Amig@s de Los Necios:
La Resistencia se reinventa y aparece en las poblaciones de pequeños municipios, en barrios y colonias de toda la república, en plazas de los todos los países del continente y también en la conciencia de los ciudadanos que luchan por la transformación social en todo el mundo. El fenómeno de la Resistencia en Honduras abarca una parte importante de la esperanza que acompaña a los pueblos que luchan por transformaciones radicales.
La desesperación de la oligarquía y del conjunto del golpismo repite errores y evidencia su incultura y su incapacidad al dialogar sobre absurdos que no representan soluciones de los problemas ahora planteados en el conflicto nacional.
Juan Barahona, líder indiscutible de la Resistencia y digno representante de los intereses populares, se retira de la mesa de negociaciones y anuncia que la lucha es por una transformación real de la sociedad hondureña y no por lograr acuerdos que prolonguen la injusticia social que mantiene a Honduras atada al pasado. Mientras la oligarquía hondureña sufre la existencia de una nueva fuerza política de oposición, aumentada y fortalecida gracias a sus constantes arrebatos, Juan Barahona reitera con paciencia y sabiduría que la Resistencia crece y se fortalece al construir sus propios caminos de lucha.
Entre tanto la desesperación de la oligarquía también reside en la necesidad de volver a su “orden democrático”; el error del 28 de junio no reside, para ellos, en haber secuestrado y expatriado a Manuel Zelaya, sino en haber roto su legalidad, en haber destruido su formalidad y en haber evidenciado su naturaleza. El golpe de estado tiene un rostro imposible de limpiar y tiene exponentes en exceso grotescos. El sinvergüenza militar, delincuente común e incapaz de la elegancia, Romeo Vásquez Velásquez, es uno de los mejores ejemplares de la esencia del golpismo, lo es también la figura inmejorable de Roberto Micheletti, que tiene la capacidad de mostrar en pocos segundos su tremenda estupidez. Aun así la oligarquía apuesta al poco tiempo que dependerá de ellos, no obstante sus posibles sustitutos no son mejores.
Elvin Santos, candidato favorito de la embajada norteamericana, representa un lacayo servil de los intereses de las empresas transnacionales y una continuidad del caduco proyecto neoliberal. Miembro del “club de la americana” y obediente al circulo selecto de la oligarquía hondureña. Lleno de compromisos por todos las favores otorgados por la clase dominante para que hiciera crecer la Constructora Santos y Compañía, que ha vivido de los contratos sobrevalorados y no licitados con el Estado de Honduras. Violador de la constitución, al presentarse a estas elecciones generales cuando llegó al gobierno del presidente Zelaya como vicepresidente de la república, cargo al que optó luego de una modificación de los artículos pétreos, luego de algunas negociaciones políticas logradas con la oligarquía. En suma, otro delincuente mafioso que además de no representar cambio alguno para el país, tiene el defecto de no poder expresarse con coherencia y la incapacidad de hilar dos ideas al mismo tiempo.
Por otra parte aparece un personaje interesante que representa al partido nacional: Porfirio Lobo Sosa. De joven un muchacho inquieto que formó parte del Partido Comunista de Honduras en el que además lograra posiciones dentro del Comité Central. Fundador del Comité para la defensa de los Derechos Humanos en Honduras, CODEH, en su seccional Olancho, que paradójicamente enfrentó no pocas arbitrariedades de la Fuerzas Armadas. También fue estudiante en una universidad soviética. Luego de algunos años de acomodamiento, regresa a sus orígenes conservadores y los defiende. No solo se reincorpora al proyecto a la oligarquía de la que proviene, sino que lo hace a la par de los asesinos y delincuentes del Partido Nacional de Honduras, bastión del anticomunismo y de clara tendencia fascista. Famoso también por violar la constitución al presentarse como candidato a la república luego de haber presidido el congreso nacional y por haber saldado sus deudas privadas con el dinero de los contribuyentes. Enfrenta el problema de haber tenido un pasado que no es de la satisfacción de la embajada norteamericana, y que, al igual que en las últimas elecciones, tendrá su oposición.
