Intocable Limite
unread,Nov 18, 2007, 9:31:59 PM11/18/07Sign in to reply to author
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to Nuevo Laredo
Un político llega a las puertas del cielo y se encuentra con San
Pedro...
Bienvenido al paraíso - le dice San Pedro- antes de que te acomodes,
parece que hay un problema.
Verás, muy raramente un político de alto vuelo ha llegado aquí, así
que lo que haremos será hacerte pasar un día en el infierno y otro en
el paraíso, y luego podrás elegir donde pasar la eternidad.
Lo acompaña al ascensor y baja hasta el infierno. Las puertas se abren
y se encuentra justo en medio de un verde campo de golf.
A lo lejos hay un club y de pie delante de él están todos sus amigos
políticos, todos bien vestidos y muy contentos.
Corren a saludarlo, lo abrazan y recuerdan los buenos tiempos en los
que se enriquecían a costa del pueblo.
Juegan un partido de golf y luego por la noche cenan juntos en el
Restaurante Gourmet del club, con langosta como plato principal.
Comparten la noche con hermosísimas y liberales jovencitas. Se
encuentra también el Diablo que es un tipo muy simpático y se divierte
mucho contando chistes y bailando.
Se divierten tanto que, antes de que se de cuenta, es ya hora de
irse.
Todos le dan un apretón de manos y lo saludan mientras sube al
ascensor.
El ascensor sube, se abre la puerta y llega al cielo donde San Pedro
lo está esperando.
"Ahora es el momento de pasar un día en el cielo". Así que el político
pasa las 24 horas saltando de nube en nube, tocando el arpa y
cantando.
Ya estaba aburrido cuando después de las 24 horas, San Pedro va a
buscarlo:
"Ya has pasado un día en el infierno y otro en el paraíso. Ahora
debes elegir tu eternidad"
El hombre reflexiona un momento y luego responde: "bueno el paraíso ha
sido descansado, pero creo que he estado mejor en el infierno,
definitivamente elijo el infierno"
Así que San Pedro lo acompaña hasta el ascensor y otra vez baja hasta
el infierno.
Cuando se abren las puertas del ascensor, se encuentra en medio de una
tierra desierta cubierta de excrementos y desperdicios.
Ve a todos sus amigos tristes, vestidos con harapos recogiendo
desperdicios y metiéndolos en bolsas negras.
El Diablo lo alcanza y le pone un brazo en el cuello.
"No entiendo balbucea el político- ayer estuve aquí y había lindas
mujeres, un campo de golf y un club. Comimos langosta y caviar,
bailamos y nos divertimos mucho. Ahora todo lo que hay es un lugar
desértico lleno de porquerías .... y mis amigos parecen unos
miserables".
El Diablo lo mira, sonríe y dice: "Ayer estábamos en campaña. Hoy... ya
votaste por nosotros"