Imagen ilustrativa.
En medio de la violación comenzó a quejarse de que se sentía mal y dejó de tener sexo "para poder descansar", según los testimonios.
Según las fuentes judiciales que llevan el caso, el atacante siguió acariciándola pero se apartó y murió. La mujer pensó que se trataba de un desmayo pero el atacante estaba muerto.
La anciana llamó a su hija para pedir ayuda y huyó de su casa hasta que alguien acudiera a la vivienda. El hombre olía a alcohol y pensaba que podía despertarse.
El problemita que tuvo Gutiérrez, según los investigadores, es que debió atravesar más de tres kilómetros en bicicleta para llegar a la casa de su víctima. Al llegar sufrió una descompensación que le provocó un ataque al corazón.