Los objetos publicitarios son, cada vez más, uno de los elementos más importantes de una buena estrategia de márketing. Gracias a las tecnologías de la información ultra rápidas que existen hoy en día, los consumidores tienen a su alcance la posibilidad de elegir entre diferentes medios de comunicación y el poder de decidir si quieren ser expuestos o no a un mensaje de esta naturaleza.
La publicidad a través del objeto resulta un medio mucho más eficaz para alcanzar un determinado mercado de manera discreta y de forma personalizada. También son extraordiariamente útiles como recipientes que favorecen la repetición, el reconocimiento y la retención del nombre y/o mensaje del anunciante.
Una vez tomada la decisión de utilizar publicidad a través del objeto en una campaña publicitaria, esnecesario escoger a continuación el producto apropiado entre miles y miles de artículos disponibles, para lo cual, el asesoramiento de una firma profesional de distribuidores resulta abolutamente imprescindible.
En el artículo publicado ayer nos preguntábamos si se aprovechan bien todas las posibilidades de la publicidad a través del objeto.
Si quieren conocer las conclusiones, sigan leyendo.
Recordemos los tres puntos clave a tener en cuenta:
Por otra parte, ya sabemos que la publicidad a través del objeto por sí sola no es el talismán mágico que pueda resolver todas las necesidades de comunicación de una empresa. Pero, también es evidente que, con mayor o menor idoneidad, puede abarcar prácticamente la totalidad de las diferentes vertientes de la publicidad:
Resumiendo, se trata de utilizar en cada momento y circunstancia el regalo más adecuado con el presupuesto establecido. Solamente son necesarias cosas como profesionalidad, trabajo, sentido común, conocimientos mínimos de lo que es la publicidad a través del objeto, conocer el mercado y estar al corriente de las novedades y, sobre todo ¡no olvidar la ilusión por hacer siempre las cosas bien hechas!

La evolución del mercado no siempre juega a nuestro favor. Las causas pueden ser múltiples, pero cuando las ventas descienden podemos recurrir al Marketing Promocional, una herramienta capaz de ayudarnos a dar buenos resultados, siempre y cuando sepamos manejarlo de forma profesional.
En este artículo de Rafael Muñiz, Director General de RMG & Asociados, compañía especializada en Auditoría de Marketing y Ventas Inteligentes y profesor de Marketing en Centro de Estudios Financieros, se nos danalgunas claves.
¿Cómo podríamos aumentar las ventas con el marketing promocional?
El marketing promocional consiste en una serie de técnicas integradas en el Plan de Marketing, cuya finalidad es alcanzar una serie de objetivos específicos a través de diferentes estímulos y acciones limitadas en el tiempo y dirigidas a un target determinado.
El objetivo de una promoción es ofrecer al consumidor un incentivo para la compra o adquisición de un producto o servicio a corto plazo, lo que se traduce en un incremento puntual de las ventas.
? Incrementar las ventas
? Contrarrestar acciones de la competencia
? Conseguir nuevos clientes
? Potenciar la marca
? Generar liquidez económica
? Fidelización
? Introducir nuevos productos
? Motivar equipos de venta
? Reforzar la campaña publicitaria
? Eventos. Son las promociones que se realizan aprovechando la convocatoria y asistencia de un público objetivo a una actividad promocional de una compañía.
? Concursos. Quizás es un clásico del marketing promocional, pero se siguen obteniendo buenos resultados, ya que en la mayoría de los casos requiere participación activa de la persona.
? Programas de fidelización“Focus costumer”. El cliente se ha convertido en el eje central de toda estrategia comercial y profesional, por ello esta actividad se ha potenciado bajo la denominación Marketing Relacional.
? Promociones económicas. Incluimos todas aquellas que tienen algún tipo de recompensa económica: descuentos directos, vales o cupones descuento (muy extendido en EE.UU.), el clásico 2×1,…
? Promociones del producto. Entrega de muestras gratuitas o sampling, mayor entrega de producto por el mismo precio, degustaciones, regalos de producto,…
Y para finalizar no olvidar nunca que los productos han de ser de la calidad e idénticos a los que se comercializan, los tiempos de entrega deben ser mínimos y por supuesto, cumplir todo lo que se comunica en la promoción.