La costa - Ray Bradbury - Ciudad Seva

115 views
Skip to first unread message

NotiCuento en Ciudad Seva

unread,
Jun 26, 2012, 11:01:29 PM6/26/12
to NotiC...@googlegroups.com
Estimado habitante de Ciudad Seva:

Incluyo el cuento clásico de la semana, seleccionado por el escritor Luis López Nieves: "La costa", por el autor estadounidense Ray Bradbury (1920-2012). Para leer la versión más nítida del cuento pulse sobre el título y vaya directamente a CiudadSeva.com. De lo contrario, vea el texto incluido al final de este mensaje.

Con este relato breve NotiCuento culmina su homenaje a la memoria del importante autor recién fallecido.

¿Desea opinar sobre el cuento semanal o leer las opiniones de otros? Pulse aquí: Opiniones.

¿Desea compartir los cuentos de Ciudad Seva con un ser querido? Pulse aquí: Regalo.

Cordialmente,

Miri Lugo
Moderadora de NotiCuento en CiudadSeva.com
58,000 visitantes diarios

http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ing/bradbury/la_costa.htm

La costa
[Cuento. Texto completo]

Ray Bradbury

Marte era una costa distante y los hombres cayeron en olas sobre ella. Cada ola era distinta y cada ola más fuerte. La primera ola trajo consigo a hombres acostumbrados a los espacios, el frío y la soledad; cazadores de lobos y pastores de ganado, flacos, con rostros descarnados por los años, ojos como cabezas de clavos y manos codiciosas y ásperas como guantes viejos. Marte no pudo contra ellos, pues venían de llanuras y praderas tan inmensas como los campos marcianos. Llegaron, poblaron el desierto y animaron a los que querían seguirlos. Pusieron cristales en los marcos vacíos de las ventanas, y luces detrás de los cristales.

Esos fueron los primeros hombres.

Nadie ignoraba quiénes serían las primeras mujeres.

Los segundos hombres debieran de haber salido de otros países, con otros idiomas y otras ideas. Pero los cohetes eran norteamericanos y los hombres eran norteamericanos y siguieron siéndolo, mientras Europa, Asia, Sudamérica y Australia contemplaban aquellos fuegos de artificio que los dejaban atrás. Casi todos los países estaban hundidos en la guerra o en la idea de la guerra.

Los segundos hombres fueron, pues, también estadounidenses. Salieron de las viviendas colectivas y de los trenes subterráneos, y después de toda una vida de hacinamiento en los tubos, latas y cajas de Nueva York, hallaron paz y tranquilidad junto a los hombres de las regiones áridas, acostumbrados al silencio.

Y entre estos segundos hombres había algunos que tenían un brillo raro en los ojos y parecían encaminarse hacia Dios...

FIN

Volver a cuentos de Ray Bradbury

12 Jun 2012

Novela de
Luis López Nieves

El silencio de Galileo


Adquiera la novela

  • Hace ver en el corazón de la ambición humana. Otro Lunes, España
  • Narración ágil que atrapa. Veintitrés, Argentina
  • Atrapa al lector. Cathedralis, México
  • Cascada de microintrigas en cadena. Universidad de Sevilla, España
  • No pude dejarlo. Expreso, Ecuador
  • Emocionante. El Nuevo Herald, Estados Unidos
  • Gana la literatura. La Opinión, Colombia
 
Sobre Luis López Nieves
 
Escríbanos
 
Suscripciones Literarias

Reciba gratis un cuento clásico semanal por correo electrónico: NotiCuento
 


Reply all
Reply to author
Forward
0 new messages