4.- Una administración que cuenta con la ciudadanía
Una seña de identidad de Izquierda- Ezkerra es la defensa de la Calidad democrática, es decir, de unas relaciones mejores e innovadoras entre las instituciones y la sociedad. Hay que intentar un doble cambio: abrir las puertas de la política municipal a la sociedad y lograr una intervención más directa y más activa de la sociedad y de sus organizaciones sociales en la vida municipal.
Para ello es necesario adoptar medidas que impliquen: nuevas vías de participación y de administración de la res publica, una mayor transparencia y cauces de control social además de los actualmente establecidos; así como el apoyo y la consideración hacia un asociacionismo autónomo mediante canales de comunicación fluida, habilitar medidas de democracia directa, dada la carencia casi total en el actual modelo de otras vías democráticas que no sean las electorales.
La Participación Ciudadana forma parte de ese deseo de ampliar la democracia municipal, de sumar a la democracia representativa la democracia participativa. Es un derecho democrático a consolidar,… y el resultado no puede ser graciable
Esto requiere definir un Reglamento de Participación que contemple, entre otras, las siguientes acciones:
1.- Establecer un proceso de Presupuestos Participativos que permita a la ciudadanía decidir el destino de una parte de los recursos municipales.
2.- Regular y ensayar la participación vecinal directa en todos los grandes proyectos que afecten a la ciudad o en su caso a uno o varios barrios. Los resultados decididos por mayoría deberán ser vinculantes, siempre que la participación supere el 30% del censo.
3.- Desarrollar instrumentos de consulta a la ciudadanía, en ámbitos de ciudad o de barrio, como la firma digital y otros.
4.- Facilitar y garantizar el acceso a la información de los asuntos municipales no solo como derecho democrático sino también como antídoto ante la corrupción.
5.- Puesta en marcha de los Consejos de Barrio como espacios de participación descentralizada y cercana a la ciudadanía, con competencias informativas, consultivas y decisorias.
6.- La creación del Consejo Social de la ciudad, integrado por las organizaciones vecinales, sociales, económicas y profesionales más representativas de la ciudad, con la función de emitir informes preceptivos ante grandes proyectos urbanos, Planes municipales, etc.
7.- Potenciar y facilitar la creación de red social como elemento fundamental de participación del voluntariado en la vida social, cultural y municipal, así como de defensa ciudadana ante la acción de las instituciones municipales y de otra índole.
8.- Resaltar la obligación del Ayuntamiento de cumplir el Convenio de Aarhus (25/06/1988, Directivas Europeas 4 y 35/2003 y Ley 27/2006), relativo a la democracia en los temas medioambientales, que exige a las administraciones respetar los derechos de la ciudadanía y sus organizaciones de:
a) Acceso total a la información de planes, proyectos y programas que afecten al medio ambiente.
b) Participación pública en dichos planes, proyectos y programas, incluso desde su inicio, cuando todas las opciones son posibles.
c) De acceso a la justicia en materia de medio ambiente, para presentar iniciativas, alegaciones y recursos que pueden paralizar las actuaciones de la administración si no actúa de manera democrática y participativa.