Es una pena pero asi es. Desde hace mas de un siglo estamos
presenciando como surgen movimientos partidistas y políticos del
Islam, con intereses geopolíticos. Forman una lucha privada con las
potencias invasoras de occidente utilizando sus mismas armas y
sistemas.
Si tuviesemos que dar un orden, segun el resurgimiento de estos
movimientos, diríamos así:
Primero fueron los wahhabis, mas asentados en Arabia Saudí y
limítrofes, mas tarde como movimiento mas modernista-político surge de
estos wahhabis la línea de los salafis tanto o mas inclinados a la
violencia como método de imposición de sus simples tesis. Como
contrapartida hacia el mundo moderno en sus vertientes política y
espiritual, tenemos de los salafis la línea de Hermanos Musulmanes con
dos caras, una aparentemente modernista y democrática y la otras
defensora incluso del suicidio terrorista, y por otra parte la línea
seguida por los tablig, que al igual que todos los anteriores,
desprecian la sabiduría del Islam, a los maestros sufies, al fiqh o
jurisprudencia islámica, a la interpretación sabia de jurisprudencia,
sunna y Coran de las Escuelas Jurídicas y su solera cultural, y un
largo etc. Desnudando al Islam, solo lo visten con sus vestiduras y
sus aberraciones misógenas.
Pero, como siempre, dentro y fuera de todo este galimatías, se
encuentra el Islam de la Tradición, el mayoritario y mas desconocido
en occidente, con su consenso entre sabios escuelas lineas sufies y un
largo etc., modernizándose lentamente de forma propia, ajena a la
violencia y a los radicalismos.