atrás pastores evangélicos, rabinos judíos e imanes
musulmanes cuyos sueldos sufragaremos el conjunto de los contribuyentes
aunque seamos ateos/as, pastarafarianos/as o agnósticos/as.

Seguimos manteniendo que la religión pertenece al espacio de lo
privado, que las diferentes iglesias que ofrecen sus servicios
espirituales en España, especialmente la Iglesia Católica, cuentan
con una red más que suficiente de liberados y sedes, edificios y
centros -algunos construidos, sufragados y restaurados por todos y
todas por su interés histórico-artístico, sin que la Iglesia pague
alquiler por su uso cotidiano y exclusivo- como para que el Estado
tenga que ofrecer sus aulas y soportar los costes de personal que
acarrean tales servicios.

No tenemos ningún problema en con que cualquier confesión religiosa
desee impartir una enseñanza acorde a su credo siempre que financie
esta actividad docente con sus recursos. Con su dinero pueden hacer lo
que quieran. Pero nos parece como poco, poco serio, que usen patrimonio
y dinero público para algo que, repetimos debe limitarse al ámbito
privado.

Además es sabido que la religión, como filosofía idealista que
pretende ofrecer una explicación de los problemas generales de la
Humanidad, no se somete al microscopio de la Ciencia salvo cuando sus
tesis chocan con excesiva violencia contra la realidad conocida.
Podemos concluir que la religión es acientífica o incluso
anti-científica.

Creemos que las enseñanzas que se imparten en la escuela pública
deben de someterse al rigor científico, desde una perspectiva crítica
y con una voluntad de saber integral y humanístico no entrando el
libro del Génesis, la Resurrección de la carne o la multiplicación
de los panes y los peces en este marco. Saber contra creer.

Es importante saber, y difundir, que el 80% de los centros concertados
pertenecen a la Iglesia Católica, siendo gestionados por sus diversas
congregaciones y movimientos, que en ellos la selección del
profesorado está influida por cuestiones extradocentes, y que en
algunos de ellos la segregación sexual del alumnado es una practica
sabida y consentida.

En la actual coyuntura educativa hablar de concertación y religión en
las aulas es hablar de problemas sinónimos o al menos notoriamente
conectados.

El modelo pedagógico, contenidos y configuración de los cursos de la
LOE.

Ante la evidente crisis del sistema educativo y el aumento del fracaso
y el abandono escolar pueden darse tres respuestas:

a) Bajando las exigencias, el esfuerzo necesario es menor. Es el
resultado que se le achaca a la LOGSE, aunque la situación merece un
análisis profundo de las circunstancias que rodean al alumnado en la
sociedad neoliberal de estas décadas, ya que la LOGSE, en un análisis
abstracto, esto es, sin tener en cuenta lo presupuestario, planteaba un
método pedagógico comprensivo e integrador.

b) Aumentando las dificultades y segregando al alumnado, se consigue
reducir la permanencia de los y las "problemáticos y
problemáticas" y "mejorar" el ambiente de estudio de los y las
que quieren seguir formándose. Éste era el camino indicado por la
LOCE, muy acorde con la visión neoliberal de la educación como una
inversión que, para rentabilizarla, hay que aplicarla sólo sobre el
estudiantado más capacitado, para así extraer tanto de éstos como
del resto la máxima plusvalía neta[1].

c) Por último, los y las defensores y defensoras del aprendizaje
cooperativo (que son más que los y las que defienden el modelo
neoliberal, aunque esto se nos oculte) proponen incentivar un mayor
esfuerzo de todos los agentes para conseguir que todos los estudiantes
puedan alcanzar unos logros satisfactorios

El PSOE, que tiene que reformar la LOCE más como un lavado de cara,
que como una reforma real, en este punto juega al eclecticismo y al
pastiche entre la LOGSE y la LOCE en algunos aspectos, aunque hemos de
reconocer que esta ley ofrece una visión más integral de la
educación y menos segregadora que la turboneoliberal LOCE.

No por ello se recuperan cuestiones que la LOGSE impulsaba
cuestionándose el carácter comprensivo de la ESO con algunas medidas
que veremos ahora.

En la secundaria, fase en la que comienzan los problemas de fracaso
escolar con mayor fuerza y donde se eliminan los itinerarios que
planteaba la LOCE, limitándolos al último curso, pero se eliminan los
dos ciclos internos, una de las medidas comprensivas que introducía la
LOGSE, volviendo a un sistema de promoción curso a curso por materias
superadas.

Estas medidas atentan contra la autonomía del profesorado a la hora de
decidir la promoción del alumnado, encorsetando el sistema de
promoción.

Como nota positiva se recupera la diversificación curricular que
eliminó la LOCE.

Por otra parte no se establecen medidas de refuerzo en la educación
primaria que prevengan el fracaso escolar.

El modelo que plantea la LOE es notoriamente insuficiente para combatir
el fracaso escolar, principal elemento de segregación educativa,
social, económica y laboral.