La oligarquía hondureña tiene varios dolores de cabeza; uno que es su propia incapacidad para resolver el problema del golpe de estado que ejecutó el 28 de junio; otro es que sabe de la tremenda vulnerabilidad de sus exponentes en caso de elecciones generales; otro es su necesidad de darle legitimidad nacional e internacional al proceso electoral, situación que en buena medida se encuentra en las manos del Presidente Zelaya; por último, la más fuerte es sin duda la existencia de todo un movimiento nacional que conoce bien de sus debilidades y que se identifica con ese fantasma que recorre las calles del país: La Resistencia.
¡Venceremos!
¡Necedad!
OPLN
Tegucigalpa, M.D.C. miércoles 15 de octubre de 2009
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Si desea contribuir en la lucha contra el golpe de estado la OPLN le solicita reenviar a sus contactos nuestros pronunciamientos e imprimir al menos 10 copias del presente comunicado -que va adjunto en el papel menbretado de la organizaciòn-, para que sean distribuidos a sus amigos, familiares, vecinos, compañeros de trabajo y demàs personas interesadas en la lucha por la transformaciòn de Honduras.
¡Venceremos!
¡Necedad!
OPLN
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1.
| El periodista argentino Néstor Restivo conversó para SinPermiso con el veterano político y sindicalista de la izquierda hondureña Carlos Humberto Reyes. |
La situación en Honduras está empantanada. El gobierno de facto, de Roberto Micheletti, apuesta todo a entregar el poder a quien resulte electo el 29 de noviembre, pretendiendo que hay un escenario normal y legítimo. El líder derrocado, Manuel Zelaya, y sus seguidores, reclaman la restitución y volver a la agenda del gobierno caído, que incluía una Asamblea Constituyente.
Histórico dirigente sindical y de la izquierda hondureña, Carlos Humberto Reyes nos recibe en su casa de Tegucigalpa junto a colegas de los diarios La Vanguardia y Le Monde. Candidato presidencial independiente en los comicios, pero con su candidatura suspendida por el viciado proceso, cuenta: “La Asamblea Constituyente podría ser ahora o más adelante. Lo primero es restituir a Zelaya. Pero sin duda aquél es el punto de quiebre con el establishment. La Constitución que rige en Honduras data de 1982. Salíamos de una dictadura militar, estábamos en plena represión interna y guerra sucia en el marco de la “contra” a la Nicaragua sandinista y aquí estaba John Negroponte como embajador de EE.UU. Y nos impusieron una constitución bajo presión”.
Aquella Constitución se basó en el llamado “memorándum Facussé” (Miguel Facussé es dueño de uno de los grupos empresarios más poderosos de Honduras) y según Reyes “tenía tres ejes, dos explícitos -'vender' Honduras y reducir el Estado a su mínima expresión por corrupto, ineficiente, etc- y otro no escrito: que el Ejército sería el garante de la Constitución. Hoy, 27 años después, tenemos exactamente eso”.
Agrega: “Por la posibilidad de cambiar este estado de cosas fue el golpe de junio contra Zelaya. No lo sacaron por 'ladrón', como lo acusan. Aquí ladrones son todos. Lo destituyeron por la Constituyente”.
Para Reyes, que tiene 68 años y un brazo roto de un ataque represivo reciente, los zelayistas son una cosa y el resto de la Resistencia para su restitución, otra. “Yo no soy zelayista, aunque reconozco que a veces en la historia se dan estos fenómenos, de alguien que proviene de filas tradicionales (él es del Partido Liberal, igual que Micheletti, que con las FF.AA y el Partido Nacional se reparten el poder político) y en algún momento cambia. Por eso nosotros apoyamos a Mel (Zelaya) como táctica, no es un apoyo orgánico. Y estamos muy atentos a ver qué se negocia”.
Y agrega: “Aunque Mel proviene de la oligarquía, se dio cuenta como presidente de que había que hacer algunas reformas. Y no dejaron que las hiciera. No te voy a decir que Mel es un revolucionario. No. Pero es uno de esos fenómenos que se dan cuando tu llegas como jefe de Estado de un país, en donde la presidencia tiene un bajo perfil, y la persona que llega, que es un orgulloso de la burguesía, siente que los demás burgueses lo quieren aplastar y al ver a un pueblo jodido se dice ‘a ver qué se hace’. Eso no es ningún pecado, es una acción correcta, valiente, de una persona”.
