[Brasil Miradas al Sur de Ricardo Romero] Industria militar: Brasil y los sub...

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Lic. Ricardo Romero

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Jul 24, 2011, 1:43:55 AM7/24/11
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Industria militar: Brasil y los submarinos nucleares

Por
Ricardo Romero, politólogo UBA/Unsam
Con su melodía, Wilson Simonal presentaba a Brasil como un “País tropical” que ofrecía la belleza de su naturaleza durante el Mundial de Fútbol en México de 1970; paradójicamente, en un momento de inflexión de este espacio latinoamericano, que gracias al milagre se proyectaba como un coloso industrial. En la actualidad, además de su impronta tropical, el verdeamarelho se instala como potencia mundial, que avanza en la construcción de submarinos nucleares que intentan fortalecer su defensa y potenciar la dinámica de su desarrollo económico.
De esta manera, Brasil consolida su proyección global haciendo realidad un proyecto pensado durante los setenta y que hoy se acelera para la custodia de sus bases petroleras en aguas profundas. De hecho, el descubrimiento del PreSalt obligó, a fines de 2010, a poner en marcha un ambicioso plan de articulación y equipamiento de la Marina de Guerra, para proteger la zona de explotación marítima de 200 a 350 millas marinas de extensión que oportunamente realizó el expresidente Lula da Silva. Este plan comenzó con la compra de seis submarinos nucleares y 20 convencionales. Ahora, Brasil se propone producir sus propios submarinos.
Hace una semana, la presidenta Dilma Rousseff inauguró la fábrica de estructuras cilíndricas que formarán parte de los cascos de los submarinos que tiene como objetivo armar la empresa mixta Nuclebras Equipamientos Pesados (Nuclep), en Itaguaí, cerca de Río de Janeiro. Este hecho fue celebrado por la mandataria brasileña, porque convertirá a este país en el sexto en producir submarinos de propulsión nuclear, considerándolo un punto estratégico para la nación, tanto en la protección de su soberanía como en la custodia de los yacimientos petroleros offshore.
Por su parte, el ministro de Defensa, Nelson Jobim, sostuvo que representa “el primer paso para la construcción de un submarino a propulsión nuclear brasileño”, que estaría listo hacia 2023. Y es que Brasil ya domina el ciclo de enriquecimiento de uranio, tecnología que le permite producir el combustible para el funcionamiento de la nave subacuática. Este procedimiento, que en la actualidad domina un grupo selecto de países como Estados Unidos, China, Francia, Gran Bretaña y Rusia (que, como pequeño detalle, forman parte del Consejo Permanente de la ONU, lugar al que aspira incorporarse Brasil), expresa el avance de un largo derrotero del sueño nuclear brasileño.
Desde 1970, la obsesiva geopolítica de la dictadura militar en Brasil impulsó la construcción de una planta nuclear, que oportunamente fue adjudicada a la Westinghouse, para dar nacimiento a Angra 1, un sitio entre Río de Janeiro y San Pablo, que funcionó con continuos problemas en su sistema de suministro de vapor, incluso fue cerrado durante sus primeros años. Posteriormente, en 1976, se proyectó Angra 2, que debido a falta de recursos financieros sólo comenzó a funcionar a finales de 2000. Ambas plantas hoy producen unos 1800 MWe, lo que representa el 3% de la energía eléctrica del país. Actualmente está proyectado Angra 3, que desde 2015 estaría proveyendo unos 1400 MWe más.
Con esto, la Marina de Brasil inició en la década de 1980 un programa de propulsión nuclear con el que que emprendió el desarrollo de enriquecimiento por centrifugación. En Iperó (San Pablo) fue construido el Centro Experimental Aramar, instalación naval que proporciona el 10% de combustible al programa de submarinos. Si bien Brasil reivindica su derecho a la bomba atómica, esta tecnología esta lejos de permitirle tener una. Según el físico brasileño Odair Gonçalves (presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica de ese país), hoy tienen la capacidad de enriquecer el uranio hasta un 5%, y para poder alcanzar una bomba atómica deberían hacerlo en más del 90 por ciento.
A su vez, Brasil firmó junto a los países del continente –excepto Argentina y Cuba– en 1967, el Tratado de Tlatelolco, para la Prohibición de Armas Nucleares en América Latina y el Caribe, vigente desde 1969; además, en su Constitución, se establece el uso pacífico de la energía nuclear. Sin embargo, el uso bélico, para los submarinos, se justificaría por la necesidad de proteger áreas petroleras de ultramar ante el alerta de conflictos anteriores, como en las guerras mundiales, donde se libraron batallas submarinas en la región, o incluso en las islas Malvinas, en 1982, donde el destino del archipiélago tuvo como factor decisivo el uso de submarinos nucleares por parte del Reino Unido, argumentan algunos militares brasileños. Son desafíos de un país que deja de ser sólo tropical.

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OTRAS NOTAS

  • Los acuerdos firmados con Brasil tras la visita de su presidenta, Dilma Rousseff, a su par Cristina Fernández de Kirchner, para la construcción de 2 reactores nucleares de tecnología argentina son la consecuencia del trabajo que desde hace años el ministro de Planificación, Julio De Vido, encargó, particularmente, a la Cnea.
  • La actual crisis nuclear en la planta nuclear Fukushima Daiichi de Japón después de un terremoto y un tsunami está causando revuelo en la política energética de casi todos los países que utilizan energía nuclear. Las repercusiones de Fukushima se sienten con fuerza dentro y fuera del país, tal como las réplicas siguen sintiéndose en el norte de Japón, incluido Tokio.
  • El año pasado, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner recuperó para el calendario de feriados nacionales el Día de la Soberanía. Al encabezar los actos que conmemoraron la batalla de La Vuelta de Obligado, rescató la importancia de un concepto que parecía haber quedado en el olvido tras las tempestades provocadas por el neoliberalismo: soberanía.
  • La tragedia japonesa reabre el debate mundial sobre la controversia del uso de energía nuclear derivada del uranio como sustituto de las no renovables. El uso de la energía nuclear tuvo una gran aceptación desde que en diciembre de 1951 se puso en marcha el primer reactor y que alcanzó la cúspide durante la crisis del petróleo de 1973. Luego, fue perdiendo la aprobación inicial con elaccidente de Chernobyl de 1986 para retomar su impulso a finales del siglo pasado debido a nuevos argumentos como el calentamiento global y las disputas por la potestad del petróleo.
  • Cuenta un mito griego que los dioses le dieron a Prometeo una caja que contenía todos los males. Le advirtió a su mujer, Pandora, que de ninguna manera abriese la caja. Pero, picada por la curiosidad, ella desobedeció y los males se escaparon.
    Hoy, una de las cajas de Pandora más amenazantes son las centrales nucleares, 441 en todo el mundo. Por más que los prometeos de las ciencias y de los gobiernos pregonen que son seguras, los hechos demuestran lo contrario. Las manos de Pandora continúan provocando escapes.
  • Cuando Marco Aurelio García, asesor especial en política externa del presidente Lula, dijo que América latina ha dejado de ser el patio trasero, no exageraba. Podría haber acotado su afirmación a Sudamérica, siendo así más exacto. Hemos remodelado la casa, así que el patio está muy revaluado, remató en un encuentro sobre América latina convocado por la Fundación Friedrich Ebert, en Berlín, en junio pasado.


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Publicado por Lic. Ricardo Romero para Brasil Miradas al Sur de Ricardo Romero el 7/23/2011 10:43:00 PM
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