Andr Lhote curs estudios de escultura en la Escuela de Bellas Artes de su ciudad natal, aunque fue ampliamente autodidacta. En un principio asociado con el fauvismo, se traslad a Pars en 1907, donde entr en contacto con los iniciadores del cubismo, interesndose por el arte negro y la obra de Gauguin y, ms tarde, por la de Czanne. Tras un ao de estudios en la Villa Mdicis de Roma (1909), colabor en la fundacin de la revista La Nouvelle Revue Franaise, en la que escribira hasta 1940.
La mayora de sus cuadros ms admirados, que tratan el paisaje y la vida moderna, estn fechados en esa poca: Escala (1913) y Rugby (1917), aunque algunos son posteriores, como Leda (1930) y Vista de Avion (1934). En ellos elabor un cdigo propio segn el cual se disponen los efectos de luces y sombras. Su vocacin didctica le llev a fundar en 1922 una academia de arte en Montparnasse que llegara a tener una gran influencia, y a escribir varios tratados de pintura, entre los que destacan Tratado del paisaje (1939) y Tratado de la figura (1950).
Los artculos que Lhote escribi en La Nouvelle Revue Franaise acerca de la pintura contempornea, sutiles y claros anlisis y teorizaciones en un intento de conciliar arte moderno y tradicin, fueron reunidos en varios volmenes: La Peinture, le coeur et l'esprit (1934), Parlons peinture (1936) y Peinture d'abord (1942); una seleccin de los mismos apareci en 1946 bajo el ttulo de Escritos sobre pintura (1946). Diseccion asimismo con precisin la obra de Georges Seurat, Pierre Bonnard y otros pintores modernos en estudios como Seurat (1948) y Bonnard (1948). En 1955 le fue otorgado el Gran Premio Internacional de las Artes.
Las imgenes de los rboles son parte de mi historia acontecida en el campo durante los interminables veranos, disfrutado en familia al aire libre en el monte cordobs. Cuando en esos cielos crepusculares las ramas se entrecruzaban y se recortaban, me daba la sensacin que me abrazaban. Esas formas fueron forjando mi memoria. Esas imgenes me llevaron a ideas cautivadoras, pues me ha motivado a realizar mi obra con absoluta libertad.
No fue necesario buscar modelos de paisajes pintorescos. Comenc por esos lugares que estaban recnditos en mi memoria y que despertaron en m una respuesta emocional. Lo inesperado y lo personal, lograron imgenes memorables que el instinto creativo dict: cundo seguir las normas y cundo dejarlas en pos de la creatividad.
Una de las cosas ms admirables del ser humano como tambin ms inexplicables es su capacidad de aprecio a la naturaleza. El hecho de que seamos capaces de encontrar hermoso un paisaje es probablemente tan antiguo como la humanidad misma.
Este trabajo es solo el comienzo de un trayecto con un final abierto a otras instancias creativas, que seguramente transcurrirn en un tiempo indeterminado a la manera romntica. Para ellos la naturaleza era fuente de evocacin y estimulo intelectual, elaborando una concepcin idealizada del mundo. La concepcin romntica del arte se apoya en la subjetivad, la exteriorizacin de la emocin y del sentimiento.
Protagonista el paisaje se presenta en el romanticismo carente de figuras humanas. Pero, simultneamente, el hombre romntico ansia reconciliarse con la naturaleza, reencontrar su identidad en esa infinitud que aparece como abismo deseado e inalcanzable.
De Martin Malharro[1]en sus paisajes, y en particular "los rboles" me motivaron como en sus obras ensayaba aproximaciones a la naturaleza cargadas de expresividad en el dibujo y en el manejo de los colores.
La animizacin del follaje con fines expresivos, el inters por los ambientes crepusculares, son caractersticas compartidas con otros artistas de la poca. Se trataba de una aproximacin emotiva al paisaje que ahondaba en una cierta empata espiritual con la naturaleza.
La produccin de Malharro se comprende mejor en el contexto de las bsquedas expresivas de los artistas, que en ese fin de siglo se enrolaban en diferentes grupos y que encararon su relacin con la naturaleza y con sus respectivas identidades locales.
De Jos A. Malanca (1897-1967):"Verano" del ao 1952, de "Las Cuatro Estaciones" se trata de una serie de pinturas que toma un mismo paisaje en distintas pocas del ao. Posiblemente est inspirada en la obra musical homnima de Vivaldi. Malanca en sus "Cuatro estaciones", realiza un acabado estudio de la luz en un mismo paisaje segn cada estacin del ao. En la obra "El verano" destaca la enorme variedad de verdes, logrando crear una atmosfera lujuriosa del verano cordobs.
De Maurice Vlaminck (1876-1958): En su obra "Los Arboles Rojos" que forma parte del arte Fauvista encontr interesante el tratamiento de las formas, la negacin de la profundidad y el volumen y, cmo los colores sirven para expresar sentimientos.
Del artista argentino Duilio Pierri (1954) y de su obra "Fulgor" encontr una cierta analoga con mi obra en cuanto a lo formal. Esta obra me transport a los recuerdos de mi niez cuando en los atardeceres me quedaba mirando extasiada los rboles que se recortaban, se perdan y cmo se esfumaban en el cielo.