La Coordinadora Nacional de la Resistencia Popular, que Reyes integra con organizaciones campesinas, de estudiantes, indígenas, negros, militantes de derechos humanos, tiene “un vasto programa de 12 puntos, que va por reforma agraria, la pertenencia al ALBA que aprobó Zelaya, el rechazo a las privatizaciones y al neoliberalismo, a los TLC, etc. Un día -cuenta el dirigente- me reuní con Zelaya todavía presidente y le pregunté por qué había cambiado, él pertenece a esa burguesía, apoyó en su carrera cuestiones neoliberales (como el acuerdo CAFTA de 'libre comercio' con EE.UU.), y me dijo que cuando era diputado me veía a mí luchar y creía que yo no tenía razón. Pero al ser presidente se dio cuenta de que la empresa privada no lo dejaba tocar nada de nada y empezó a cambiar, eso me dijo”.
Reyes fue por años el principal líder de un sindicato clave, el de Bebidas (STIByS); acompañó luchas históricas de trabajadores textiles o del banano, y estuvo preso y torturado por las varias dictaduras que gobernaron Honduras. También fue muy activo en América Latina en las luchas de la Alianza Social Continental contra el ALCA. Impulsado por un conglomerado de fuerzas sociales, presentó su candidatura, ahora suspendida.
Cuando se dio el golpe de junio, Zelaya buscaba un referéndum para que en noviembre, junto a las presidenciales, se pusiera una urna para definir si el pueblo quería o no una Constituyente, que eventualmente se reuniría en 2010 y emitiría una nueva carta institucional en 2011. Y apareció el fantasma de la “reelección” presidencial, que aquí no existe.
“Aquí -señala Reyes-, lo que es la burguesía hondureña, no se tiene miedo a la reelección. ¡Si ellos controlan los dos grandes partidos que se reeligen cada cuatro años! Ellos a la reelección no le tenían ningún temor. A lo que sí le temían es que con la nueva Constitución íbamos a quitar aquel principio de que poder vender Honduras, que ya la vendieron. Vean, aquí hay petróleo. Con esa Constitución que tenemos lo regalan, se lo entregan. Todos los servicios públicos se los han regalado a las multinacionales”.
De acuerdo con Reyes, el Congreso de liberales y nacionalistas, más dos muy pequeños bloques democristianos y socialdemócrata, pero que no pesan mucho, le rechazaban o cambiaban a Zelaya todos sus intentos de recuperar cierto control estatal, al menos con empresas testigos en sectores privatizados, o querer cobrar algo más de impuestos, en tanto la baja tributación en toda Centroamérica explica en gran medida el subdesarrollo. “Antes de la Constitución de 1982, en relación al PBI la recaudación llegaba al menos al 25% (contra 40 a 48% en países ricos). ¡Pero ahora caímos al 14%! Es eso lo que los grandes empresarios, la minoría que nos domina aliada a extranjeros, no quieren modificar”.
Zelaya llegó al poder con un salario mínimo que sólo cubría el 60% de la canasta básica. Lo llevó al 100%, y ahí también los empresarios patalearon. Esto, más la necesidad de financiar al Estado con impuestos, como en un país normal, llevó a una paradoja: “Los más interesados en el ALBA -sostiene Reyes- eran los empresarios. ¿Por qué? Porque el dinero de Chávez les permitía a ellos que no les pusieran impuestos para sostener el Estado. Los empresarios dicen entonces 'el ALBA nos puede ayudar a que no nos metan impuestos, y a que nos ayuden a sostener para sostener al presupuesto'. ¿De quién fue la idea de que Honduras entrara en la iniciativa de Chávez de Petrocaribe? De los industriales, de Fito Facussé. A través del ALBA y de Petrocaribe acercan a Chávez a Honduras. Eso es lo que hay que analizar”.
¿Cómo ve la salida de la crisis hondureña? “Los que siempre gobernaron mi país quieren asustar con el comunismo de Zelaya. Nosotros vemos que el Partido Liberal está dividido, muchos de ellos nos acompañan en la Resistencia, y aspiramos a que pueda surgir algo nuevo, que rompa el bipartidismo. O éste seguirá o surgirá una izquierda, por eso luchamos. Pero en Honduras hay mucho analfabetismo político, el más alto en toda Centroamérica. Hay grupos que quieren derrotar a la Resistencia y quizá lleguen a un acuerdo vergonzozo con Zelaya, le tienen terror. Lo que veo es un Partido Nacional conservador por un lado, un PL debilitado por esta crisis y una izquierda, por un lado, recogiendo a los que se fuguen del liberalismo, y por otro, atrayendo cada vez a la gran mayoría que quiere cambiar de una vez esta historia. Esa es nuestra esperanza”.
