- Guardo y atesoro todos los envíos de propaganda electoral, sin abrir los sobres siquiera.
- Una vez realizadas las elecciones me acercaré al registro del ayuntamiento y enviaré una por una las cartas a cada candidato (tanto si es alcalde como concejal).
Básicamente es un "toma, esto es lo que me mandaste, no me interesa y te lo devuelvo"
A ver qué pasa
Rubén