Por ltimo, de Alejandra Placci (1970-2002) quien me llevo por los caminos del arte y me motiv a pintar. Fui alumna en su taller durante varios aos en donde naci una verdadera relacin de amistad y con ella fueron mis inicios en la tcnica del acrlico. Me ayud a romper con las estructuras y estereotipos preconcebidos. Aprend con ella sobre historia del arte ya que antes de cada clase de pintura veamos libros y seleccionaba imgenes para recrear.
Mis paisajes se fueron conformando con los recuerdos, como una huella mental de los viajes de mi infancia. Llegar al campo y encontrarme en el monte, rodeada de rboles me llenaba de alegra. Esos atardeceres transcurridos bajo sus espesos follajes, al mirar sus ramas e imaginar que cada una de ellas era un rbol en s mismo, en donde no exista ni el abajo ni el arriba y que treparlos me pareca una tarea imposible de lograr.
Las imgenes estn como desvanecidas, surgen como desde una nebulosa, no son ntidas. Se van transformando y se esfuman como los recuerdos. Al espacio lo construyo a travs de una combinacin de tonos clidos y fros de manera intuitiva.
He tratado de crear una sensacin de lugar y atmosfera, as como un espacio y profundidad. Por momentos aparece una idea de cielo, pero ste solo est como fondo de algunas obras. El espacio se construye a travs de una combinacin de tonos clidos, la lnea de horizonte esta sugerida para crear una sensacin espacial.
Frente al lienzo en blanco, mi mente se ve impulsada a manchar esas zonas vacas. Comienzo a determinar las formas jugando con los colores mediante amplias pinceladas, y trazos pequeos en algunas partes que procuran describir las hojas, los follajes y los troncos.
Estos recuerdos se van perdiendo en la memoria como un bastidor mal armado. Los ltimos trabajos son una metfora. Si pienso en un paisaje evocado se entremezclan imgenes de la niez donde se van superponiendo el verde de las hojas y brotes primaverales con bosques otoales llegando al punto donde comienzan a desintegrarse en trozos de recuerdos como collages.
A esta pintura la puedo tomar como el inicio de mi proceso, el primer
contacto con mis recuerdos mirando las fotografas de esos viajes familiares.
Los aromas, los sonidos y hasta las voces que an resuenan y habitan
en mi memoria. A partir de este trabajo se fueron sucediendo los otros paisajes
que iban surgiendo como torbellinos, asomando desde esos lejanos recuerdos.
Intente recrear esa sensacin desde la perspectiva de esa nia
que observaba los arboles desde abajo y los vea gigantescos.
En los ltimos trabajos utilic una tcnica mixta en donde fui cubriendo la superficie de la tela con endudo. Luego fui raspando el material de forma intuitiva donde fueron apareciendo zonas descascaradas. stas, sumergan como los recuerdos ms lejanos que se desvanecen en la memoria, como huellas blancas que van dando paso a la evocacin.
El paisaje dominado y organizado de acuerdo con ciertas necesidades del espritu, ha sido tratado con cario por los ms grandes artistas. Se advertira que los aportes del espectculo exterior que encantan a los amantes de los rboles y los ros, en todas las pocas slo fueron ejercicios previos, trabajos analticos que precedan a la organizacin arquitectnica y a la sntesis de los elementos diseminados en el espacio. Desde los primitivos hasta Delacroix, pasando por Bellini, Giorgione, el Tiziano, el Tintoretto, Cranach, Durero y dems, las composiciones ms sensuales y ms conmovedoras que se desarrollan sobre un fondo natural nos ofrecen modelos de paisajes compuestos. Nos incitan a reflexionar acerca de la necesidad de dominar nuestras impresiones fragmentadas para as realizar ese rico conglomerado de elementos diferentes: rboles, peascos, praderas, lagos, nubes, los cuales son susceptibles de resumir el universo en forma fulgurante.
Esa reduccin del cosmos a un pequeo espacio de dos dimensiones ser tanto ms eficaz y elocuente cuanto ms neto y potente sea el ritmo que conjugue las formas naturales; cuanto ms se unan por la magia de ingeniosas analogas plsticas ciertos elementos de la tierra, del cielo o del mar.
Si para los maestros el paisaje, fondo de una escena histrica, deja de ser escenografa inerte para unirse al ritmo universal y convertirse en microcosmos, con mayor razn el paisaje moderno, tomado como motivo nico debe tener la ambicin de superar la fase de representacin ilustrativa, de la anotacin de detalles accidentales, para dar por fin la ms alta y universal significacin a los fenmenos exteriores cuyo inventario mgico ha emprendido desde el Impresionismo.
…Ciertas convenciones pretendan que el paisaje no se considerara en s, sino como fondo subordinado al hombre. En pocas en que el artista se atrevi a cultivarlo por s solo, ese genio, como el retrato se juzgaba inferior.
Giovanni Bellini, que ms que Mantegna o Carpaccio sigue siendo uno de los ms grandes paisajistas de todas las pocas. Divide casi sistemticamente su cuadro en dos partes iguales: una reservada a las escenas que le encargaban, la otra dedicada al paisaje propiamente dicho, lleva a veces la malicia hasta introducir en la parte baja de su composicin bajo la forma de cosmos, canteras o barrancas. Trazos reservados igualmente al paisaje, en que se mezclan tan felizmente por partes iguales, el mineral y el vegetal…
b1e95dc632