Néstor Restivo es periodista e historiador y escribe regularmente en el diario argentino Clarín.En total, la represión contra los oponentes al Golpe de Estado ha provocado la muerte de más de 20 personas. Otras 500 han resultado heridas y 3.000 han sido detenidas. Entre las personas asesinadas figuran 12 activistas sindicales. A algunos los mataron en su casa, a otros en los movimientos de protesta contra el Golpe de Estado. Las mujeres y los jóvenes están particularmente implicados en la resistencia pacífica contra el Golpe de Estado.
Los casos de tortura física y psicológica son numerosos. A un fotógrafo periodista del periódico El Libertador, Delmer Membreño, se lo llevaron y lo torturaron. Una docente sindicalista fue violada por cuatro policías. Podría citar muchos otros casos, como el de Agustina Flores López, miembro del Consejo Cívico de Organizaciones Populares Indígenas de Honduras (2), que fue duramente golpeada por la policía, incluso en público, ante los medios de comunicación. Las imágenes de los golpes fueron grabadas y presentadas ante un juez, pero éste se ha negado a tenerlas en cuenta. Ella sigue en prisión, acusada de “sedición y terrorismo”. Decenas de hondureños están detenidos por estos cargos, entre ellos personas mayores.
El Presidente Zelaya, a finales de 2008, había aumentado el salario mínimo de 126 a 202 euros, para gran cólera de la patronal. ¿Es esta subida una de las razones del Golpe de Estado?
El Presidente Zelaya había tomado toda una serie de medidas a favor de los trabajadores y trabajadoras. Sorprendentemente, puesto que viene del partido liberal, también había girado a la izquierda en materia de relaciones internacionales, al unirse a la Alternativa Bolivariana para las Américas (3). También había invitado a los sindicatos al diálogo sobre toda una serie de temas, entre ellos la subcontratación. Un proyecto de decreto pretendía regularizar así el recurso a los trabajadores/as subcontratados, a fin de no precarizarlos más. Las autoridades actuales quieren ir en sentido contrario al privilegiar, por ejemplo, los contratos temporales, que pueden ser renovados durante tres años. Si su proyecto es aprobado, a largo plazo, no habrá ningún sindicato en Honduras porque resulta sumamente difícil sindicalizar a los trabajadores y trabajadoras temporales.
¿Podemos considerar que las fuerzas antisindicales se han aprovechado de la represión de los oponentes al Golpe de Estado para asesinar a sindicalistas?
Es posible, puesto que la gran mayoría de los empleadores apoyan el Golpe de Estado.
Entonces, incluso cuando el Presidente Zelaya gobernaba, ser activista sindical era ya una actividad peligrosa, puesto que varios sindicalistas fueron asesinados o agredidos a tiros en 2008…
Es verdad, y la tasa de sindicalización era ya muy baja: a penas el 3% de la mano de obra en las maquilas (4), y el 8% de la población activa total, lo cual representa 3,5 millones de trabajadores y trabajadoras. Se producían muchos incidentes inquietantes. Por ejemplo, en 2008, sindicalistas de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras fueron brevemente detenidos por supuestos agentes de la policía que se infiltraban en el campus con una lista de los nombres de los sindicalistas a agredir y de numerosos dirigentes sindicales, entre ellos el de Rosa Altragracia Fuentes, la Secretaria General de la Confederación de Trabajadores de Honduras (CTH), asesinada en abril de 2008 (5). A pesar de las violaciones de los derechos sindicales anteriores al Golpe de Estado, los sindicatos exigen la vuelta del antiguo presidente porque desde el 28 de junio la situación se ha degradado muchísimo.
¿Los sindicatos hondureños han podido seguir funcionando desde entonces?
La actividad de cada sindicato se ha visto restringida a causa del miedo a sufrir agresiones en eventuales reuniones sindicales. Todos los dirigentes sindicales están amenazados. En los baños de la sede sindical del sector industrial de la bebida, STIBYS (6), explotó una bomba, pero no hubo víctimas porque el incidente se produjo poco después de que los militantes se hubieran ido tras haberse reunido para el funeral de un dirigente sindical asesinado.