En cuanto a las materias que se imparten hay que señalar también
varios aspectos criticables, pues a pesar de ser pocos los cambios dan
lugar a importantes contradicciones.

En primer lugar, el ataque a las humanidades, y especialmente a la
enseñanza de la filosofía, es muy preocupante. Si bien el borrador
inicial ha sido retocado, de sustituir Ética por Educación para la
ciudadanía, Filosofía I por ésta misma para unas modalidades de
bachillerato y por Ciencias para el mundo contemporáneo para las
científicas y de la supresión total de la filosofía en 2º, se ha
pasado a una situación poco mejor.

Ahora se plantea que todas estas asignaturas queden por ahora en las
competencias de los departamentos de Filosofía, pero se abre la puerta
para que diversos reglamentos permitan a otros profesionales impartir
estas materias. Sólo se respeta la filosofía como contenido esencial
en la Historia de la Filosofía de 2º, y en la mayoría de los cursos
se suprime la enseñanza filosófica inherente a la Ética por una
instrucción cívica. Esto supone un desprecio a dicha materia, que
engloba las aportaciones del pensamiento de autores fundamentales,
dando a entender que lo único necesario para el desarrollo personal
del individuo es la formación cívica que de ella se puede extraer y
más aún, enfatizando la que se extrae de otras fuentes. Esta reforma
concreta supone un mecanismo descarado de aumento de manipulación
ideológica y ataque a la formación libre del pensamiento del
alumnado.

Por otra parte no se plantea ninguna medida que palie la deficitaria
enseñanza de idiomas extranjeros, lo que nos parece contradictorio
cuando se nos vende la creación de un Espacio Europeo de Educación
Superior basado, entre otras cosas, en la movilidad del estudiantado.
En España no sabe idiomas quien quiere, a través de la educación
pública, sino quien puede, a través de el refuerzo en centros
privados.

¿Democracia en los centros de estudio? Suspenso.

La LOE del PSOE no plantea medidas que contribuyan a democratizar la
escuela.

Por un lado, en cuanto a la elección del director o directora de
centros de enseñanza primaria, secundaria se realizará por una
comisión a tres tercios compuesta por el claustro, el Consejo Escolar
y la Administración.

Con este modelo, la administración tiene un peso decisivo en la
elección del director, pudiéndose darse el escenario en el cual una
minoría de la comunidad educativa del centro en connivencia con la
administración puede elegir director o directora.

En los centros de FP es directamente la Administración la que
selecciona al director al margen de la comunidad educativa del centro.

Por otra parte este cargo continúa detentando el monopolio de las
competencias coercitivas, mientras que el Consejo Escolar solo tiene
capacidad de propuesta al respecto.

El Consejo Escolar recupera ciertas competencias pero no recupera la de
aprobar y ejecutar el presupuesto del centro que reconocía la LOGSE.
¿Para que aprobar y evaluar el proyecto educativo, el proyecto de
gestión del centro y la programación anual sino decide sobre el
presupuesto que hace efectiva esas decisiones?

Por otra parte los Consejos Escolares de las diferentes
administraciones del Estado- desde el Local hasta el del Estado- siguen
siendo órganos consultivos sobre la mayoría de las cuestiones.

En ellos la representación estudiantil lejos, no ya de ser paritaria,
sino proporcional disminuye hasta lo ínfimo.

La financiación de la educación pública.

La LOE no viene acompañada con una Ley de Financiación de la
Educación siendo esta una demanda ya histórica de la comunidad
educativo, puesto que sentaría las bases de una financiación
permanente de la educación pública y evitaría que esta dependiera
del vaivén presupuestario del Gobierno Central y de las C.C.A.A.

Hemos de decir que España se encuentra por debajo de la media de la
OCDE( 5,2 del PIB.) en cuanto a presupuesto educativo. El gasto en
educación en España se sitúa en 4,4% del PIB.

En el año 1993 se invertía en España el 4'9% del PIB en
educación; el año 2004, tras ocho años de gobierno del PP, se
invertía el 4'4% que decíamos y, en caso de aplicarse íntegra la
Memoria Económica que acompaña a la LOE, el incremento supondrá poco
más del 0'2%, por lo que podemos decir que el porcentaje de
inversión será mucho menor que en 1993 y mucho menor que la media
europea con la que constantemente se comparan los resultados de nuestro
sistema educativo.

A esto hemos de añadir que el número de becados y becadas ha
descendido a la mitad desde 1992 hasta el presente curso, pasándose de
927.856 a sólo 556.474.

Hay que decir a que la partida de becas sólo ha aumentado de 615
millones a 794 millones en la actualidad.

Sin una financiación adecuada y una política de becas real ninguna
reforma del sistema educativo tendrá visos de éxito frente a la
continua depauperación del a escuela pública y el aumento del fracaso
y el abandono escolar.

Sin una dotación económica efectiva el sistema educativo español
continuara jugando el papel de segregador social y económico que es en
la actualidad.

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