Algunos sindicatos desafían el peligro, como el STIBYS, que incluso organizó su Congreso el pasado mes de agosto. Por otro lado, a muchos sindicalistas les falta tiempo para organizar las actividades sindicales, puesto que están también comprometidos con el Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado.
Al denunciar las exacciones cometidas desde el Golpe de Estado, ¿no teme por su propia seguridad?
Sí, por supuesto. Los que denuncian corren muchos riesgos, pero no podemos quedarnos callados ante lo que está pasando en nuestro país. Por eso pedimos a la CSI y a todas sus organizaciones afiliadas que nos apoyen, que hagan todo lo posible para divulgar las exacciones cometidas en Honduras, para poner fin a todo eso.
¿Cómo pueden ayudarles los sindicatos nacionales e internacionales?
Para empezar, condenando el Golpe de Estado y difundiendo las informaciones sobre lo que está pasando actualmente en Honduras. Después, mediante el envío de misiones sindicales in situ a fin de constatar las violaciones de los derechos humanos y sindicales. Deseamos también que los sindicatos presionen a sus gobiernos para que no envíen observadores durante las elecciones del 29 de noviembre (el gobierno actual espera esos observadores y una ayuda financiera para la celebración de estas elecciones). Necesitamos asimismo ayuda financiera y material, en particular para alimentos y medicina. Muchos activistas sufren fracturas a causa de la represión, pero en los hospitales no encontramos ni clavos para soldar las fracturas.
La comunidad internacional ha denunciado ampliamente el Golpe de Estado, pero no parece impresionar mucho a sus autores...
Todo no se va a solucionar de inmediato, se trata de una lucha a largo plazo, pero queremos que, al final, los autores de estas violaciones de los derechos humanos y sindicales respondan por sus actos. Esperamos que eso sirva de ejemplo de disuasión de otras atrocidades y Golpes de Estado en el futuro. Si las condenas internacionales no han dado resultado hasta ahora, quiere decir que hacen falta medidas más concretas al tiempo que se mantiene la presión por parte del pueblo hondureño. El movimiento sindical internacional podría solicitar sanciones económicas contra el gobierno actual. El simple hecho de amenazar a Honduras con ser excluida del Acuerdo de Libre Comercio de América Central (CAFTA) podría hacer efecto, puesto que las pérdidas económicas serían enormes.
¿Cómo describir la situación económica de la mayoría de los hondureños?
Honduras es uno de los países más pobres de la región. El Presidente Zelaya había aumentado el salario mínimo a 202 euros, pero sigue siendo un 20% inferior a los ingresos necesarios para cubrir las necesidades cotidianas de una persona. Además, muy pocos trabajadores/as alcanzan a ganar el salario mínimo. La crisis económica mundial también ha repercutido en Honduras: desde principios de año se han perdido cerca de 20.000 empleos. Eso no se va a solucionar, porque las empresas declaran que pierden millones desde el inicio del Golpe de Estado, a causa, entre otras cosas, de los bloqueos de carreteras y porque muchas personas no pueden desplazarse para acudir a su lugar de trabajo. En las maquilas, los empleadores están obligando a los trabajadores y trabajadoras a realizar muchas horas suplementarias para recuperar el tiempo perdido tras el estado de sitio declarado por el gobierno de facto.
Notas:(1) Frente Nacional de Resistencia Contra el Golpe de Estado, del que forman parte las tres afiliadas de la CSI en Honduras (CUTH, CGT y CTH)
(2) Consejo Cívico de Organizaciones Populares Indígenas de Honduras (COPINH)
(3) El ALBA es una organización política, social y económica que promueve la cooperación entre los países socialistas de América Latina y el Caribe.
(4) Zonas francas industriales
(5) Para más detalles sobre este tema, consultar el informe anual de las violaciones de los derechos sindicales de la CSI:
(6) Sindicato de Trabajadores de la Industria de las Bebida y Similares, afiliada a la UITA
Ver también el último comunicado de la CSI (23 de septiembre de 2009)
que reitera su condena al Golpe de Estado y las graves violaciones de
los derechos humanos y sindicales perpetrados por las autoridades.
Ver también la resolución de la Conferencia Sindical de las Américas (CSA) del 8 de julio de 2009 (en inglés)
La CSI representa a 170 millones de trabajadores y trabajadoras de 312 organizaciones afiliadas nacionales en 157 países y territorios. http://www.youtube.com/ITUCCSI
Fuente: http://www.larevolucionvive.org.ve/spip.php?article421La profesora Agustina Flores López (1959), recuperó su libertad el 12 de octubre, después de 21 días en el penal de máxima seguridad para mujeres de la capital hondureña; todavía quedan 6 presos políticos, el régimen de facto sigue negándoles la fianza, en un proceso jurídico plagado de irregularidades, amparados por el concepto de Suspensión de Garantías Individuales (decreto en vigencia), y bajo los cargos de sedición y terrorismo en contra de los manifestantes de la Resistencia civil pacífica.
La profesora Agustina nos recibe –en exclusiva- antes de la rueda de prensa, en las oficias del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), las primeras declaraciones las hizo a teleSUR y esta es la primera entrevista que concede a un medio internacional. El Colegio de Profesores pagó la fianza (100, 000 lempiras), y las abogadas Kenia Oliva y Noelia Núñez lograron revertir parte de la injusticia. Agustina Flores proviene de una familia combativa: su mamá y hermano fueron perseguidos durante la guerra sucia en la década de 1980, y en la actualidad, su hermana Berta Cáceres es directora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras.
Agustina Flores, desafía con valentía al régimen de facto: “ Una de las medidas sustitutivas es no acercarme a las manifestaciones por la restitución del Presidente Zelaya –lo dice textual mi acta de libertad condicional-, pero a mí no me callan los barrotes, la prisión no ha disminuido ni una milésima mi ideología, yo pienso que existen diversos espacios donde seguir trabajando, esta lucha comienza ahora, en el campo laboral, en el ámbito gremial, en mi colonia, barrio, con las amas de casa, hasta lograr la Asamblea Constituyente que nos traiga una nueva esperanza”
¿Cuándo comenzó a marchar en la Resistencia contra el golpe de Estado?
Desde el 28 de junio, mi mamá nos dijo: “Todas ustedes tienen que ir, yo no puedo acompañarlas por mi enfermedad, han crecido en la lucha, así que coman bien para que tengan energía”. Estábamos trabajando por La Cuarta Urna y el golpe de Estado nos hizo salir a las calles a protestar.
¿Cómo vivió los 21 días de prisión?
Fue difícil, pero dentro de todo ha sido hermoso saber que tantas personas y organizaciones se solidarizan con la Resistencia, no hubo un día sin que recibiera una visita de los compañeros, de los medios de comunicación y es gracias a eso que estoy afuera, porque había tantas personas reclamando por mi libertad. En el momento de la detención fui muy golpeada, recordé lo que habíamos vivido en la década de 1980, cuando mi hermano y mi mamá fueron perseguidos constantemente, a nosotras igual nos perseguían, tuvimos que mudarnos de la localidad La Esperanza en 1978. La dictadura de Micheletti me hizo recordar la represión de la guerra sucia, tenía miedo de ser una detenida desaparecida. Mi delito fue luchar por mi derecho, lo que yo les dije a los policías: “No hay problema, dígame de qué delito se me acusa y léanme mis derechos” eso les molestó mucho, luego cuando sentí el primer golpe les dije que los denunciaría ante todos los Organismos de Derechos Humanos, incluso a nivel internacional y al verse amenazado el cuerpo policíaco recapacitaron y no me desaparecieron o ejecutaron extrajudicialmente. Inventaron muchas cosas, yo andaba en las manifestaciones como me lo permite la Constitución de la República de Honduras, nunca lo negué, mi comportamiento nunca ha sido de una pandillera como me señalaron en prisión.
¿Por qué procedió la fianza hasta después de 21 días?
En la primera audiencia, en la presentación de imputados, la jueza me envió en calidad de depósito a la Dirección General de Investigación Criminal (DGIC), a los 6 días tenía que ir a la audiencia inicial con otra jueza ella no aceptó mi defensa, ni mis 32 años de servicio como profesora, ni mi trabajo de prevención de drogas, de no violencia, o mis talleres con la “Mara Salvatrucha”, poco le interesó los cargos que he desempeñado, mucho menos los reconocimientos que he recibido, como Maestra del Año, al contrario todo lo utilizó en mi contra. La jueza dijo que por considerarme una líder no podía darme medidas sustitutivas (libertad condicional), porque podía reorganizar a los grupos de la Resistencia y atentar contra los testigos de la fiscalía, los mismos policías que me golpearon.
¿Usted era la única mujer presa por el régimen de facto?
Sí, el mismo día detuvieron a dos compañeras, a ellas las mandaron a la cárcel durante 6 días, pero al momento que me dictan formal prisión, a ellas las liberan con medidas sustitutivas. Cuando la jueza leía mi sentencia sentí que estaban procesando a otra persona, al Presidente Manuel Zelaya, porque no dejaban de mencionarlo –por lo menos 8 veces-, creí que el castigo no era directamente para mí, sino para el Presidente, para las mujeres en Resistencia y en contra del magisterio.
Ante las declaraciones del régimen de facto sobre la “No existencia de presos políticos” y pretender engañar a la opinión pública internacional de que aquí “no pasa nada”; ¿usted puede contradecirlos?
Por supuesto, desgraciadamente por la prisión teníamos prohibido ver las noticias y leer los diarios ahora no estoy bien informada de los compañeros que todavía quedan presos. Sabía que un ciudadano español y otro colombiano purgaban condena por no acatar el toque de queda, tengo la certeza de que sí hay presos políticos, pero no sé el número exacto ni los detalles de cada expediente. Gracias a la presión internacional los golpistas están cambiando de actitud, pero necesitamos que los compañeros salgan en libertad porque nunca cometimos un delito, sino defendimos nuestra democracia. Queremos que se derogue el Decreto de Suspensión de Garantías Individuales.
Usted como profesora, ¿qué opinión tiene sobre el decreto del régimen de facto que termina prematuramente el ciclo escolar?
De esta noticia me enteré ayer domingo, me estaba contando una cuñada que es docente, que el régimen de facto cerrará el ciclo escolar el 31 de octubre. Imagínese las consecuencias que tendrá en el 2010 los alumnos que aprobaron automáticamente sin cursar el año completo, el próximo ciclo escolar los docentes trabajarán sin conocimientos previos de los planes de estudio. No permitir que los docentes terminemos las clases hasta el 30 de noviembre, es un grave error.
¿Es una forma para desmovilizar a los compañeros del magisterio?
Es una estrategia de los golpistas, usted sabe que pretenden que los docentes estemos incomunicados, desocupar los planteles educativos y militarizarlos para las elecciones del 29 de noviembre.
Regresando a lo personal, sé que su familia vive en el norte de Honduras, ¿habló por teléfono con su mamá?
Mi mamá estaba muy emocionada, y de todo esto que ha pasado lo que más me dolía era ver a mi mamá e hijas porque no podían disimular, veía en sus rostros el semblante de dolor, tristeza e indignación. Hoy estaba feliz, cuando hablé con mi familia al salir del portón y les dije que no fue tan mala la experiencia, porque a las 19 mujeres que me acompañaron en la sala 5 (de máxima seguridad) aprendí a verlas y conocerlas, jamás las discriminé por el delito que cometieron, sino que las miré como seres humanos, sensibles, combatíamos el dolor, la angustia, llorábamos en la prisión y ahora de alegría, se quedaron tristes porque me iba, todo eso ayuda a comprender la injusticia.
¿Se reincorporará al Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado?
Una de las medidas sustitutivas es no acercarme a las manifestaciones por la restitución del Presidente Zelaya –lo dice textual mi acta de libertad condicional-, pero a mí no me callan los barrotes, la prisión no ha disminuido ni una milésima mi ideología, yo pienso que existen diversos espacios donde seguir trabajando, esta lucha comienza ahora, en el campo laboral, en el ámbito gremial, en mi colonia, barrio, con las amas de casa, hasta lograr la Asamblea Constituyente que nos traiga una nueva esperanza.
Finalmente, al ser encarcelada por un régimen usurpador, ¿exigirá que se borre su expediente al retorno de la democracia?
Pediré que mi expediente sea borrado, cuando estaba en la prisión nos ficharon 4 veces, exijo que mi expediente sea borrado. Hasta una policía me dijo: “Yo considero que esto es injusto y ustedes tienen que pedir cuando regrese Mel Zelaya que les borren los expedientes , de lo contrario quedaran en suspenso sus condenas”. Insisto, nosotros no hemos cometido ningún delito, lo único que buscamos es hacer valer los derechos que la Constitución nos da: la libre manifestación de las ideas y la desobediencia a los gobiernos usurpadores.